diumenge, 28 de febrer del 2016

La confianza da beneficios

Un enfoque de las relaciones laborales

Un ingeniero de una importante industria siderúrgica española desayunaba con los obreros siempre que le era posible sin ánimo de alterar sus conversaciones y costumbres  habituales. En una ocasión le comentaron que habían observado que si se modificara ligeramente la instalación el proceso podría aprovechar mejor la colada. Se estudió la propuesta y pudo llevarse a cabo, suponiendo un ahorro de muchos millones de pesetas a la empresa. Los obreros no reclamaron nada a cambio, se sentían plenamente satisfechos con el resultado obtenido, sin embargo sus responsables buscaron cómo poderles gratificar, aunque la normativa de la empresa no contemplara esta posibilidad.

En contraste, los empleados de una entidad financiera han de realizar diariamente un informe exhaustivo de cada una de las entrevistas realizadas y las ventas conseguidas (seguros, tarjetas, productos financieros…). “No os va a quedar tiempo para atender a los clientes, digo atender no vender”, dije a un empleado. “Además reuniones y talleres”, me replicó. Este enfoque de la actividad comercial está bastante generalizado en el sector financiero y se traduce en ofrecer cada vez menos servicios personales, o más costosos, y mayor presión a los clientes para que consuman. No ha de extrañar que repercuta negativamente en su imagen pública.

Las recetas de antaño ya no sirven en el negocio financiero; se requiere imaginación para obtener rentabilidad sin castigar a los clientes. La dirección puede estar muy capacitada para diseñar la estrategia comercial, pero aquellos que están en contacto directo con los clientes tienen mucho que decir si se les deja.


La confianza en los empleados es un intangible que beneficia a las empresas. Un excesivo control encorseta su actividad, impidiendo que puedan aportar iniciativas provechosas para la firma. Si se les escucha y atiende se pueden descubrir horizontes de negocio insospechados. Renunciar a este feedback es un lujo. No hay que volver a los Tiempos modernos de Chaplin. 


divendres, 26 de febrer del 2016

Un acuerdo para un compromiso

El requerido voto de los militantes

Pedro Sánchez precisaba un acuerdo y ya lo tiene, además escenificado solemnemente. Se comprometió ante el comité federal de su partido, en una maniobra para zafarse de las voces críticas, a consultar a todos los militantes los pactos a los que llegase con otras formaciones y necesitaba que alguno estuviera formalizado antes de someterse al debate de investidura y ha llegado a tiempo. Hasta aquí todo impecable, pero resulta que la pregunta que se formula a los afiliados no concreta qué acuerdo es el que se vota, aunque el militante confiado pensará que es el que se ha presentado a bombo y platillo con Ciudadanos. Si el resultado de la consulta es favorable, la dirección socialista dispondrá de un aval interno ilimitado para llegar a los pactos que estime oportunos.

¿A dónde lleva el acuerdo firmado si es insuficiente por si solo para lograr la investidura?  Para el PSOE tiene sobre todo un valor estético. Algunos de sus efectos podrían ser los siguientes: salvar la reputación de Sánchez ante la militancia, a pesar del contenido de la pregunta; conseguir que Ciudadanos presione al PP para que se sume o lo acepte; reprochar a Podemos que vaya a votar lo mismo que el PP en la investidura, los motivos no se toman en consideración; reforzar la imagen de su líder, presentándolo como un estadista capaz de entenderse con un amplio espectro de formaciones políticas; alejar al PP de presidir el gobierno y frenar las pretensiones de Podemos.


La estrategia seguida por los firmantes del acuerdo es desconcertante y resulta difícil augurar lo que se quiere conseguir, ya que parece bastante improbable que se logre la investidura, salvo que se produzca un cambio radical de postura en el PP, Podemos y el resto del arco parlamentario. Quizá el debate de la semana que viene ayude descubrir la senda que permita salir del laberinto político en que estamos inmersos. De momento continúa el suspense y no hay acomodador que nos pueda explicar cómo acabará la película.


dimarts, 23 de febrer del 2016

Derecho y demagogia en torno a la vivienda

Difícil conciliación de derechos

El sociólogo Mancur Olson* identificó como condiciones necesarias para la prosperidad económica de un país el derecho garantizado y bien definido a la propiedad privada para todos, la ejecución imparcial forzosa de los contratos y la ausencia de depredación (impuestos excesivos, corrupción, influencia de los grupos de presión…).

