dijous, 25 de febrer del 2021

Libertad de expresión sin sesgos

 ¿Solo para adeptos?

¡Libertad de expresión! ¡Libertad de expresión! Grito en las calles, en universidades, en políticos, en medios de comunicación… Runrún en la opinión pública, sobre todo en la publicada. Sin embargo, ¿significa lo mismo para todos? ¿O quizá para algunos la libertad de expresión está exclusivamente reservada para los adeptos?

 

Sorprende que quien hace unos días sugería un control ‘ciudadano’ –o sea político- de los medios de comunicación privados, promueva una publicación que estigmatiza a periodistas no afectos, o participase en otro tiempo en algaradas para impedir hablar a un conferenciante que no era de su gusto en la universidad, sea uno de los que con mayor vehemencia reclame la libertad de un condenado por la justicia, alentando o justificando los disturbios que se han derivado de su encarcelamiento. Como suele ocurrir en los alegatos emocionales se resalta su faceta artística y se obvia o minimiza el conjunto de fechorías de distinta índole por las que ha sido o va a ser juzgado.

En la judicatura coexisten distintas sensibilidades en la interpretación de las leyes, pero no se puede pedir -y menos exigir- a los jueces que prevariquen. Lo que debería preguntarse cada uno, antes de dejarse llevar por juicios sesgados, interesados o complacientes con la opinión publicada, es qué libertad de expresión está dispuesto a soportar. Porque dentro de ese escenario no solo cabe lo que se puede considerar opinable, sino que también incluye la calumnia, la coacción, el escarnio, la difamación, el vituperio, la amenaza…, cuyas consecuencias no quedan en meras palabras para quien las sufre.

Las leyes son mejorables, pero son un marco de referencia para la convivencia. Las limitaciones legales a la libertad de expresión son perfectibles, pero siempre serán mayor garantía para los ciudadanos que la justicia que algunos por su cuenta se creen con derecho a aplicar con violencia para impedir a otros expresarse en el foro público.



dilluns, 15 de febrer del 2021

Sortir de la bombolla

Política aglutinadora

Quan començo a escriure encara s’estan produint les votacions per escollir els diputats que conformaran el Parlament de Catalunya, encarregats de elegir el pròxim President de la Generalitat. Poc es pot esperar de profitós si fem cas del pronunciaments dels partits en campanya, perquè romanen en una mena de grup bombolla excloent que dificulta, quan no impedeix, una comunicació fluida entre els diferents grups per dur a terme polítiques que afavoreixin el conjunt de la població.

Quan la política es torna autorreferencial tots els ciutadans hi sortim perdent, perquè aleshores són els interessos de partit o grups afins els que primen. Si la política no té com objectiu el servei als ciutadans es torna perniciosa; només aquells en qui es recolzen els que governen per apuntalar-se en treuen profit. Això es palesa en unes quantes mesures aprovades que semblen pròpies de qui viu en una mena de món paral·lel allunyat del ciutadà comú.

El desgovern dels darrers anys i la destrossa que ha originat la pandèmia, de quin abast encara no som prou conscients, haurien d’haver fet recapacitar els partits per canviar el rumb d’uns posicionaments que divideixen la població, generen constants conflictes, distreuen l’atenció sobre el que és peremptori i es mostren ineficaços per millorar la convivència i el benestar econòmic i social.

En campanya l’encaparrament s’ha mantingut. Tant de bo un cop constituït el Parlament la legislatura transcorri amb un tarannà ben diferent, tot i que per això caldrà sortejar les escomeses dels que es tanquen en banda, promovent o justificant, si cal, la política de la garrotada contra aquells que no segueixen els seus postulats. Tots hi som necessaris per sortir de la crisi, cal escoltar i cal decidir, cal mirar amb perspectiva que abasti el conjunt i no ocupar-se només d’acontentar els de la colla; cal, en definitiva, sortir de la bombolla autorreferencial.

dilluns, 8 de febrer del 2021

Messi y compañía

Secuelas de un contrato

Firma protocolaria del contrato
Tras el fichaje de Neymar por el PSG José Mourinho declaró “La gente ahora piensa que pagar 200 millones es algo casi normal. Los jugadores que costaban 20 millones ahora valen 40, y los de 40 cuestan 60.” (1) El vaticinio del entrenador luso se ha ido cumpliendo hasta que la incidencia del Covid-19 frenó en seco la vertiginosa progresión ascendente de los traspasos y contratos de los futbolistas.

Mourinho dirigía entonces al Manchester Utd.
Hace unos días El Mundo destacaba en portada con grandes caracteres una cifra multimillonaria con la apostilla: ‘El contrato faraónico de Leo Messi que arruina al Barcelona’. Reclamo sensacionalista de un rotativo generalista que estimula el cotilleo y estigmatiza al jugador, haciéndole corresponsable con quienes dirigían el club de la delicada situación económica por la que atraviesa el Barça.

Contemplado aisladamente el contrato de Messi tiene justificación por diversas razones -económicas incluidas-; pero hay que tener en cuenta su repercusión en el resto de los jugadores de la plantilla, a los que Messi necesita para poder desarrollar todo su potencial de excelencia futbolística, de la que se beneficiará el equipo en función del grado de sinergia que se consiga entre sus componentes.

Messi no arruina al Barça, pero la estela que deja su contrato propicia un encarecimiento de los emolumentos de toda la plantilla, especialmente los de los jugadores que destacan, que harán valer su relevancia al negociar sus contratos tomando como referencia lo que percibe el astro argentino.

Los problemas económicos del Barça son producto de una gestión ineficiente del equipo directivo, que ha realizado operaciones –fichajes, contratos, renovaciones…- de dudosa rentabilidad económico-deportiva que han comprometido la solvencia de un club que tiene que soportar un desmesurado nivel de costes que la pandemia ha convertido en insostenibles.

Estabilizar económicamente el club con una plantilla altamente competitiva: un reto exigente para el próximo presidente y su junta directiva.

(1) https://www.mundodeportivo.com/futbol/20170906/431094290296/mourinho-el-fichaje-de-neymar-ha-cambiado-para-siempre-y-a-peor-el-mercado.html