diumenge, 29 de desembre del 2019

Aquell rellotge de sol

Memòria d’una ensopegada

Estaves a l’espera
de donar-me un consell
quan enfilava la drecera
vers aquell poble bagenc.

Fent una ullada
pels voltants de la plaça
et vaig veure encastat
a la paret d’una casa

Vaig parar atenció
a la llegenda inscrita;
una mena de fibló
amagat en una dita

¿Que pretenies al dir-me:
Jo sense sol
i tu sense fe
no som res?

Em suggereixes...
Humilitat:
Baixa els fums
a l’enlairat;
marca el rumb
a l’emboirat.

Em suggereixes...
Valentia:
A qui se exposa
l’astre rei il·lumina;
l’ànima ha d’estar disposta
per rebre la virtut divina

Em suggereixes
Contrast:
Llum i foscor;
alegria i tristor;
descans i esforç;
vida i mort

Em suggereixes...
Constància:
Tot i no estar a l’altura
de donar la campanada;
el bon missatge perdura
i deixa una prolongada petjada

Rellotge de sol:
Vas marcar-me
un formós gol


diumenge, 15 de desembre del 2019

Hostatges d’un compromís

El fet i les conseqüències


Titular del 16 de juliol de 2015: «Els candidats a la presidència del Barça firmen el 'Compromís de país'» en la que es comprometen «entre moltes altres iniciatives» a «adherir-se al full de ruta cap a la independència del 27 de setembre» (1). El discurs de la candidatura guanyadora encapçalada per Josep Maria Bartomeu s’ha anat ajustant durant el seu mandat a aquests paràmetres permetent, a tall d’exemple, convertir el Camp Nou en plataforma publicitària de les consignes independentistes, com es palesa en les pancartes reivindicatives de grans dimensions que sovint pengen de les grades, que no serien possibles sense una autorització expressa del dirigents del club, que intenten pal·liar la seva responsabilitat atribuint la iniciativa a la llibertat d’expressió dels aficionats; la seva actitud permissiva suposa en aquest cas un recolzament explícit que esquitxa tot el club.

Els canvis produïts en el món del futbol els darrers anys, impulsats per una difusió mediàtica que abasta el món, ha amplificat a desdir la repercussió de les actuacions dels clubs que estan a l’elit, traspassant les fronteres nacionals i continentals; els costos que comporta mantenir aquest nivell obliga a obtenir recursos procedents de tot el món cada cop més elevats. Els clubs tenen arrels geogràfiques, però la gestió s’ha d’enfocar contemplant un àmbit mundial.

Definir-se com ‘més que un club’ no impedeix haver-se de sotmetre a les pautes marcades pels organitzadors de les competicions, com va ocórrer l’u d’octubre de 2017 quan el partit Barça-Las Palmas es va disputar a porta tancada. La crònica deia: «Una altra vegada la política i el Barça van anar de la mà. El club va demanar l’ajornament pels greus successos esdevinguts a tot Catalunya però davant la negativa de LaLiga i l’amenaça de perdre sis punts (els tres de la possible incompareixença i els tres de la conseqüent sanció) van portar el president Josep Maria Bartomeu a advocar per la disputa del partit i prioritzar els interessos esportius de l’equip per sobre de la resta (2)

No ha d’estranyar que qui ha rebut tantes facilitats de la directiva per difondre el seu missatge reivindicatiu arreu, anteposi els seus interessos polítics als esportius del club. Tsunami democràtic es proposa condicionar la celebració del Barça-Madrid. Els dirigents blaugranes es poden queixar de les decisions maldestres de LaLiga i la Federación, però no de les conseqüències que la seva actuació propicia. Del que es sembra es recull.
(2) https://www.elperiodico.cat/ca/barca/20171001/barcelona-las-palmas-cronica-resultat-porta-tancada-referendum-6324349

dimecres, 11 de desembre del 2019

Me importas tú

Ordenado; no excluyente


Una consulta generalizada en Google tras un día ajetreado en que casi nada había salido como estaba previsto me llevó hacia una reflexión que ponía el acento en el valor de cada persona humana. Su autor, comentaba el fragmento del Evangelio que habla de la oveja perdida, que el pastor busca con denuedo hasta encontrarla y llevarla al redil donde ya se encuentran las otras noventa y nueve de su rebaño. Hay escenas evangélicas que inicialmente desconciertan, al menos a mí, porque rompen los esquemas materiales que a uno le bullen en la cabeza. ¿Cómo abandona a noventa y nueve para ir a buscar a una que se ha descarriado? (1)

