divendres, 22 de maig del 2020

La patrona de las causas imposibles

Mensaje actual de una santa popular


Bendición rosas en Sant Agustí
Hoy es santa Rita. Mi madre, devota de la santa –como mi abuela materna-, iba todos los años cuando vivíamos en Barcelona a la parroquia de Sant Agustí a bendecir la rosas. Las pocas veces que fui con ella era impresionante ver la gran cantidad de personas que se acercaban al templo en ese día, donde se bendecían las rosas de los fieles en intervalos de media hora durante toda la jornada. Como suele ocurrir, el gran flujo de gente era un reclamo para que comerciantes habituales u ocasionales instalasen tenderetes en los aledaños para vender rosas.

Detalle de la talla de Sant Vicenç
En Sabadell, donde resido, hay una talla de la santa en la parroquia de Sant Vicenç de Jonqueres. El día de su fiesta la concurrencia suele ser significativa aunque lejos de las dimensiones de la barcelonesa; la celebración es más sobria, bendiciéndose las rosas al finalizar la Santa Misa. Hoy las ha bendecido una minúscula reliquia del lignum crucis * que pertenece a la parroquia; el habitual rociado de agua bendita con el hisopo lo desaconseja la propagación del Covid 19. La Cruz está muy vinculada a la vida de la santa, representada con una espina clavada en la frente, porque su vida en unas circunstancias  convulsa estuvo muy unida a la pasión de Cristo.

Santa Rita es patrona de las causas imposibles. La gran incertidumbre en la que estamos inmersos parece que invocar su intercesión venga al pelo. Sin alejarse de este atributo que la hace tan popular, prefiero destacar dos aspectos que se incluyen en oraciones referidas a ella. Una forma parte del ritual de la bendición de las rosas: “Dios y Señor, que a la bienaventurada Santa Rita te dignaste dar tan abundante gracia y que, por haberte imitado en el amor a sus enemigos, le concediste que llevase en su corazón y en su frente las insignias de tu pasión; te rogamos nos concedas por su intercesión y por sus merecimientos, amar a nuestros enemigos, y con la espina de la compunción y del dolor contemplar los dolores de vuestra santísima Pasión: que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.” (1)

La otra es la que rezaba a diario con mi madre, antes de que la epidemia me impidiese ir a visitarla a la residencia donde se encuentra: “Oh Dios omnipotente, que te dignaste conceder a Santa Rita tanta gracia, que amase a sus enemigos y llevase impresa en su corazón y en su frente la señal de tu pasión, y fuese ejemplo digno de ser imitado en los diferentes estados de la vida cristiana. Concédenos, por su intercesión, cumplir fielmente las obligaciones de nuestro propio estado para que un día podamos vivir felices con ella en tu reino. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.” (2)

En ambas se hace hincapié al amor a los enemigos. En una película inspirada en su vida que vi hace unos meses (3) se escenifica el odio compartido de dos familias de la nobleza que llevaban años enfrentadas. Esos honores arrogantes que llenan los ojos y el corazón de sangre propiciaron el asesinato de su marido y que su suegro, ‘jefe de la de familia’, se apropiase de la tutela de los hijos de Rita, porque los quería utilizar para vengar la muerte de su hijo. Impulsada por su fe, Rita lucha por todos los medios a su alcance para romper la espiral interminable del odio. Lo consigue con su marido y sus hijos antes de que mueran y, por último, tras una serie de vicisitudes en las que la peste también tuvo su protagonismo, logra que lo que parecía imposible se produzca: que ambas familias se concilien.

En un momento en que desde instancias políticas se incita a la polarización viene muy a cuento resaltar esta característica de la santa. No nos han de extrañar las discrepancias porque somos distintos en diferentes aspectos, pero ello no ha de ser motivo de desconfianzas, recelos o enemistades. Bien entendidos, los diferentes modos de entender las cosas son fuente de enriquecimiento. Las controversias pueden ser en algunos casos inevitables pero en ningún caso justifican los desprecios, las estigmatizaciones o los odios. Conviene que no nos dejemos arrastrar por estas tendencias disgregadoras de la sociedad que solo llevan consigo un deterioro de la convivencia y que se aprovechen de ello los que buscan en el poder, sobre todo, el propio enaltecimiento, aunque sea a costa de deteriorar el clima social.

La otra característica que quería resaltar es la fidelidad a las obligaciones del propio estado. Rita fue hija, esposa, madre, viuda y religiosa. En un momento en que el individualismo subjetivista estimula una extrema sensibilidad para reclamar derechos, es bueno recordar aquella máxima que según san Pablo procede de Jesús: “Mayor felicidad hay en dar que en recibir” (4). Tendemos a ser bastante remisos en nuestros deberes y la consecuencia suele ser un malestar acompañado de malhumor en su cumplimiento; pero cuando se afrontan con generosidad parecen menos onerosos y más propensos a proporcionarnos alegrías.

