divendres, 24 de desembre del 2021

Prestigiar lo bueno

Despojarlo de versiones estereotipadas

Quizá León Tolstoi dio una mala pista a las artes escénicas, como insinuaba un conferenciante, al iniciar Anna Karenina con la frase: «Todas las familias felices se parecen; las desdichadas lo son cada una a su modo.» (1) Algo que algún que otro cineasta ha dado a entender al justificar el tono escabroso de sus películas aduciendo que en caso contrario carecerían de atractivo para el espectador. En el voluminoso libro La tabla rasa, el psicólogo Steven Pinker parece corroborarse esta sensación: «el bien y el mal son asimétricos: hay más formas de dañar a las personas que de ayudarlas, y los actos dañinos pueden herirlas en un grado mayor de lo que los actos virtuosos pueden hacer que se sientan mejor.» (2)

Esta visión del ser humano y sus relaciones contrasta con el principio que recoge Francisco Fernández-Carvajal: «El bien es atractivo por sí mismo. El mal produce rechazo, desconfianza.» (3) Tomás de Aquino reflexiona además en su obra cumbre sobre lo expresado por Dionisio: «el bien es difusivo de sí mismo y del ser» (4), es decir, no solo atrae sino que tiende a expandirse, a producir un contagio benefactor. Entonces, cabría preguntarse por qué la manifestación de lo dañino, lo pernicioso, lo agrio, lo áspero, está tan presente en el mundo audiovisual, en internet y en las redes sociales. ¿Por qué tiene tanto seguimiento, tanta audiencia?

Hace tiempo que pienso que uno de los motivos es que hay un factor psicológico por el cual tendemos a rechazar aquello que nos compromete y acoger a lo que nos exonera. Podemos interpretar el bien (la virtud) que observamos en otro como una acusación hacia nuestra conducta y reaccionar buscando la manera de ensombrecerlo en lugar de que nos sirva como acicate para mejorar. Sin embargo, contemplar las manifestaciones explícitas del mal -perversión, corrupción, insultos, discordias…-, siempre que no nos perjudiquen directamente, parecen tener un efecto liberador que nos disculpa de transgresiones, deslices y enredos en que hayamos incurrido.

Billie Eilish
Pero el alivio que se experimenta de esta manera no es inocuo, porque tiene efectos perturbadores: encallece el gusto por lo bueno e incita a la morbosidad, como experimentó la joven cantante californiana Billie Eilish, que cuenta con millones de seguidores, que declaró en el programa ‘The Howard Stern Show’ de Sirius XM radio: «Creo que el porno es una vergüenza. Solía ver mucho porno, para ser honesta. Empecé a ver porno cuando tenía como 11 años… Creo que realmente destruyó mi cerebro y me siento increíblemente devastada por haber estado expuesta a tanta pornografía.» La información de CNN añade que dijo: “que sufría pesadillas porque parte del contenido que veía era muy violento y abusivo.” (5)

Billie se ha percatado de lo que le ha supuesto un uso inadecuado de las nuevas tecnologías, algo que está afectando a usuarios de edades cada vez más tempranas que ven alterada la percepción de lo bueno al adentrarse por vericuetos nocivos que les lastiman interiormente y emponzoñan la manera de relacionarse con los demás. Para no llevarse a engaño, conviene tener en cuenta que no son cosas que solo afecten a los niños, ninguno –tengamos la edad que tengamos- estamos inmunizados.

Tolstoi traslada la sensación de un estado de beatitud familiar cargada de previsibilidad y aburrimiento que la incapacita para ser motivo de una narración. También hay quien aplica el mismo criterio para referirse al cielo, no les vale con la expectativa que transmite san Pablo (6). La realidad poco tiene que ver con este planteamiento, porque todo lo bueno requiere esfuerzo y se ha de ir actualizando constantemente. Vivir la vida supone crecimiento, dinamismo, adaptación a las circunstancias cambiantes. La felicidad no es un molde ni un escaparate, casa mal con el acomodo, el apoltronamiento, la relajación… que se produce cuando uno se encuentra tan gusto que piensa que ya ha llegado a la meta. Lo que no se cuida se deteriora y solo apreciando lo bueno y observando la riqueza de sus múltiples matices se estará en condiciones de mejorarlo y disfrutarlo. Mientras vivimos estamos en camino, con sus luces y sombras; la bondad y felicidad que lo adornen nunca remitirán a situaciones estandarizadas.

(1) León Tolstoi, Anna Karenina, comienzo de la primera parte.