Juan José de León
El autor de la reflexión, Juan José de León Lastra, pone el acento en que cada ser humano es valioso para Dios y debiera serlo para cada uno de nosotros, el grupo no anula la persona: “En la medida en que no se ve al ser humano más allá de un número de la sociedad, o un simple instrumento que, como tal, no tiene valor en sí mismo, desaparece la dignidad humana.” (2) Las consecuencias que se pueden derivar son terribles si se juzga a los seres humanos siguiendo criterios de utilidad para el conjunto.

Recordé el estribillo del bolero Piel Canela: ‘me importas tú’ (3). Tú como persona -con tu nombre y apellidos-, no como miembro de una comunidad, un colectivo, una etnia…; no como seguidor de una ideología, un credo, un club… Me importas tú es como decir te amo, pero no podemos amar a todos de la misma manera, nuestra condición contingente lo impide, lo propio es el ordo amoris, el orden en los afectos, que supone priorizar y aplicar un distinto grado de intensidad, pero en ningún caso eso significa excluir.

Me importas tú y tú y tú y solamente tú y tú y tú / Me importas tú y tú y tú y nadie más que túOjos negros piel canela que me llegan a desesperar’. Sólo cuando el tú se convierte en Tú, se difumina la exclusividad de ese amor sin perder su intensidad, porque ese Tú se ve reflejado en el otro, en el prójimo, en el próximo, cualquiera que sea su condición: los ojos negros y la piel canela adquieren una tonalidad multicolor y no hay espacio para la desesperación.

Cuando enviemos o recibamos una felicitación de Navidad personal –no comercial- pensemos que hay un mensaje subliminal que acompaña las palabras que se transmiten, aunque sean muy triviales: ¡me importas tú!; aunque apenas nos veamos sigues ocupando un espacio en mi vida, en mi corazón.

(1) Ver Evangelio según san Mateo, capítulo 18, versículos 12-14
(2) https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/10-12-2019/
(3) Los Panchos: Piel Canela. Letra y música en https://www.letras.com/trio-los-panchos/1153972/

dissabte, 30 de novembre del 2019

La experiencia del duelo

Reflexiones jóbicas (3) *


Tras el trauma inicial protagonizado por la muerte de un ser querido llega lo que yo denomino el día después, que tiene lugar tras desaparecer el ajetreo del velatorio y las exequias: el momento a partir del cual la ausencia se hace más presente. No lo experimenté en toda su crudeza hasta que falleció mi padre hace más de dos décadas, sin saber muy bien lo que me pasaba. Y no empecé a entenderlo hasta que leí Acompañando en la pérdida (1), el libro en el que Alfons Gea vierte su larga experiencia profesional en el tratamiento del duelo, que continúa divulgando en el canal de Youtube que ha puesto en marcha recientemente (2), donde lo va tratando desde distintos ángulos en espacios de corta duración -no sobrepasan los 10 minutos y un buen número no llega ni a los 5-.

Fotograma de uno de los
videos de Alfons Gea en Youtube
En Soportar la desgracia (3) dejé el recorrido por el libro de Job en su respuesta inicial al gran número de desgracias que le habían acontecido, en las que perdió a todos sus hijos y todo su patrimonio y la enfermedad se cebó con su cuerpo. Además tuvo que soportar la reprimenda de su esposa que le recriminó que siguiera confiando en Dios después de todo lo que les había pasado. La reacción de Job es a la vez admirable e incomprensible para el común de los mortales; leyéndola recordé una chocante oración que profería quien de una forma un tanto burda expresaba su lamento ante una contrariedad: 'Dios de la gran bondad, si tan fastidiados nos tienes será porque nos conviene, ¡hágase tu voluntad!'

