dimecres, 17 d’octubre del 2018

Tentadora zanahoria

Prestar atención al riesgo


Fragmento del folleto
del producto ofertado
Me llaman al teléfono móvil: ‘¿Es usted…?‘Sí, dígame’. Es un empleado de una sociedad de inversión inscrita en la CNMV que quiere ofrecerme un producto financiero. No sabe decirme cómo ha conseguido el contacto: ‘Hay un equipo que se encarga buscar posibles clientes’. Pese a ello, me intereso por escuchar lo que me propone: Se trata de rentabilizar los ahorros, abriendo una cuenta cuyo saldo utiliza la compañía para negociar en bolsa sin mantener posiciones estables: compran y venden durante el día –salvo alguna excepción- y al final de la jornada recogen los beneficios –pura especulación- de los que la compañía se queda con el 10% -comisión de éxito- y el resto lo distribuyen entre los clientes. Si el cliente no gana ellos no ganan. ¿Y si pierden? No se contempla que eso pueda ocurrir.

Las expectativas son muy tentadoras: 3% de beneficio mensual. ‘¿Mensual?’ ‘Sí, mensual’. Responde amablemente a mis preguntas, aunque no deja muy claro el tema de la disponibilidad del saldo, y quedamos en que me enviará por correo electrónico los folletos explicativos de sus productos.

Cuando recibo el mail lleva anexa la información de tres productos: ‘moderado’ –el que me había ofrecido-, ‘conservador’ –cuya rentabilidad esperada es la mitad del anterior- y ‘agresivo’ –que multiplica por 10 la estimación moderada-. Al pie de los folletos seguido de un asterisco hay una advertencia que no me había hecho mi interlocutor: “Este es un producto difícil de comprender. La CNMV ha determinado que es apropiado para los inversores minoristas debido a su complejidad y el alto riesgo que conlleva (frase contradictoria). La negociación de Forex/CFD tiene un carácter muy especulativo y conlleva un alto nivel de riesgo. Es posible que pierda todo su capital. Estos productos pueden no ser adecuados para todos y usted debe asegurarse de conocer los riesgos que implican. Busque asesoramiento independiente si lo necesita. Solo especule con fondos que pueda permitirse perder.”

Una advertencia suficientemente clara, que pese a estar situada en un margen debe tenerse muy en cuenta antes de decidirse a invertir, aunque la estrategia de los comerciales eluda a menudo entrar en este terreno para no asustar al cliente. Sí que se suele hacer hincapié en la profesionalidad del equipo, la eficacia de las herramientas y métodos de análisis que utilizan, las cuidadas políticas de inversión que siguen y los logros conseguidos hasta el momento. ¿Es suficiente para asegurar que todo va a seguir igual en el futuro? Rotundamente no, como corrobora una frase que aparece –también en un margen- en la mayoría de fondos de inversión: “Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras”.


Bastantes chascos se han producido ya que han mermado el patrimonio de pequeños inversores –algunos de muy mediáticos-, como para que sirva de escarmiento para ir con tiento antes de decidirse a invertir en productos financieros, dejándose llevar por cantos de sirena hábilmente entonados.

dissabte, 6 d’octubre del 2018

Antes de medicarse conviene leer

Recelo ante un inquietante prospecto


¿Leemos el prospecto de un medicamento antes de tomarlo? Su extensión con una información exhaustiva y letra pequeña no estimula la lectura pormenorizada. Pero también influye el vehemente deseo por aliviar pronto las dolencias, la confianza en el buen criterio del médico para velar por nuestra salud y el temor aprensivo que pueden producir algunos datos como los efectos secundarios. Sin embargo, no imaginaba que tras leer un folleto tuviera la sensación que tomarse una cápsula era algo parecido a jugar a la ruleta rusa. ¿Qué pasó?

Me recetan Sulpirida * para combatir los mareos. La doctora prescribe un formato que está descatalogado y en la farmacia me suministran, sin advertírmelo, el formato más habitual del fármaco en el que cada cápsula contiene el doble de la cantidad del principio activo. No me doy cuenta de ello, pero al llegar a casa leo el prospecto y comienzo a recelar: el fármaco es un antipsicótico, neuroléptico, indicado para trastornos psicológicos, pero también para vértigos. La dosis aconsejada para esta última dolencia es mucho mayor que la que me prescribe la doctora, pero lo que me realmente me escama es la relación de efectos adversos que no se distribuyen, como es habitual, según el grado de probabilidad, tan solo indica: “Al igual que todos los medicamentos, Sulpirida puede producir efectos adversos aunque no todas las personas los sufran.” Entre ellos: “Problemas en la conducción del corazón y arritmias… ventriculares… que puede producir paro cardíaco, muerte súbita”; aparición de los síntomas del “síndrome neuroléptico maligno… llegando incluso a producir la muerte” y “tromboembolismo venoso, incluyendo el embolismo pulmonar, a veces mortal, y la trombosis venosa profunda.”

Me sorprende que un fármaco que informa de unos riesgos tan graves asociados se pueda expender con una simple receta sin prevenir al paciente de los peligros que entraña. Si, desgraciadamente, ocurre lo peor de lo indicado, la excusa está cantada: ya lo advierte el folleto.

* El prospecto de Sulpirida Kern Pharma 50 mg cápsulas EFG esta autorizado y publicado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios en el enlace https://www.aemps.gob.es/cima/dochtml/p/73195/Prospecto_73195.html