(2) Steven Pinker: La tabla rasa. Título original: The Blank Slate (2002). Editorial: Paidós – Colección: Transiciones, número 49 – 1ª edición (2003). Traductor: Roc Filella Escolà. 704 páginas. Primera parte, capítulo 1, página 32

(3) Francisco Fernández Carvajal: Pasó haciendo el bien. Ediciones Palabra - Edición Ebook. 350 páginas. Página 19

(4) Referencia de Tomás de Aquino a Dionisio en el capítulo IV De divinis nominibus, incluido en Summa Theologiae, Del bien, artículo 1 [1]  cuestión 4, respuesta 4. Recogido de https://tomasdeaquino.org/del-bien/

(5) Religión en Libertad 16-12-2021, https://www.religionenlibertad.com/personajes/52222985/billie-eilish-adiccion-pornografia-11-anos-cerebro.html,con enlace que remite a la información de CNN Entertainment del mismo día: https://edition.cnn.com/2021/12/15/entertainment/billie-eilish-porn-scli-intl/

(6) Referencia a 1ª Carta a los Corintios, capítulo 2, versículo 9: «según escrito está: “Ni el ojo vio, y ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman.”»

dilluns, 20 de desembre del 2021

Dates esperonadores

Treure-li suc a les festes

Es felicita de diverses maneres. En català i italià amb el qualificatiu ‘bon’; en castellà i alemany ‘feliç’; en francès i anglès ‘alegre’. Sigui com sigui, indica que es tracta d’un dia especial per a moltes cultures i que aplega a gran part de la humanitat. Per això, resulta ridícul que, sobretot des de l’àmbit polític i empresarial, es pretengui difuminar la seva menció des d’uns afectats escrúpols emparats en la presència migratòria i la incidència de la globalització. Són dies festius, sí, però no uns dies festius qualsevols, és Nadal, amb tota la seva càrrega simbòlica, que depassa l’àmbit religiós per remoure consciències, fins i tot les més esquerpes.

Del què es passa al com. I per als cristians això hauria de suposar que l’infant Jesús no es quedés en una figura decorativa o contemplativa, sinó que nasqués d’alguna manera en cadascú de nosaltres: interessant-nos en conèixer la seva vida –els Evangelis són la millor font-, tractant-lo en la pregària, participant en la seva acció redemptora en la Missa i els sagraments, reparant desavinences, millorant el tracte amb el proïsme, corregint algun hàbit perjudicial...


Llegir i reflexionar sobre els esdeveniments que se celebren aquests dies dóna moltes pistes. Una d’elles és aprendre a valorar el que tenim. Pensant en els savis de l’Orient, els Reis Mags, recordo una experiència amb la Sagrada Família, la de pedra que darrerament a estat molt present arreu amb la inauguració i benedicció de la torre de Maria coronada per una espectacular estrella. Aleshores vivia a una mitja hora caminant de la seva ubicació i havia passat un munt de cops prop d’ella, però va ser un xicot de Múrcia amb qui vaig coincidir -ell estava de pas- el que, en demanar-me que l’acompanyés a visitar-la, em va fer parar atenció i contemplar sorprès els diferents grups escultòrics: jo era un ‘bon taxista’, però un ‘mal cicerone’. Anys més tard, vaig reviure aquesta experiència amb una noia polonesa que va passar unes setmanes a casa -aprofitant que ens coneixíem per internet- perquè volia practicar l’espanyol que estava estudiant. Va dedicar la major part del seu temps a visitar l’obra de Gaudí de Barcelona i rodalies. Molts cops són els de fora els que ens fan reparar en la riquesa que tenim al voltant.

Per a que sigui bo el Nadal i feliç l’any vinent haurem de posar quelcom de la nostra part. Sovint pensem en el benestar: físic -la salut-, material –econòmic-, i emocional. Acostumem a enlairar la mirada demanant la pau i la prosperitat al nostre entorn i al món sencer. I és probable que s’afegeixi un dels eslògans de moda: ‘vetllar per la salut del planeta’, que tal com la plantegen alguns i escridassen d’altres no sé fins a quin punt ‘els planetaris’ -els habitants del planeta- estarem en condicions de suportar-ho. Tot plegat està molt bé, però convé no abordar-ho amb passivitat, esperant que sigui l’exterior el que complagui l’interior. La bondat i la felicitat que ens pertoca no rau allí, sinó en el que fem i en com afrontem el que passa i el que ens passa, és l’interior el que fa lluir l’exterior.

Tota aquesta ‘paragrafada’ –més llarga del que havia previst- conclou en desitjar-vos que gaudiu de les celebracions nadalenques, que siguin bones i santes, i que l’any vinent no ens conformem en quedar-nos com estem, sinó que donem un bon pas endavant per millorar en tots els aspectes de la nostra vida tant com sigui possible.

dijous, 16 de desembre del 2021

Con la mirada puesta en el preludio

Enseñanzas de un hecho singular

Con respecto a años anteriores este año me he espabilado más. Cuando están próximas a llegar las celebraciones entorno a la Navidad procuro, al escribir las felicitaciones que envío por correo postal, alejarme en lo posible de las frases tópicas y redacciones estandarizadas, lo que supone que el proceso es más lento y cueste desperezarse para ponerlo en marcha. Apuro a veces tanto que hace imposible que los empleados de Correos –tan denostados a veces- las entreguen a tiempo. Confío en que este año no haya imponderables para que esto ocurra.