Escribe Alfons Gea en el libro citado: Una pérdida significativa es psicológicamente traumática en la misma medida que una herida y, por lo tanto, siempre es dolorosa: la persona necesita un tiempo y un proceso para volver al equilibrio normal. El trance es personal y viene acompañado de muchos interrogantes: porqués, paraqués y ahoraqués, pero resulta beneficioso –imprescindible en muchos casos- contar con apoyo para ayudar a conducir ese tránsito a buen puerto.

A pesar de lo que pudieran dar a entender sus primeros comentarios, Job se encuentra abatido –hundido en la miseria como se dice popularmente-. Tres de sus amigos extranjeros se enteraron de la desgracia que le había sobrevenido y acudieron desde sus respectivos países… Los tres se pusieron de acuerdo para ir a compartir su pena y consolarlo.” Verle tan desmejorado les mueve a la compunción: “Al verlo de lejos no lo reconocieron. Empezaron entonces a llorar a gritos, rasgaron sus mantos y echaron polvo sobre sus cabezas”. Deciden sin embargo no alterar el silencio introspectivo del patriarca: Se sentaron en el suelo a su lado durante siete días y siete noches, sin decirle una sola palabra, viendo su terrible dolor.”

La introspección duradera conduce a un callejón sin salida que acarrea somatización; el hematoma moral que ha generado el trauma recibido necesita drenarse para que la sangre putrefacta deje de corroer las entrañas del alma: El dolor puede trabajarse cuando se expresa, pero no cuando se oculta o se reprime. En consecuencia, lo primero que hay que hacer es exteriorizarlo: facilitar que la persona libere sus sentimientos de angustia, principalmente, dice Alfons Gea.

Al salir de su ensimismamiento Job vierte su amargura en un largo y poético discurso: “Finalmente Job empezó a hablar y maldijo el día de su nacimiento con estas palabras: «Muera el día en que nací, la noche que anunció: '¡Ha sido concebido un varón!'. Que ese día se vuelva tinieblas, que Dios, desde lo alto, no lo eche en falta, que la luz no brille sobre él… ¿Por qué dio luz a un desdichado, vida a los que viven amargados…; a los hombres carentes de futuro porque Dios les ha cerrado el paso?… Me sucede lo que más temía, me encuentro con lo que más me aterraba. Carezco de paz y tranquilidad, no descanso, todo es sobresalto.” La oscuridad se cierne sobre el ánimo de Job, su esperanza se desvanece, la confianza en Dios se resquebraja… Aún queda mucho texto por delante.

Me parece oportuno traer a colación unas palabras del papa Francisco pronunciadas durante una homilía en la capilla de la casa Santa Marta: «el Señor nos aconseja dos cosas. Dos cosas que son distintas según cómo vivimos. Porque es diferente vivir en el momento y vivir en el tiempoEl cristiano es, hombre o mujer, aquél que sabe vivir en el momento y sabe vivir en el tiempoEl engaño es creernos dueños del tiempo. El tiempo no es nuestro. El tiempo es de DiosEl cristiano para vivir el momento sin dejarse engañar debe orientarse con la oración y el discernimientoPero deja el tiempo a la esperanza. El cristiano sabe esperar al Señor en cada momento; pero espera en el Señor al final de los tiempos. Hombre y mujer de momentos y de tiempo, de oración y discernimiento y de esperanza» (4).

*Libro de Job, versión de la Biblia de Jerusalén, 3ª edición. Fragmento considerado: del capítulo 2, versículo 11 al capítulo 3, versículo 26. Enlace: https://www.bibliatodo.com/la-biblia/Biblia-de-jerusalem-3-edicion/job-3
(1) Alfons Gea Romero: Acompañando en la pérdida. Editorial San Pablo - Colección Salud y Vida número 12 – 2ª edición (2007). 183 páginas.
(2) Alfons Gea: Duelo y consciencia. Acompañar y sentir. Canal de Youtube al que se accede desde el siguiente enlace https://www.youtube.com/channel/UCqsjFW20tiJg8nipK1Yp93g/videos?disable_polymer=1
(3) Joaquim Montoliu: Soportar la desgracia, blog Quimsaments. Enlace https://quimmontoliu.blogspot.com/2019/10/soportar-la-desgracia.html
(4) Papa Francisco: El dueño del tiempo, Misas matutinas en la capilla de la casa Santa Marta, 26 de noviembre de 2013. Enlace http://www.vatican.va/content/francesco/es/cotidie/2013/documents/papa-francesco_20131126_tiempo.html