* El Lignum Crucis (literalmente, madera de la cruz) es una reliquia del cristianismo que se refiere al madero usado por los romanos para crucificar a Jesús de Nazaret. Ver enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Lignum_Crucis

(1) Ver enlace: https://www.devocionario.com/santos/rita_4.html
(3) Santa Rita de Casia. Título original: Rita da Cascia (TV). Año: 2004. Duración: 180 min. País: Italia. Dirección: Giorgio Capitani. Ver enlace: https://www.filmaffinity.com/es/film243337.html
(4) Hechos de los apóstoles, capítulo 20, versículo 35: “hay que recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: 'Mayor felicidad hay en dar que en recibir'”, palabras que forman parte del discurso de despedida de Pablo en Mileto. Ver enlace: https://www.bibliatodo.com/la-biblia/La-sagrada-biblia-edicion-eunsa/hechos-20

dissabte, 16 de maig del 2020

Tiempo de aguzar el ingenio

Temor responsable


Leo en Facebook un párrafo de Nueva visita a un mundo feliz de Aldous Huxley: El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.” (1) Pongo un comentario aludiendo a la frase de una película cuyo título no recuerdo: ‘Vivir con miedo es vivir a medias’.

Sin embargo, horas más tarde me viene a la memoria la respuesta de un piloto al que le preguntaban si tenía miedo a volar y dijo que sí, y continuaba ante la cara de sorpresa de su interlocutor: ‘ese miedo es el que me permite estar concentrado mientras piloto el avión’. Miedo que atenaza, frente al miedo responsable que impulsa a poner los cinco sentidos en lo que se hace. Miedo atrincherado que espera que pase la tormenta, frente al miedo que vence a la temeridad.

Huxley
El amor nos hace conscientes de nuestra limitación, y cuanto más intenso es con mayor facilidad supera la barrera del miedo porque no hay casi nada propio que perder. El amor desplaza el objeto de interés hacia un tú que enriquece el yo cuando se es consciente de la propia indigencia y, por ello, no se cansa en acudir a quien puede suministrar la energía que llene esas ansias y limpie sus impurezas.

En situaciones críticas como la que estamos viviendo el miedo paralizante se pregunta: ¿qué va a pasar?, esperando que alguien lo arregle; para el miedo responsable, en cambio, la cuestión que prevalece es ¿qué vamos a hacer?, para afrontar el reto y ponerse en marcha.

(1) Cita extraída del blog de Esteban López Pensamiento y cultura. Publicación titulada: Aldous Huxley, la búsqueda incansable, del 13 de julio de 2015. Enlace: https://estebanlopezgonzalez.com/2015/07/13/aldoux-huxley-la-busqueda-incansable/

dimarts, 12 de maig del 2020

Alternatives a la manca de públic


Fer present l’alè de l’aficionat


Si ja és trist veure un camp de futbol gairebé buit en algunes retransmissions, que estiguin buits del tot transmet una fredor que esgarrifa. El futbol professional de Primera i Segona A es comença a preparar per retornar a una competició on els aficionats no hi podran ser presents als estadis, un caliu humà que té una notable influència en el comportament dels jugadors. Ens podem lamentar: ¡què hi farem!, ¡és el que toca!, ¡quin remei!, ¡la situació bé ho reclama!; o bé barrinar de quina manera és pot escalfar l’ambient gèlid que es preveu als estadis quan se celebrin els partits.

Als platós de televisió i a l’enregistrament d’algunes sèries s’utilitzen efectes especials per suplir les mancances escèniques: rialles, aplaudiments, esbroncades...; ¿per què no convertir els estadis en escenaris acollidors que estimulin l’actuació dels futbolistes sobre la gespa? Guarnir les grades, utilitzar la megafonia per reproduir càntics o donar suport individual o col•lectiu als jugadors, mostrar en les pantalles imatges d’aficionats que estan connectats seguint les evolucions del joc... Són algunes propostes que, unides a d’altres, professionals de l’audiovisual i de l'espectacle poden donar forma per tal d'ajudar a donar un aire més atractiu i engrescador al desenvolupament dels encontres. Si brollen iniciatives d’aquest caire seria desitjable que LaLiga i la Federación no hi posin gaires entrebancs, ni aprofitin per encetar una nova picabaralla entre ambdós organismes.

diumenge, 3 de maig del 2020

El amor supera cualquier protocolo

Bendita pesadez


Jordi ‘Plómez’, así suavizaba un compañero de trabajo la molestia que provocaba la insistencia en interesarse por la situación en que se encontraba la operación que había remitido a un centro superior para su resolución.