Una destinataria se llama Encarna y al verbalizar su nombre pensé en algo que es obvio, aunque suela pasar desapercibido: para que hubiera Nacimiento al modo humano, tuvo que haber antes concepción –la Encarnación-. En términos de celebración litúrgica el 25 de diciembre es consecuencia del 25 de marzo, el día en que el plan redentor de Dios a través de su Hijo tocó tierra.

En el episodio de la concepción se puede contemplar a una joven mujer, una adolescente de nuestros días, que pasado el susto inicial es capaz de reconocer que quien le habla no es un farsante, un adulador o un embaucador que quiere aprovecharse de ella, sino un mensajero que le trae una propuesta de Dios –el Todopoderoso no impone, sino que propone, respeta la libertad de María-. Es la vida interior –fruto de la oración personal- la que permite percibir a Dios en los acontecimientos cotidianos y en los extraordinarios.

María reacciona con prudencia para poder decidir –hay algo que no cuadra- y, una vez aclarada la aparente incompatibilidad, consiente con valentía, porque se arriesga a ser incomprendida, repudiada, extrañada o, incluso, lapidada. En la vida hay buenas decisiones que se toman que, sin embargo, son recibidas con recelo por el entorno.

María sabe lo justo, pero se fía de Dios. Decía un santo fundador que si al recibir el carisma divino hubiera sabido todo lo que iba a ocurrir a partir de entonces, se hubiera muerto en aquel instante. Las exigencias de la vocación se presentan dosificadas para adecuarse a la capacidad de respuesta que uno está en condiciones de poder ofrecer en cada momento.

La sensibilidad de María le permite captar un efecto colateral del mensaje. La referencia al embarazo de su anciana prima Isabel despierta el deseo de ir a atenderla y, al llegar descubrirá que Dios le tiene preparada una sorpresa: «Bendita tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre… bienaventurada tú, que has creído, porque se cumplirán las cosas que se te han dicho de parte del Señor.» Isabel, inspirada por Dios, no se puede contener y pronuncia estas palabras «exclamando en voz alta». Si había vecinos que la oyeron debieron pensar ¿a esta qué le pasa?, ¿qué mosca le ha picado? Es la primera confirmación de que María ha tomado la mejor decisión, que dará paso a la manifestación de agradecimiento por excelencia: el Magníficat (1).

René Girard nos traslada «una idea de Simone Weil según la cual, antes incluso de ser una “teoría de Dios”, una teología, los Evangelios son una “teoría del hombre”, una antropología.» (2) En los primeros compases del Evangelio de san Lucas se presentan junto a las intervenciones divinas unas actitudes humanas que constituyen una rica enseñanza apta para todos los públicos, cualquiera que sea su estado de creencia o increencia, que al rememorarlas estos días pueden dar pie a reflexionar sobre ellas y sacar algún provecho para aplicar a nuestras vidas.

(1) Confrontar Evangelio según san Lucas, capítulo 1, versículos 26 a 56.

(2) René Girard: Veo a Satán caer como el relámpago. Título original: Je vois Satan tomber comme l’éclair (1999). Editorial: Anagrama – Colección: Argumentos, número 278 – 1ª edición (2002). Traductor: Francisco Díez del Corral. 249 páginas. Primera parte: El saber bíblico sobre la violencia. Capítulo III: Satán, página 66

dimecres, 3 de novembre del 2021

Instrumentalizar al Papa

Declaración improcedente

“El bien se hace, pero no se dice. Y algunas medallas se cuelgan en el alma, no en el cuello.” Es una frase que no conocía antes de que mi amiga Josefina la publicara en Facebook, a pesar de estar muy difundida en las redes sociales. Desconozco su origen, pero presagia que el autobombo es una fea costumbre, al menos estéticamente, aunque algunos políticos se prodiguen en ello.

Más deleznable resulta servirse de la autoridad moral de alguien que no está presente para encumbrarse en su nombre. A Joe Biden, como a otros presidentes de los Estados Unidos, una parte del episcopado estadounidense le ha cuestionado algunas de las decisiones impulsadas desde el ejercicio de su cargo, una de ellas hace referencia a su postura respecto al aborto. No es de extrañar que los periodistas le preguntaran a él, que se confiesa católico y acude regularmente a la Misa dominical, si había hablado de ello con el Papa durante su encuentro privado con él. Orilló el núcleo de la cuestión para instrumentalizar al Santo Padre en beneficio propio: «Acabamos de hablar sobre el hecho de que estaba feliz de que yo fuera un buen católico y que debería seguir recibiendo la comunión.» (1)

Además de comprometer al pontífice, se estaba valiendo de su autoridad moral para escudarse ante los reparos que pueden plantear los distintos pastores –obispos, párrocos, sacerdotes…- que administran la Eucaristía. Es algo así como decir: ‘si esto ha dicho el Papa de mí, quién eres tú para ponerme pegas’.