divendres, 22 de novembre del 2019

El xantatge emocional no és el camí

Un mercat ambulant com escenari


Dijous a Granollers el centre històric es transforma i s’omple de parades. És dia de mercat on hi pots trobar gairebé de tot. Ho he presenciat in situ els anys que he estat treballant a la ciutat vallesana capital de comarca. Aquest escenari va servir de pauta Ramon Folch i Camarasa per desenvolupar la seva primera novel·la: Camins en la ciutat (1), un seguit d’històries al voltant d’aquest esdeveniment que tenen com a baula que les uneix vuit duros.

El protagonista principal és en Joan, un treballador que gaudia de la vida en la mesura de les seves possibilitats: “feia de paleta tota la setmana, i els diumenges vivia grans aventures... Es tancava al cinema amb els amics, i cop de menjar cacauets i enamorar-se de dones esplèndides i inassolibles.” Però aquesta vida plaent es va començar a tòrcer quan va conèixer l’Amparo: “aquell esquitx de mosseta forastera” i un dia “passejant amb ella pels afores” va tenir la gosadia de donar-li un petó i “ella esclatà a plorar i es posà a tremolar com una fulla”. Ella li va explicar amb gran dramatisme una història fantasiosa i Joan va mossegar l’esquer: “se sentí com moralment obligat a casar-se”.

Un duro de l'època
El casament precipitat pel xantatge emocional convertirà Joan, gairebé des de bon començament, en un calçasses: “La primera setmanada la donà sencera a la seva dona, i ella en tornà un duro «para tus vicios». El dimarts –el dimarts ja!- en tornar de la feina, ella sortí a rebre’l amb una cinta de color al cap i unes faldilles noves, i li comunicà que se li havien acabat els diners. D’aleshores ençà tot anà malament. Ell treballava com un desesperat i a l’hora de menjar s’havia d’acontentar de quatre moixaines i un rosegó fins que s’anaven al llit.”

Però Amparo emmalalteix i quan està a les últimes, en Joan vol retre-li el darrer tribut per acontentar-la: “«Traeme el pañuelo, el pañuelo azul salpicado de estrellas»”. Com no té diners per comprar-lo decideix robar dues gallines de matinada i portar-les al mercat per vendre-les i amb els diners que obtindrà, vuit duros, comprar “«el pañuelo azul salpicado de estrellas»”, però té la desgràcia -esparracat com anava- de perdre'ls: s’havien escolat per un forat que tenia la butxaca on se’ls havia posat.

Ramon Folch i Camarasa
Aquests vuit duros donen peu a l’escriptor per fer un retrat de personatges diversos que s’apleguen a la ciutat grallonerina en dia de mercat -cal situar-los en l’època en que es va escriure, a començaments dels anys cinquanta del segle passat-. Vuit duros que passen de mà en mà fins que retornen inversemblantment a en Joan quan es massa tard: el mercat ja s’ha desmuntat i s’han esvanit les possibilitats de comprar el mocador per l’Amparo. De tornada capcot a casa se n’adona en admirar el cel estrellat que la natura ha suplert amb escreix el que ell no ha pogut aconseguir, perquè a l’Amparo ja no li cal el mocador.

Final poètic d’una novel·la coral on es palesen grandeses i misèries humanes encarnades en els personatges que hi transiten per ella, sense deixar de banda el protagonista principal, de qui es va coneixent capítol rere capítol com evoluciona el seu estat d’ànim.

La fidelitat beneita d’en Joan malgrat l’anorreament a que ha estat sotmès és corprenedora i només té raó de ser si la inspira un ideal més alt que l’estricte deure. En aquest cas afecta un home però sabem del cert que moltes dones ho han patit i ho pateixen, malgrat ens sembli que són coses del passat. El matrimoni és cosa de dos que es complementen perquè s’estimen i han de maldar per a que la influència que mútuament s’exerceixen els ajudi a créixer com a persones.