Estas condiciones pueden verse cuestionadas para dar cumplimiento al artículo 47 de la Constitución:  “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.”  Y sigue: “los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho”. Tomado literalmente bastaría con que un ciudadano presentase el DNI para que la administración correspondiente se ocupase de ofrecerle una vivienda que reuniese las condiciones que prevé la norma.

La realidad, como es bien sabido, es muy distinta y, hoy por hoy, las administraciones no estarían en condiciones de satisfacer a todos los potenciales demandantes si ejercieran este derecho. Además disponer de viviendas suficientes requeriría poner en riesgo el derecho a la propiedad amparado por el artículo 33.

Cartel denunciado por Begoña Villacís**
La tentación de usar la demagogia como arma política en este asunto es muy grande y da pie a cometer muchas tropelías: incumplimientos de contrato –hipotecario, alquiler…-,  dilaciones judiciales para que los legítimos propietarios puedan recuperar sus viviendas habituales -ocupadas aprovechando un periodo de ausencia-, justificación de todo tipo de ’okupaciones’…

Todas las normas jurídicas son interpretables. Los que claman indiscriminadamente contra los desahucios pueden aludir al artículo 47 y los propietarios afectados al 33; además, si se ampara el incumplimiento de los contratos libremente establecidos el estado de derecho y la seguridad jurídica chirrían.


Es difícil conciliar algunos derechos y hay situaciones de precariedad que merecen ser atendidas, pero no a costa de perjudicar a otros ciudadanos.

*Mancur Olson: Poder y prosperidad. La superación de las dictaduras comunistas y capitalistas. (Power and Prosperity. Outgrowing Communist and Capitalist) ‘1998’ – Siglo veintiuno de España editores ‘2001’ – Economía - Traducción: Antonio Resines Rodríguez y Herminia Bevia Villalba - Preámbulo de Charles Cadwell. Página IX

dimecres, 17 de febrer del 2016

Romper con la pasividad

Responsabilidad social

Hacía un día climatológicamente agradable, templado, y una compañera de trabajo exteriorizó el deseo de que todos los días fueran igual. Contrariamente a lo que es habitual en mi, que suelo ser remiso en responder, dije: ‘entonces estaríamos aplatanados’.

Buena parte de los males que aquejan a nuestra sociedad son fruto de actitudes pasivas. Cuando salen a relucir casos de corrupción, abusos y otros delitos que se han ido gestando durante años pienso en la cantidad de silencios cómplices que los han acompañado.

Hace muchos años, todavía vivía Franco, a Julián Marías le preocupaba  “que los españoles se preguntaran «¿qué va a pasar?», cuando lo necesario era preguntarse «¿qué vamos a hacer?»”. Treinta años después persistía esta preocupación: “Gracias a que diez años después empezó a abrirse paso esta interrogante se abrió el horizonte de nuestra vida colectiva y empezaron muchas cosas interesantes, posibilidades que en alguna medida persisten, pero que llevan largo tiempo mitigadas, atenuadas, es una especie de extraña hibernación, que conduce a la «vita minima».”  *

A Marías le preocupaba la relajación que detectaba en el los ciudadanos, la inacción social que permite a los gobernantes y políticos campar por sus fueros sin encontrar apenas resistencia y favoreciendo que los listillos y los iluminados se puedan aprovechar económicamente o imponiendo su credo ideológico.