Quizás fue un lapsus ante una situación incómoda, o una manera de decir ‘no me deis la vara con este tema’, pero la huella que dejó plasmada es de arrogancia y desconsideración con su honorable anfitrión y aquellos que legítimamente le representan.

(1) Noticia recogida de https://religion.elconfidencialdigital.com/articulo/vaticano/biden-dice-que-papa-dijo-que-continuara-recibiendo-comunion/20211030011751042580.html

dimecres, 6 d’octubre del 2021

Drets Humans regirats

El tema assignat a un titular

Carta enviada al mitjà que ho va publicar

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Llegeixo el titular en el butlletí del 3 d’octubre d’El Periódico: “L’accés a l’avortament al món: grans progressos, però en risc de regressió” assignat al tema ‘Drets Humans’. Em pregunto si es pot considerar dret humà eliminar una vida humana. Si el mateix criteri s’apliqués a una altra pràctica que aboca al mateix fi: la pena de mort legal –afortunadament en retrocés al món-, de qui seria el dret humà protegit: de l’acusador, del jutge o tribunal que sentencia, del botxí, del reu...

Buscant justificar una pràctica esfereïdora per a molts s’arriba a l’absurd –malèvol en molts casos- de regirar els conceptes pretenent vèncer les resistències que hi puguin haver. L’informe Matić aprovat recentment pel Parlament Europeu va per aquest camí: acusant els professionals que es neguen a practicar avortaments d'incomplir el seu deure d’atenció mèdica i de violentar les dones que ho demanen; els converteix en una mena d’insensibles monstres. ¿Es vol sotmetre des de altes instàncies nacionals i internacionals els professionals de la salut a ser alhora cuidadors i botxins? ¿Consideren els prohoms que allà s’hi apleguen que l’ésser humà en les seves etapes inicials de vida es assimilable a una mercaderia que pot ser rebutjada a voluntat?

Tractar l’avortament com un dret humà amb pretensions d’universalitat condueix la societat a retrocedir en humanitat.



dilluns, 27 de setembre del 2021

Aunque no lo parezca

Pena capital al fin y al cabo

Parlamento europeo
Afortunadamente, muchos países del mundo han abolido el ajusticiamiento, la ejecución de la condena a muerte dictada por un tribunal. Sin embargo, la legislación de muchos de estos países –casi todos-, aunque no lo parezca, contemplan otras modalidades de pena capital sobre un ser humano sin que precisen habitualmente el dictamen de un juez.

Pena capital legal es, al fin y al cabo, la que se inflige a un ser humano no nacido, determinada teóricamente por la mujer gestante. Digo teóricamente porque no es extraño que en esa decisión pretendidamente deliberada –atendiendo al eufemístico ‘interrupción voluntaria del embarazo’- interfieran factores distorsionantes de la voluntad: presiones del entorno -familiar, social, profesional, cultural-, aislamiento, amenaza de abandono, falta de información sobre alternativas y efectos secundarios…

Pena capital legal, menos extendida por ahora, es también la eutanasia, aunque en este caso sea teóricamente autoimpuesta por quien va a perder la vida. Digo teóricamente porque en algunos casos es otro el que toma la decisión por él, haciéndose interprete unos deseos formulados en el pasado –reales, supuestos o ficticios-, cuando no está en condiciones de poderlos aseverar. También por la presión psicológica a la que se puede verse sometido, haciéndole ver -más o menos sutilmente- que su estado de salud es una carga excesivamente devoradora de recursos humanos, económicos y sociales. Tampoco se le suele ofrecer un tratamiento paliativo eficaz que le prepare física y psicológicamente para sobrellevar el trance de su maltrecha situación de la mejor manera posible.

Así como el ajusticiamiento suele ser un acto público, las otras modalidades de pena capital se reservan al entorno íntimo y privado de un centro de salud. Y es al personal sanitario, aquel que teóricamente debe velar por preservar la salud de los pacientes, el encargado de ejecutarlo dentro de los parámetros legales que se han establecido. Muchos profesionales de la sanidad consideran que no son actos propiamente médicos y que contravienen los principios básicos de su profesión, negándose a realizar estas prácticas acogiéndose a la objeción de conciencia. Saben que se exponen a que se complique su empleabilidad y sus posibilidades de promoción, porque recae sobre ellos la presión de muchos políticos y otros actores para vencer su resistencia a realizar estas prácticas.