No he oído a ninguna mujer presentarse como ‘mamá plómez’ pero sí que he escuchado muchas veces ¡mamá que pesada te pones! La Virgen María no es una excepción, como da a entender el episodio de las bodas de Caná (1) cuando hace una delicada sugerencia a Jesús: “No tienen vino” y recibe como respuesta: “Mujer, ¿qué nos importa a ti y a mí? Todavía no ha llegado mi hora.” María aguanta el chaparrón sin perder la calma –como tantas veces hacen las madres- y sigue con su plan: “Haced lo que él os diga”. María ve lo que nadie más ve y no se queda indiferente pensando que no es problema suyo, actúa rompiendo lo que exigiría cualquier protocolo. ¿Cómo sería la comunicación no verbal entre Jesús y María, esas miradas entrecruzadas? Juan Manuel Cotelo, que ha dirigido la película Tierra de María, se refiere a Ella en una entrevista como una madre que aunque le gires la cara nunca nos deja, sigue insistiendo (2). Uno se pregunta ¿por qué insiste? Porque nos ama. ¿Para qué insiste? Para añadir luz al camino que nos conviene seguir. ¿No es esta la actitud de la mayoría de madres?

Es una insistencia que respeta la libertad: no coarta, no avasalla, no agobia, no suplanta, no somete… Consiste en orientarnos en el seguimiento de su Hijo, en insinuarnos la pauta que conviene seguir, en despertarnos de las ensoñaciones fantasiosas, en alertarnos de los descarrilamientos, en advertirnos de atajos que llevan al despeñadero, en alentarnos en las dificultades, en consolarnos en las adversidades… Y además es intercesora: la ‘influencer de Dios’ la llama el papa Francisco (3). No ha de extrañar que se acuda a ella para pedir ‘enchufe’: “Acuérdate, oh Virgen Madre, cuando estés ante los ojos del Señor, de hablar bien en nuestro favor.” (4) ¡Cuántas veces hemos recurrido a la intercesión de nuestra madre para conseguir algo o sacarnos de un apuro!

A ello se refería el popular obispo Fulton Sheen en una de sus alocuciones televisivas escenificando un conflicto celestial en el que San Pedro es reprendido por Nuestro Señor por no hacer bien su trabajo y dejar que se cuelen algunas almas. El apóstol le remite a su Madre, porque cada vez que él cierra una puerta Ella abre una ventana (5). Como madre entre las madres siempre dispuesta a disculparnos y echarnos una mano. Hace unos días se me acudía otra versión pensando en que si no estamos en condiciones para entrar en el cielo por la puerta principal, Ella tiene preparada la puerta de servicio. No en vano se define en dos ocasiones como ‘la esclava del Señor’ (6).

El término ‘esclava’ produce en esta época repelús y algunas versiones de los evangelios la sustituyen por ‘sirvienta’. Sin embargo cabe considerar que no dice ‘esclava de José’, ni ‘esclava del rabí o del sumo sacerdote’, ni ‘esclava del patrón’, ni ‘esclava del gobernador’, ni ‘esclava del rey o del emperador’. ‘Esclava del Señor’ es el ‘hágase Tu voluntad’ del padrenuestro. Es la única esclavitud que libera, porque nos pone en nuestro sitio; es el fundamento de nuestra plena autorrealización, aunque nos resistamos a reconocerlo. Cotelo hacía mención a la fecundidad de esta disposición ante la tentación de ponerse medallas: ‘tú (yo) no eres capaz ni de convertirte a ti mismo’ (2): “desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones porque ha hecho en mí cosas grandes el Todopoderoso” (7).

Eficacia acompañada de ternura, soporte, estímulo, consuelo, servicio… que nos hacen más llevadero el tránsito por la vida. Las mamás y la Mamá no cejan en su empeño porque el amor nunca está confinado.

(1) Ver Evangelio según san Juan, capítulo 2, versículos 1 a 11. Enlace: https://www.bibliatodo.com/la-biblia/La-sagrada-biblia-edicion-eunsa/juan-2
(2) Ver Entrevista a Juan Manuel Cotelo de Cristina Casado para el programa Cambio de Agujas. Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=J86o9aqT0Uo
(3) Ver Confrontar Discurso del papa Francisco el 26 de enero de 2019 en Panamá en el transcurso de la Jornada mundial de la juventud. Enlace: http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2019/january/documents/papa-francesco_20190126_panama-veglia-giovani.html
(4) Traducción de la oración latina Recordare, Virgo Mater Dei, dum steteris in conspectu Domini, ut loquaris pro nobis bona
(5) Ver Fulton Sheen sobre la Virgen María (1956). Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=ZVlEnTVCgl4
(6) Ver Evangelio según san Lucas, capítulo 1, versículos 38 y 48. Enlace: https://www.bibliatodo.com/la-biblia/La-sagrada-biblia-edicion-eunsa/lucas-1
(7) Ver Evangelio según san Lucas, capítulo 1, versículos 48 y 49. Enlace: https://www.bibliatodo.com/la-biblia/La-sagrada-biblia-edicion-eunsa/lucas-1