Susanna Tamaro advierte: “La pasividad es uno de los grandes venenos de estos tiempos. Uno se vuelve pasivo en el momento mismo en que decide no crecer más, en el momento en que se detiene porque piensa que no puede o que no debe ir más allá. Se gira un conmutador y, al girarlo, uno se cierra ante la riqueza que la vida le sigue ofreciendo.” Y sigue: “Pero ¿quién ha dicho que existe, que debe existir un límite? Existe para la estatura física -mi metro setenta lo tendré para siempre-, pero no existe para la vida interior. Nos lo imponemos nosotros con nuestro miedo, con nuestro temor, con nuestras ideas preconcebidas.” **

‘Si no quieres complicarte la vida, la vida acabará complicándote a ti’, es un consejo que le daba mi hermano a un amigo suyo del que tomé buena nota. El Apocalipsis es mucho más duro: “Mensaje a la iglesia de Laodicea: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque dices: ``Soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad…”. ***

Nos conviene ser socialmente responsables para no ir a remolque de las decisiones que otros tomen por nosotros: estar alerta, alzar la voz en el lugar apropiado en lugar de entretenerse en quejas estériles  y poner nuestro granito de arena para mejorar en la medida de nuestras posibilidades la convivencia en nuestro entorno.

* Julián Marías: Qué vamos a hacer - ABC 12/09/96 – Tercera
** Susanna Tamaro: Querida Mathilda, no veo el momento en que el hombre eche a andar - 20 de noviembre. El veneno de la pasividad
***Biblia. Libro del Apocalipsis, 3.15-17




dimarts, 16 de febrer del 2016

Delirios de grandeza

El órdago de Pablo Iglesias

Cuando el PSOE entregó el documento programático que debía de servir de base para la negociación de la investidura de Pedro Sánchez, el dirigente de Podemos Íñigo Errejón comentó que el papel lo aguanta todo, comparando el tema de las puertas giratorias y el fichaje de Trinidad Jiménez por Telefónica. Al presentar Pablo Iglesias el minucioso y osado programa de gobierno de su formación pensé en ese comentario.

Horas antes que Iglesias hiciera pública su propuesta leía el comentario que el pasado domingo hacía el obispo de Terrassa* a sus feligreses aludiendo al síndrome hybris** para encauzar su reflexión. Con este término se hace referencia al comportamiento de quien muestra un orgullo o confianza en uno mismo exagerados, un tipo de mal de altura que afecta especialmente a aquellas personas con altas responsabilidades políticas.

Desde que se celebraron las elecciones Pablo Iglesias ha buscado acaparar el foco del debate político a base de ir lanzando envites hasta llegar al órdago que supone su última propuesta. La estrategia seguida por Pedro Sánchez, que necesita de su concurso para poder alcanzar la presidencia del gobierno, lo ha envalentonado hasta el punto de situar al líder del PSOE ante una difícil tesitura: renunciar a ser presidente o serlo de un gobierno controlado por Podemos.

La confianza que sigue mostrando Sánchez en que habrá acuerdo, puede hacer pensar en que estamos ante la escenificación de un paripé, una especie de MacGuffin hitchcockiano*** que distrae al espectador del estado real de las negociaciones. Sin embargo, un documento tan explícito que se acompaña de una puesta en escena tan manifiesta deja poco margen para permitir retoques significativos.

La política depara muchas sorpresas y no todo está dicho, pero para llegar a buen puerto será necesario que en los políticos involucrados mengüe el nivel de ensimismamiento y crezca ostensiblemente el de cooperación.



diumenge, 14 de febrer del 2016

Protocols

Atrapat per una radiografia

De vegades tens la sensació d’haver fet el passerell. T’ho preguntes quan un tràmit que suposaves que com a molt duraria tres hores s’allarga fins a dotze.

S’havia de fer una radiografia de tòrax a la meva mare; el metge del centre sociosanitari on resideix ho havia demanat i calia acompanyar-la a l’hospital. El centre facilitava la documentació i organitzava el trasllat. Tot semblava prou controlat i confiava que tot aniria com pensava.

En començar les gestions s’activen els diversos protocols i el control grinyola. La trucada al 061 requereix que sigui l’infermer de guàrdia del centre qui informi del motiu. En arribar l’ambulància amb tres professionals, també pregunten pel motiu i fan un a primera valoració del estat de la pacient, el trasllat s’ha de fer en llitera i a la noia del equip li sobta l’elecció de Vall d’Hebron, pel colapse que hi pot haver, quan potser a Horta ho podrien resoldre, però cal anar on diu el metge. Perplexitat: massa enrenou per anar a fer una radiografia.