Hay una intensa campaña instada por organismos internacionales, con la ONU a la cabeza, para que la práctica del aborto se extienda a todos los países del planeta utilizando para ello múltiples estrategias, entre ellas algunas coactivas y engañosas con países con una situación económica precaria. Corolario de este malsano interés es el informe Matić que ha aprobado el Parlamento Europeo. Su propuesta considera el aborto un derecho humano universal que requiere una atención médica esencial. Para él, la denegación del aborto supone una violación de los derechos humanos y una forma de violencia contra las mujeres. Es decir, no hay objeción de conciencia que valga para practicar un aborto. ¡Qué paradoja!: considerar derecho humano universal la eliminación de seres humanos y obligar a los médicos a ejercer de verdugos.

Predraj Matić
Predraj Fred Matić planteaba su propuesta con grandilocuentes manifestaciones la víspera de la votación: “mañana es un gran día para Europa y todo el mundo progresista. Mañana decidimos posicionar a Europa como una comunidad que elige vivir en el siglo XXI o XVII. No dejes que la historia nos recuerde como los últimos” (1). El arrogante afán redentor del político croata –y los que le han apoyado- obvia o desdeña la masacre que promueve, el progresivo endurecimiento de corazón que se produce en los profesionales que lo practican y el sufrimiento, presente y latente, que sufren durante largo tiempo muchas de las mujeres a las que se pretende liberar.

(1) Extraído de va https://www.ucv.es/actualidad/todas-las-noticias/artmid/5804/articleid/7283/derecho-a-matar-derecho-a-matarse-una-pandemia-moral-amenaza-a-europa-julio-tudela

dilluns, 13 de setembre del 2021

El señuelo de la multitud

Crecer con medida

El tema destacado que aborda la tercera y última temporada de la serie televisiva danesa Borgen es la creación de un nuevo partido político por la ex primera ministra, Birgitte Nyborg, que ha abandonado su anterior formación desencantada por el rumbo que están marcando sus actuales dirigentes. La relevancia Nyborg y las expectativas que ofrece el nuevo proyecto atraen a muchos que ven la posibilidad de que encajar sus ideas políticas en la nueva organización. La sede social se convierte en un guirigay de entusiastas propuestas discordantes que aspiran a formar parte del ideario del nuevo partido. Tras reunirse con el núcleo duro de la formación, Nyborg, llama la atención de los concentrados para exponerles las líneas maestras que identificarán al partido, que contrastan con algunas de las propuestas que se están impulsando, propiciando el abandono de bastantes de los allí reunidos que ven frustradas sus expectativas.

‘¿Queréis ser más? ¡Sed mejores!’ Tengo grabada esta frase que oí desde hace mucho tiempo. El deseo por contagiar a muchos lo que a uno le ilusiona, le llena de entusiasmo, da sentido a su vida; aquello por lo que considera que merece la pena comprometerse y luchar, es un noble anhelo. La fecundidad de un ideal produce una satisfacción indescriptible. Pero el afán de expansión puede pervertir en ocasiones el fundamento, la multitud se convierte en un señuelo que arrebata o difumina la razón de ser del ideal. A muchas organizaciones sociales, culturales, religiosas, políticas… el éxito numérico de adhesiones les aboca a desnaturalizarse; tener muchos seguidores se convierte en más importante que el por qué y el para qué están; pensando que si son más es que lo están haciendo bien, aunque acaben por no saber lo que realmente son en realidad; a fuerza de bailar al compás de la moda pierden el atractivo característico de sus señas de identidad.

En estas palabras se conjuga la experiencia vivida y la observación. Pensé en ello tras leer y oír el discurso de Jesús sobre el pan de vida que provoca una estampida de seguidores: “es dura esta enseñanza, ¿quién puede escucharla?”. Por si fuera poco, a continuación Jesús pregunta a sus apóstoles si quieren seguir el mismo camino –como publicista tendría poco futuro hoy en día-. Los apóstoles, aunque probablemente no entendieron la profundidad del mensaje, se fían de él –la fe no es evidencia- y Pedro toma la palabra en su nombre: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna, nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios.” A pesar de ello, el impulsivo y noble Pedro no quedará exento de que se le paren los pies cuando se pasa de frenada y recibir alguna reprimenda más. El seguimiento de Jesús, apto para todos los públicos, no es fácil: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”. Hay una fuerte tendencia a olvidarse de ello o hacerse el distraído.

No se ha de perseguir aguar el buen vino para satisfacer a más paladares, sino educar los paladares para que sean capaces de apreciar y digerir el buen vino. La manera en que se sirva puede variar con el paso del tiempo, haciéndolo más presentable a los gustos del momento, pero su esencia permanece. Se puede pensar que esto aboca a la rigidez, al inmovilismo. Pero no es así. Los hábitos sociales cambian, pero hay elementos sustanciales en el ser humano que no, a pesar de los multimillonarios intentos de la idolatría tecnológica por desnaturalizarlo o robotizarlo.