(1) Ramon Folch i Camarasa: Camins en la ciutat (1952). Editorial: Publicació de l'Associació cultural. 1ª edició (1954). 124 pàgines. Premi Pere Maspons i Camarasa 1952

dilluns, 28 d’octubre del 2019

Encaminats a l’anarquia

Sense lideratge efectiu


El passat mes de juliol Jordi Juan es preguntava qui mana aquí (1). Aquest és el principal problema que ara mateix pateix Catalunya: la manca d’una direcció política efectiva. Sí, hi ha Govern. Sí, hi ha Parlament. Però, de fet un i altre es tornen inoperants, perquè han perdut l’autonomia per orientar l’acció política, hostatges d’aquells que tenen capacitat de mobilitzar pacíficament o violenta. Qualsevol decisió que es prengui, qualsevol intent d’arribar a un acord, qualsevol via de conciliació que es cerqui sentirà l’alè inquisidor de qui es creu que té el dret de donar el vistiplau, per la força que té al carrer i les xarxes. Això sí, tenint la paella pel mànec actuant com a grup de pressió, que és més còmode i menys arriscat.

El procés ha anat degenerant: se’ns prometia una Catalunya idíl·lica i al que s’està aconseguint és divisió, destrucció i una burocratització que detrau recursos per servir a la causa, comprometent els serveis bàsics a la ciutadania. Mentre no hagi al capdavant algú capaç d’alliberar-se de la cotilla fabricada per entitats sobiranistes i agitadors anirem de mal borràs. Sense lideratge ferm i cohesiu estem abocats a l’anarquia.

(1) Jordi Juan: Pero ¿quién manda aquí? Publicat a La Vanguardia el 15 de juliol de 2019. https://www.lavanguardia.com/politica/20190715/463469492125/pero-quien-manda-aqui.html

dijous, 24 d’octubre del 2019

Soportar la desgracia

Reflexiones jóbicas (2)


¡No te fíes! ¡Ve con cuidado, no vaya a liarte! Llamadas a la precaución que se hacen cuando se va a dialogar con alguien que despierta reparos en quien nos alerta. Eso mismo da ganas de decirle a Dios cuando el libro de Job (1) cuenta que se dirige a Satán *, el ángel caído, que ha venido con los otros ángeles a presentarse ante el Señor, una escena que se repite más adelante.

La acción del maligno se reconoce en sus manifestaciones, que a nivel individual se concretan en las tentaciones. Se aconseja no dialogar con ellas. ¿Por qué? Porque hurgan hábilmente en nuestra sensibilidad ofreciendo algo apetecible, atractivo, a corto plazo. Al mismo tiempo, esconden las consecuencias que conlleva -la resaca, en sentido amplio-, o las ensombrecen –no pasa nada por probarlo, nadie se va a enterar, todo el mundo lo hace…-. Como una bengala nos deslumbran con su fogonazo, pero tarde o temprano la huella que dejan es un palitroque chamuscado. Dialogar con la tentación es dar la iniciativa al elefante emocional que llevamos dentro, que difícilmente puede controlarse por la razón cuando se ve desbordada por la fuerza de la apetencia que la tentación ha suscitado. (2)

¿Qué notas destaca el libro de Job de Satán? Lo presenta primero como un merodeador, alguien que deambula por el planeta: “¿De dónde vienes?”, le pregunta el Señor. “De dar vueltas por la tierra, recorriéndola entera”, responde Satán. Más tarde el diálogo se repite. ¿Qué estaría tramando?

Cuando el Señor alaba la fidelidad de Job: “Nadie hay como él en toda la tierra; es íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal”, Satán se muestra envidioso y desconfiado, dando a entender que ‘con la privilegiada vida que tiene, así cualquiera’: “¿Acaso Job teme a Dios de balde?” Envidioso y desconfiado es el segundo aspecto destacado.

Satán desconfía de la excelencia de Job –extrapolable a la de cualquier ser humano- y duda de su entereza si van mal dadas. Sin embargo, el Señor confía en la fidelidad de Job a pesar de los pesares y arriesga su prestigio dejando margen de maniobra a Satán para que actúe: primero sobre su patrimonio y descendencia (“en tus manos dejo cuanto posee, pero a él no lo toques”); y luego sobre su salud (“te lo dejo en tus manos; eso sí, has de respetar su vida”).