En arribar a Vall d’Hebron, els de l’ambulància fan els tràmits a recepció i s’inicien el passos previstos per les entrades. A la doctora de guàrdia li dic que venim per fer una radiografia, tot i així examina la mare, fa preguntes i dictamina que cal fer un tractament quan un box estigui disponible.

El temps passa i cal pensar en la logística familiar: anar a buscar les filles al col·legi i portar la gran a teatre... Llei de Murphy: la bateria del mòbil s’esgota, el telèfon públic es menja els euros a cor que vols; tot just aviso a casa i al centre que arribarem tard. Rep l’alta després de gairebé deu hores a urgències, però tornar amb ambulància suposarà dues més.


L’eficiència dels protocols depèn del seu disseny i de la informació que interpreten els professionals. Tots ells van fer el que els pertocava amb professionalitat i amabilitat. Probablement la mare es curarà més aviat. La logística es va poder resoldre. L’experiència m’ajudarà a no ser tan confiat. Tot sigui per bé!

dilluns, 8 de febrer del 2016

Desprecio por la excelencia

De cara a la galería

Leía hoy una anécdota de George Bernard Shaw*: “un día en el que, ayudado por su secretario, revisaba la correspondencia, abrió un sobre sin remitente del que extrajo una cuartilla doblada por la mitad con una sola palabra: "IMBÉCIL". Al verlo Shaw miró a su ayudante con cara de perplejidad y dijo: ‘En mi vida he recibido muchas cartas sin firma, pero esta es la primera vez que recibo una firma sin carta’.

Dani Rovira
Las galas de entrega premios, cualquiera que sea el organizador y el motivo de los mismos, es un espectáculo que no me atrae, lo cual también afecta a los Goya del cine español, lo que no impide haber oído reproducidos algunos fragmentos en un programa de radio, entre los que se incluían las palabras que el actor y presentador Dani Rovira dedicó al ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, presente en la sala, utilizando su extenso currículum como motivo de mofa.

Méndez de Vigo y Antonio Resines
En casos parecidos Salvador Sostres suele aludir a la cobardía de meterse con quien sabes que no se va a defender. Rovira sabe que ni el ministro va a tomar represalias ni le va a dedicar un comentario irónico como el de Shaw.

Un colega del presentador, Fernando Fernán Gómez, dijo en la entrevista que dio lugar a la película La silla de Fernando, que para él el mayor defecto de los españoles no era la envidia, sino el desprecio por la excelencia, opinión que ejemplificó Dani Rovira con su intervención.

Quizá quiso parecer ingenioso, pero en el escenario en que se produjo era previsible. Así es que parecía más bien un comentario cara a la galería, congraciándose con un colectivo, con el que probablemente se siente identificado, que suele significarse por su encorsetamiento ideológico.

El ingenio y la creatividad casan mal con el adocenamiento. Congeniar humor y respeto es de genios, espero que Dani Rovira sea capaz de añadir esta cualidad a su pericia interpretativa.




dissabte, 6 de febrer del 2016

Actitudes que no ayudan

En busca de tonto útil

Cuando Mariano Rajoy decidió declinar el encargo de someterse a la investidura perdió la iniciativa de formar gobierno. Era previsible que fuera zarandeado dialécticamente por todas las fuerzas políticas excepto la suya, pero esa previsibilidad le daba la opción de armar un discurso dirigido a atacar los argumentos de rechazo de sus adversarios antes de que se produjeran y plantear las reformas que se podrían llevar a cabo con un amplio apoyo parlamentario. Además, aunque su candidatura fuera rechazada, el calendario se estrechaba para que las Cortes eligieran presidente del gobierno, dejando menos margen de maniobra al siguiente candidato. De momento el discurso del PP es reactivo ante las negativas y movimientos del PSOE, sin embargo la proactividad es más atractiva, por ejemplo, exponiendo las líneas básicas del proyecto que pretende liderar.