Una iniciativa o un mensaje benefactor para las personas y para la sociedad, más aún si tiene carácter intemporal, puede proclamarse de distintas formas y, según el momento en que se produzca o la sensibilidad de quien lo proclame, poner mayor énfasis en una cuestión u otra, sin que ello conlleve perder su raíz, su fundamento. Si éste se pone en riesgo por el deslumbramiento que genera el ansia de una gran aceptación o seguimiento, aquello que constituía su razón de ser puede convertirse con mayor o menor rapidez en un guiñapo más o menos vistoso.

En las bíblias católicas consultadas
se omite el versículo 14
Otro fragmento evangélico puede ser propicio para ilustrar el argumento. Va dirigido a unos personajes determinados, pero es aplicable a todos, especialmente aquellos que dirigen organizaciones y asociaciones de carácter social, político, religioso, cultural…: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros!

Para evitar que valiosos proyectos personales y colectivos que adquieren relevancia social se conviertan en una farsa, a la frase que iniciaba el segundo párrafo: ‘¿Queréis ser más? ¡Sed mejores!’, le iría bien complementarla con esta otra no apta para advenedizos: ‘y los que vengan han de querer y esforzarse por ser mejores’. 

dimarts, 10 d’agost del 2021

Sortida a foc lent

Menys traumàtic del previsible

La sortida de Messi del Barça s’ha anat cuinant a foc lent, mantenint la incertesa sobre la seva continuïtat durant un llarg període, que ha servit per apaivagar les reaccions més eixelebrades dels aficionats i ha deixat els protagonistes principals més ben parats del que es podia preveure.


En qualsevol moment que s’hagués produït la sortida de Messi hauria estat traumàtica, perquè és un futbolista idolatrat, pels èxits esportius aconseguits, el reconeixement internacional que ha obtingut i la càrrega emocional que suposa haver estat vinculat al club des dels dotze anys.

Tot i haver-se cuidat força bé, amb trenta-quatre anys les prestacions que pot oferir al camp de futbol van reduint-se pel lògic declivi físic, que no sempre es pot compensar prou amb talent, maduresa i intel·ligència. Malgrat això, el seu catxet segueix sent elevadíssim per a qualsevol club. Alhora, el Barça es troba en una situació econòmica crítica per les erràtiques decisions esportivo-econòmiques dutes a terme per l’anterior directiva i el daltabaix en els ingressos que han provocat els efectes de la pandèmia.

Es veia a venir que el Barça no estava en condicions de retenir un jugador amb un cost tant elevat, malgrat els recursos que genera la seva presència a l’equip. El real o aparent estira-i-arronsa en les negociacions del club amb els representants del jugador, La Liga i altres instàncies, que han arribat fins gairebé l’inici del campionat, suposa una certa exoneració de responsabilitats del club i del jugador. Tant un com l’altre han expressat la seva voluntat d’haver continuat, però circumstàncies alienes ho han impedit. Un adéu trist però menys traumàtic del que es podia esperar.

Passat el tràngol del comiat, els principals protagonistes han de sentir-se alleugerits fins a cert punt. Ara cal concentrar-se en el que els pertoca: el Barça encarant la nova temporada i el jugador assumint les expectatives que genera l’arribada al PSG, sense que pesi en ambdós el vincle emocional que els unia.

dijous, 5 d’agost del 2021

Mestratge en convivència

Tota elecció comporta un sacrifici

En l’assaig El crepuscle del deure, el sociòleg francès Gilles Lipovetsky descriu com una de les característiques de «la societat posmoralista... l'època en què... la idea de sacrifici d’un mateix està socialment deslegitimada...» (1).

El sacrifici que no té l’expectativa d’un benefici immediat sobre un mateix no té bona premsa. Es dóna per bo quan es fa per estar en forma, per lluir, per tenir un cos escultural, per obtenir un èxit esportiu, per pujar de categoria –social, professional-; però es veu amb recança quan el beneficiari es un altre sense contraprestació esperada, tant és que sigui la família, els fills, els pares, la parella o, ja no dic, Déu; i aquells que recorren aquest camí és fàcil que siguin titllats de pringats o se’ls apliqui un qualificatiu encara més despectiu.

Cal tenir en compte que exercir la llibertat, entesa com elecció entre diverses alternatives, suposa sempre sacrificar les opcions no triades. Ho fem constantment, fins i tot quan el resultat és la quietud, el silenci, la inacció. Potser per això, seria més propi parlar de sacrifici només en tercera persona, quan es percep en un altre: ‘fer això comporta molt sacrifici’, ‘és una persona sacrificada (en/amb/per)...’. En el cas d’un mateix cal contemplar-ho com una elecció entre d’altres, sense entrar en detalls del que motiva l’elecció.