Satán solo sabe provocar desolación, pero además con ensañamiento –expele odio y resentimiento por los poros-. Como no se sale con la suya a la primera, a pesar del destrozo que provoca, quiere más carnaza para doblegar la voluntad de Job: al dolor moral producido por la pérdida de sus posesiones e hijos añade un dolor físico extremo. Una actitud corrosiva que se plasma en la conducta de los psicópatas, los extorsionadores, los acosadores, los escrachadores, los calumniadores y difamadores… que se ceban con sus víctimas.

A pesar de todo lo que le ocurre, Job sigue confiando en Dios. Tras perder posesiones y descendencia: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó. Bendito sea el nombre del Señor. La crueldad que sufre sobre su propio cuerpo, se ve agravada por las palabras que le dirige su esposa: “¿Todavía te mantienes firme en ti integridad? Maldice a Dios y muérete”, pero no sucumbe: “Hablas como la más necia de las mujeres. Si aceptamos de Dios los bienes, ¿cómo no vamos a aceptar también los males?

¿Cómo responderíamos a tal cúmulo de desgracias concatenadas? La reacción de Job es admirable, aunque es lógico sentir resistencia a comprenderla: ¿Por qué Dios lo permite? Las reacciones ante tamaña desgracia no se anticipan y más vale no darle vueltas, para no amargarse con suposiciones trágicas. Cada día tiene su propio afán, y es ahí donde hay que centrarse.

Job es el icono de la paciencia, pero aflora también otra cualidad: la resiliencia.

* Satán, es uno de los nombres que se aplica al diablo. El vocablo procede del hebreo y significa «adversario» y «acusador».
(1) Libro de Job, versión de la Biblia de Navarra, edición popular. Fragmento considerado: del capítulo 1, versículo 6 al capítulo 2, versículo 10.
(2) En la publicación Dominar al elefante del blog Ver, oír y comentar se hace mención a la metáfora del elefante y el jinete. https://txukim.blogspot.com/2019/10/dominar-al-elefante.html

diumenge, 20 d’octubre del 2019

La grandeza de la nobleza

Perseguir un ideal


Dime de qué presumes;
repítelo una, dos, tres,
mil veces;
y cuanto más insistas,
más fácil me pones
decirte de qué careces

Los ideales, ¡que bonitos son!
Desperezan, entusiasman,
engrandecen el corazón;
pero hay quien en ellos tropieza
y se introduce en la sinrazón

Un buen profesional
era aquel compañero;
abrazó con pasión un ideal
y se olvidó de trabajar con esmero

Tan absorbido estaba
por aquello que anhelaba
que la atención se desviaba
y los errores abundaban

¿Es el ideal el problema?
Quizás
¿Es aquel que lo sigue?
Puede ser
¿Son ambos?
Tal vez

Entonces examina:
¿Cambió tu carácter?
¿Cumples con tu deber?
¿Adónde te encaminas?
¿A los demás acoges,
o, quizá, los discriminas?

Tendrás que enseñar, tal vez,
a aquellos que estrechan el cerco,
que mezquino es empequeñecer
tan alto anhelo.

Lo recordaba un alma grande,
Martin Luther King * se llamaba,
que pagó su rectitud con sangre.
Su ideal a todos abrazaba,
para formar un bello enjambre.

Vale la pena un ideal
que el alma vivifica,
da un impulso jovial
y torna la vida rica.

*Martin Luther King: “cuando mis hermanos trazan un círculo pequeño para excluirme, yo trazo uno más grande para incluirlos.”

diumenge, 6 d’octubre del 2019

Gestionar el bienestar

Reflexiones jóbicas (1) *


Hojeaba la prensa a disposición de los clientes en el hotel de la Costa Dorada donde pasaba unos días con mi familia cuando me sorprendió el titular de un artículo de Pilar Rahola situado en un lugar destacado de La Vanguardia: “Libro de Job: el absurdo de una deidad que tolera la injusticia contra las buenas personas” (1). Dejé para más adelante la lectura del contenido con ánimo de replicarlo –la reacción emocional instantánea y prejuiciosa-, pero para poder hacerlo honestamente debería volver a leer el texto bíblico que tiene 42 capítulos y cotejar mis impresiones con la exposición de la articulista.