El camino seguido por Pedro Sánchez para ser investido presidente del gobierno tiene muy difícil encaje, aunque no parece preocuparle mucho. Confía que con su estrategia pueda llegar a contar  con el apoyo suficiente. Es posible que lo consiga, aunque probablemente no podrá contentar a todos los que le permitan alcanzar la presidencia del gobierno. La arrogancia que exhibe y las continuas incoherencias de su discurso hacen temer que una vez conseguido el objetivo actúe sin sentirse concernido personalmente a cumplir con los compromisos adquiridos. Anda buscando un tonto útil que colabore con él, bien sea el PP, aludiendo a la razón de estado, o Ciudadanos para que no impida el cambio.

El discurso de Ciudadanos parece el más sensato al hacer referencia a la necesidad de elaborar un proyecto conjunto antes de decidir quién lo capitanea. Sin embargo hay algo que considero imprescindible en la actual tesitura: los que lleguen a acuerdos deberían implicarse al 100% en el proyecto, no basta el apoyo parlamentario, y parece que Ciudadanos rehúye esta posibilidad.


Es imposible deshacer el entuerto si no cambian las actitudes.


dimecres, 3 de febrer del 2016

Infidelidades, mentiras y desconfianza

Reconocer el yerro

La infidelidad es un comportamiento mentiroso que busca una justificación; porque supone traicionar un compromiso adquirido libremente y las mentiras dirigidas a la pareja suelen adornar el proceso mientras es descubierto.

¿Cómo reacciona el infiel cuando percibe que su pareja confía plenamente en él? Transcribo dos fragmentos abordan esta situación.

El primero es de la película Breve encuentro, dirigida por David Lean. Laura, la narradora y protagonista, está enamorada de Alec, a quien conoció en uno de sus viajes semanales a la ciudad. El penúltimo encuentro ha sido intenso y a punto de consumarse el adulterio; la estancia en la ciudad se ha alargado y va a llegar muy tarde a casa. Llama por teléfono a Fred, su marido, para justificar el retraso y, tras colgar se oye la voz de la narradora: “Mentir es terrible y peor cuando sabes que te creen a ojos cerrados. Es tan fácil y tan degradante.” Cuando al poco de iniciarse el film Laura evoca la historia de su idilio advierte que no piensa decírselo a su esposo porque le destruiría.

El segundo está extraído del libro La sinrazón  con el estilo narrativo minucioso e introspectivo propio de Rosa Chacel. Santiago, narrador y protagonista, que está viviendo un romance con Elfriede, una antigua amante que conoció en un país lejano, reflexiona sobre su comportamiento: “Porque la mentira, cuando atraviesa una atmósfera de duda, se mantiene por espíritu de conservación, lucha por su vida, mientras que si cae en un medio de confianza, si chapotea en la aceptación, sin encontrar nada que se le oponga, se hipertrofia, de tanta pasividad. Aquella mentira era una mole huera que podía seguir hinchándose indefinidamente… Si yo hubiera percibido en Quitina un mínimum de duda, mi mentira no me resultaría tan repugnante, vería en ella una faz positiva: la de haber llevado a su alma esa duda que, tengo que confesarlo, hoy por hoy, es lo que impera en la mía. Es decir que, esa mentira, al hacerla dudar, la habría acercado a mi verdad. Pero Quitina había confiado y esto la distanciaba de mí. Su confianza y mi duda eran tan antagónicas como el calor y el frío, como el sueño y la vigilia.”*

Algunos efectos negativos en el causante que aparecen en estos relatos: vergüenza, tristeza, insinceridad, incapacidad de pedir perdón.

¿Y las parejas? ¿Estaban en babia? En el primer caso Fred, enfrascado en sus pasatiempos se le escapan comentarios de su mujer cuando el idilio es incipiente, tan solo cuando ya se ha acabado observa la tristeza en el rostro de Laura mientras esta recuerda el affaire. En el segundo, Quitina sabe lo que ocurre pero no quiere desvelarlo para salvaguardar la estabilidad familiar.

El daño es difícil de reparar, pero el punto de partida es dejar de lado los principales obstáculos: orgullo y prejuicio.


*Rosa Chacel: La sinrazón (1960). Plaza&Janés (1994) – Colección Biblioteca de Autor nº 172/4. Primera parte. 5. Página 198