A aquesta conclusió -no dubto que pot ser controvertida- he arribat al rellegir  uns fragments d’una de les cartes que Josep Maria Espinàs va escriure a la seva filla, nada amb la síndrome de Down, que inclou en el llibre El teu nom és Olga, on descriu una de les qualitats que observa en la seva filla: «M’agrada parlar de la teva gran bondat perquè no ets precisament una ‘innocent’, en el sentit literal de ‘qui no sap’, qui no coneix. Saps que hi ha el mal i la maldat. I el denuncies indignadament quan algú te l’explica o el veus a la televisió. La teva bondat no és una ‘limitació’ sinó una decisió moral que has pres, i que has anat enrobustint, amb els anys, simultàniament amb la maduració de la consciència.

No t’hem vist ni la més petita ‘mala acció’.

En el camp dels principis, ho tens clar i ho formules quan et sembla oportú: “Hi ha d’haver pau. Entre las persones i a tot el món.” “La gent s’ha d’estimar.” “Les persones que no són bones no són persones.” Quan et sento dir –amb tanta convicció, tan seriosament- aquestes coses em fas molta impressió, Olga, perquè no són frases que has après i et limites a repetir, sinó que ens consta com vius aquestes idees i com t’hi has compromès.

Perquè els principis els apliques sistemàticament a la pràctica. La teva bondat es pot expressar amb aquesta paraula que fa de mal pair, que és ‘sacrifici’, però com que tu no la dius –i per tant evites el perill de la dramatització- jo la puc dir d’entrada, encara que puc expressar-ho amb més exactitud: no és que et sacrificis, és que, per damunt de tot, penses en el benestar dels altres. Aquesta és la teva bondat

Més endavant l’escriptor es pregunta sobre l’origen d’aquesta qualitat que observa en la seva filla: «Tinc la impressió que no t’hem alliçonat pas contra l’egoisme.

¿És perquè no pots ser gaire útil –o útil en gaires coses- que ho compenses servint al màxim en allò que depèn de tu? És probable, però això vol dir que creus que l’important és servir, ajudar, tenir l’altre present. No se t’escapa mai la possibilitat de fer el petit favor quotidià. I no t’ho premiem pas, que consti, no et tractem pas com una criatura...» (2)

(1) Gilles Lipovetsky: El crepúsculo del deber. La ética indolora de los nuevos tiempos democráticos Títol original: Le crépuscle du devoir. L’éthique indolore des nouveaux temps democràtiques. Editorial: Anagrama – Colección: Argumentos (2006). Traductora: Juana Bignozzi Ramallo. 287 pàgines. Capítol II: Edén, Edén

(2) Josep Maria Espinàs: El teu nom és Olga. Cartes a la meva filla (1986). Editorial: La Campana, número 7 – 40ª edició (2013). 146 pàgines. Capítol 5

dilluns, 12 de juliol del 2021

Respuesta al menosprecio

Estímulo para tomarse en serio la fe

Generó mucho ruido la intervención de un mediático diputado en la que se valió de imágenes bíblicas para sostener un discurso con el que probablemente se pretendía llevar al terreno religioso el debate de lo que es fundamentalmente una cuestión antropológica –quién es el ser humano, qué le caracteriza, cómo se desarrolla…-: la consideración de la transexualidad.


No sé cuántos diputados se sintieron concernidos al escuchar una y otra vez la cantinela prejuiciosa ‘ustedes creen…’ mientras el diputado regurgitaba las referencias bíblicas caricaturizadas que algunos plasman en internet, pero esas palabras resonaron también fuera del hemiciclo y dolieron a muchos que las interpretaron como una burla a sus creencias y lo expresaron públicamente.

Me pregunto qué queda tras la queja de tantos cristianos cuando alguien se mofa –o pretende hacerlo- de sus creencias. ¿Hay alguna inquietud por conocer más a fondo su fe o, al menos, aquellos aspectos que son más atacados? ¿Hay algún interés por dedicar tiempo a mejorar el conocimiento e interpretación de los textos sagrados? ¿Se considera suficiente oír el sermón del sacerdote durante la Misa?

Aunque la alusión estuviera adornada de cinismo, ¿cuántos de los interpelados por el diputado se han formado suficientemente para poder contestarle adecuadamente?

Aquellos que hemos crecido en un ambiente social cristiano corremos el peligro de conformarnos con lo que un día escuchamos en la catequesis o en la clase de religión sin preocuparnos en ir profundizando y actualizando unos conocimientos que son necesarios para fortalecer la fe, dotar de contenido a la vida de piedad y dar sentido a nuestra actividad ordinaria y extraordinaria.