Pilar Rahola
Advertí que el llamativo titular del periódico trasladaba una visión reduccionista del artículo, extrapolando una frase de la autora, que finaliza su escrito con el siguiente párrafo: “Todo el libro de Job es, pues, un enigma fascinante, espiritualmente profundo, intelectualmente retador, literariamente maravilloso. Sólo hace unos 3.000 años que fue ­escrito.” También descubrí la gran riqueza que encierran los versículos de esta legendaria narración, hasta el punto de considerar que convenía leerlo poco a poco y, más tarde, que valía la pena escribir sobre lo que me iba sugiriendo su lectura, sin intención de hacer una exégesis para la que no estoy preparado, pero pensando que este ejercicio me ayudaría en su comprensión.

El relato presenta a Job como una persona ‘íntegra y recta, temerosa de Dios y alejada del mal’. Su situación era envidiable, se podría decir que gozaba de bienestar pleno: material, físico, emocional, espiritual… ‘Era el hombre más potentado de todo el Oriente y su amplia familia estaba unida, pero no se vanagloriaba por ello, sino que ofrecía sacrificios a Dios para reparar las posibles ofensas que pudieran cometerse en el seno de su familia.

La ostentación de poder o la riqueza material pueden derivar en un comportamiento altanero –mirar de arriba abajo-, excluyente –alternar solo con los de la misma clase social o superior-, sobrevalorador de uno mismo –soy el mejor, me lo merezco…-, desdeñador hacia Dios –tanto da si existe o no, no le necesito-… propio de quien está encantado de haberse conocido. Hay quien se piensa superior a los demás gracias exclusivamente a sus cualidades: no debe nada a nadie, ni tiene nada que agradecer.

Job no sigue ese criterio, es bueno con todos y agradecido con Dios a quien teme ofender con su conducta o la de sus allegados, de la misma manera que quien ama teme herir a su amado o amada. Su posición privilegiada no le convierte en presuntuoso.

El esfuerzo es crucial para conseguir nuestras metas. El azar no se improvisa, como dice Séneca: «suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan». Tampoco las musas aterrizan en un erial, como recuerda Picasso: «La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando». Pese a ello, muchas de las cosas buenas que tenemos nos han venido dadas o no dependen de nosotros. ‘Es de bien nacidos ser agradecidos’, dice el refrán, por aquello que sabemos y por lo que ignoramos, como expresa la oración que rezaba y difundía Josemaría Escrivá, el santo barbastrense: «Gratias tibi, Deus, gratias tibi, pro universis beneficiis tuis etiam ignotis!» (te doy gracias, Señor, por todos tus dones, también por los beneficios que me concedes y que no conozco) (2). En nuestra vida hay muchos motivos para el agradecimiento, solo hace falta tener la humildad de reconocerlo.

* Fragmento considerado: Antiguo Testamento, Libro de Job, capítulo 1, versículos 1 a 5.
(1) En la edición digital el artículo se titula Job, el castigo del inocente. Fuente: https://www.lavanguardia.com/opinion/20190803/463819736263/job-el-castigo-del-inocente.html
(2) Una de las fuentes: https://rsanzcarrera.wordpress.com/2016/10/29/algo-sobre-las-acciones-de-gracias/

dijous, 12 de setembre del 2019

Bo de debò

Els sucedanis no molen



“Estigues bo”. Així acaben totes les cartes que he llegit que Sèneca adreça a Lucili en l’edició en llatí i català de 1928 –una relíquia que he trobat a la Biblioteca- traduïda per Carles Cardó, que consta de quatre toms, jo només he llegit el primer. (1)

Hi ha qualitats de les que no s’ha de presumir, com ho feia aquell monjo que se sentia satisfet perquè ‘després d’haver lluitat tota la vida per ser humil, ja ho havia aconseguit’. La bondat es porta posada i són aquells amb els que un es relaciona els qui se’n adonen, no tant pel que es diu sinó pel que es fa. Sèneca qüestiona a Lucili l’autobombo bondadós: “¿Ja t’ha persuadit aqueix que és un home bo?” i li retreu algunes consideracions: “«Però ell pensa malament dels dolents Això també ho han fet els dolents, car el major càstig de la dolenteria és ésser desplaent a sí mateixa i als altres. «Però odia aquells que empren amb gran urc d’un gran poder improvisat Quan podrà, farà el mateix. Molts sols per impotència tenen amagats els vicis, els quals no serien menys agosarats, tot d’una que poguessin refiar-se de les seves forces, que aquells altres que la prosperitat ha fet ja palesos: no els manquen sinó els instruments de desplegar llur dolenteria.”

