Reconocer el yerro
La infidelidad es un comportamiento mentiroso
que busca una justificación; porque supone traicionar un compromiso adquirido libremente
y las mentiras dirigidas a la pareja suelen adornar el proceso mientras es
descubierto.
¿Cómo reacciona el infiel cuando percibe
que su pareja confía plenamente en él? Transcribo dos fragmentos abordan esta
situación.
El primero es de la película Breve encuentro, dirigida por David
Lean. Laura, la narradora y protagonista, está enamorada de Alec, a quien
conoció en uno de sus viajes semanales a la ciudad. El penúltimo encuentro ha
sido intenso y a punto de consumarse el adulterio; la estancia en la ciudad se
ha alargado y va a llegar muy tarde a casa. Llama por teléfono a Fred, su marido,
para justificar el retraso y, tras colgar se oye la voz de la narradora: “Mentir
es terrible y peor cuando sabes que te creen a ojos cerrados. Es tan fácil y
tan degradante.” Cuando al poco de iniciarse el film Laura evoca la historia de
su idilio advierte que no piensa decírselo a su esposo porque le destruiría.
El segundo está extraído del libro La sinrazón con el estilo narrativo minucioso e
introspectivo propio de Rosa Chacel. Santiago, narrador y protagonista, que
está viviendo un romance con Elfriede, una antigua amante que conoció en un
país lejano, reflexiona sobre su comportamiento: “Porque la mentira, cuando
atraviesa una atmósfera de duda, se mantiene por espíritu de conservación,
lucha por su vida, mientras que si cae en un medio de confianza, si chapotea en
la aceptación, sin encontrar nada que se le oponga, se hipertrofia, de tanta
pasividad. Aquella mentira era una mole huera que podía seguir hinchándose indefinidamente…
Si yo hubiera percibido en Quitina un mínimum de duda, mi mentira no me
resultaría tan repugnante, vería en ella una faz positiva: la de haber llevado
a su alma esa duda que, tengo que confesarlo, hoy por hoy, es lo que impera en
la mía. Es decir que, esa mentira, al hacerla dudar, la habría acercado a mi
verdad. Pero Quitina había confiado y esto la distanciaba de mí. Su confianza y
mi duda eran tan antagónicas como el calor y el frío, como el sueño y la
vigilia.”*
Algunos efectos negativos en el causante que
aparecen en estos relatos: vergüenza, tristeza, insinceridad, incapacidad de
pedir perdón.
¿Y las parejas? ¿Estaban en babia? En el
primer caso Fred, enfrascado en sus pasatiempos se le escapan comentarios de su
mujer cuando el idilio es incipiente, tan solo cuando ya se ha acabado observa
la tristeza en el rostro de Laura mientras esta recuerda el affaire. En el
segundo, Quitina sabe lo que ocurre pero no quiere desvelarlo para salvaguardar
la estabilidad familiar.
El daño es difícil de reparar, pero el
punto de partida es dejar de lado los principales obstáculos: orgullo y
prejuicio.
*Rosa Chacel: La sinrazón (1960).
Plaza&Janés (1994) – Colección Biblioteca de Autor nº 172/4. Primera parte.
5. Página 198
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