La bondat no té res a veure amb la passivitat, la pusil·lanimitat, la mediocritat o l’esma, tot i que de vegades se la confongui amb el caràcter rom i acomodatici del bon jan. La bondat es trena cultivant hàbits bons -virtuts-, sense importar que estiguin de moda, o siguin ben vistos o compresos per l’entorn: és un compromís amb un mateix que repercuteix positivament en els altres, sense pensar en el reconeixement que poden rebre les seves accions, sinó en el servei que proporcionen. La persona que s’esmerça en fer el bé també haurà de suportar que molts no sàpiguen o no vulguin apreciar la seva tasca, fins i tot que en maldiguin acusant-la de perseguir obscurs interessos, de vegades per ignorància o prejudici, de vegades en sentir-se trasbalsats perquè el seu comportament els impel·leix.

L’aparença de bondat s’amaga també rere el que el sociòleg Gilles Lipovetsky anomena altruisme indolor, una mena d’anestèsic de la consciència, sovint amb gran ressò mediàtic, que no compromet gaire: L'individualisme contemporani no és antinòmic amb la preocupació de beneficència, ho és amb l'ideal del lliurament personal: es vol ajudar els altres però sense comprometre massa, sense donar massa de si mateix. Sí a la generositat però amb la condició que sigui fàcil i distant, que no estigui acompanyada d'una renúncia més gran. Som favorables a la idea de solidaritat si aquesta no pesa massa directament sobre nosaltres... L’individualisme no destrueix la preocupació ètica, genera en el més profund un altruisme indolor de masses...; com més progressen els valors individualistes, més es multipliquen les escenificacions mediàtiques de les bones causes i més audiència guanyen.” (2)

En llegir el comiat de les cartes de Sèneca, pensava paradoxalment en el que de vegades em feia irònicament una amiga veneçolana que va morir molt jove: ‘pórtate mal pero hazlo bien’, una expressió que no lligava amb la seva bonhomia. Posteriorment he recordat l'encàrrec que deixen alguns mossens tot just abans del ‘Aneu-vos-en en pau’ de la Missa: ‘Glorifiqueu Déu amb la vostra vida’, que és com dir –així ho interpreto- ‘no sou bons per que veniu a Missa, sinó que venir a Missa us ha d’estimular a ser bons’. Déu n’hi do! De fet, l’evangeli tiba més amunt: “Sigueu perfectes com el vostre Pare celestial és perfecte”, tot just després d’etzibar-nos un dels consells que més costen de complir: “Estimeu els vostres enemics, pregueu pels qui us persegueixen.” (3) És gairebé impossible seguir la recomanació –furgant en la pròpia experiència- si l’Esperit no ens dóna un cop de mà. Sèneca ho tenia clar, tot i expressar un cert agnosticisme: Ningú no pot ésser bo sense Déu, car ¿qui podria sense el seu ajut aixecar-se per damunt de la fortuna? Ell dóna consells nobles i infrangibles; en cada ànima virtuosa «habita Déu; bé que és incert, qui és»”.

(1) Luci Aneu Sèneca: Lletres a Lucili, volum I. Títol original: Epistulae ad Lucilium. Editorial: Fundació Bernat Metge – Col·lecció Catalana dels Clàssics Grecs i Llatins, quarta sèrie, número 35 – 1ª edició (1928). Traductor: Carles Cardó. Lletres: Lletra XLII ‘Com són clars els bons’ i XLI ‘El déu interior’
(2) Gilles Lipovetsky: El crepúsculo del deber. La ética indolora de los nuevos tiempos democráticos. Títol original: Le crépuscle du devoir. L’éthique indolore des nouveaux temps démocratiques). Capítol IV: La metamorfosis de la virtud
(3) Evangeli segons Sant Mateu, capítol 5, versets 43-48. Versió de la Bíblia catalana interconfessional. Font: https://www.bci.cat/index.php?llibre=50&capitol=1114&select=5