La irritación que producen ataques sin ton ni son como los propiciados por el diputado también puede ser aprovechada para tomarse más en serio todo lo que conforma la fe que uno profesa. Una respuesta que ayudará a restañar la herida de forma positiva.

dissabte, 5 de juny del 2021

Construir un equip

És el conjunt el que ha de rutllar 

S’ha resolt una de les incògnites que planaven a l’entorn del Barça: Koeman continuarà sent el primer entrenador. Un anunci enfosquit per l’enigmàtica funció encarregada a Jordi Cruyff. Ara cal acabar de configurar la plantilla per a que el cos tècnic pugui dissenyar fil per randa un estratègia de joc altament competitiva, com s’exigeix en un club de primer nivell.

Està per concretar si Messi continuarà formant part de l’equip; l’experiència de l’any passat obliga a ser cauts. Tot i així, considero que no hauria de condicionar excessivament la proposta futbolística que plantegi l’entrenador amb els seus col·laboradors. S’ha de construir un equip que sigui capaç de guanyar qualsevol rival i pugui oferir un joc prou vistós per fer gaudir els aficionats tant pels resultats obtinguts com per la posada en escena.

La participació de Messi pot ser tant una fortalesa com una feblesa. Serà una fortalesa si potencia l’efectivitat de l’equip; una feblesa si l’equip ha de treballar per a ell. Messi ha de suposar un plus per a que l’equip guanyi en excel·lència, no una rèmora pel desenvolupament de les potencialitats dels seus companys: ¡quantes ocasions perdudes per estar massa pendents d’on era Messi! La seva presència ha d’ajudar la resta de jugadors a créixer, no minvar-los la confiança en les seves possibilitats.

Hi ha un mantra que hauria d’anar apaivagant-se: Messi ‘és el millor jugador del món’, ja no dic ‘de tots els temps’. De fet, és una manera de parlar que, tot i ser rendible econòmicament, no reflecteix la realitat. El futbol és un esport col·lectiu en el que Messi excel·leix superlativament en unes funcions determinades –les més vistoses i apreciades-, però no en totes. A més, necessita dels seus companys per brillar, sinó seria només un malabarista.

Per rendir al màxim un equip l’entrenador ha de valorar la qualitat, l’acoblament i la implicació dels seus jugadors. A Koeman li pertoca treure’n el màxim profit dels seus per assolir els exigents objectius del club.

dissabte, 29 de maig del 2021

L’esperit de qui governa

Exercir el poder

Joan i Jaume eren dos germans ben decidits i agosarats. Comptaven, a més, amb una especial confiança de Jesús: només ells dos i Pere participen en alguns dels episodis més significatius que ens narren els evangelis. Potser fou el fet de notar aquesta especial predilecció i el seu tarannà el que els va envalentir per demanar-li a Jesús un lloc de privilegi: «seure amb tu a la teva glòria l’un a la teva dreta i l’altre a la teva esquerra» (1).

Jesús els deixa clar que no tot són flors i violes i que encara que pateixin per seguir-lo no és la seva missió repartir llocs honorífics. Com a criatures no tenim dret a exigir a Déu què és el que ha de fer amb nosaltres. La petició provoca un lògic rebot entre els seus companys: ¡qui s’han cregut que són! És aleshores quan Jesús deixa palès quin és l’esperit amb que han d’exercir el poder els seus seguidors: «Ja sabeu que els qui figuren com a governants de les nacions les dominen com si en fossin amos, i que els grans personatges les mantenen sota el seu poder. Però entre vosaltres no ha de ser pas així: qui vulgui ser important enmig vostre, que es faci el vostre servidor, i qui vulgui ser el primer, que es faci l’esclau de tots».

El MHP Pere Aragonès * sembla compartir el tarannà d’aquests dos germans. Compta amb la confiança del president del seu partit, Oriol Junqueras, i se’l veu decidit, fins i tot agosarat, per dur a terme els objectius que s’ha proposat, malgrat les traves que es pugui trobar, tant entre els que li han donat suport com en l’oposició. El que queda per esbrinar és amb quin esperit desenvoluparà la seva tasca el govern que presideix: si prioritzarà sotmetre els ciutadans a uns determinats postulats ideològics o bé predominarà el servei a tots el catalans tot i que pugui suposar desviar-se del full de ruta preestablert.

*MHP: Molt Honorable President

(1) Veure Evangeli segons sant Marc, capítol 10, versets 35 a 45. També Evangeli segons sant Mateu, capítol 20, versets 20 a 28. En el primer fragment la petició la fan directament els dos germans; en el segon és la seva mare qui la fa per ells.

diumenge, 11 d’abril del 2021

L’amor no fa xantatge

L’ingredient transformador

El marc eren les Festes de la Mare de Déu del Miracle del poble valencià de Cocentaina en les que se celebrava que «fa 501 anys és va produir el prodigi miraculós de les 27 llàgrimes de sang que va donar origen a la gran devoció que el poble contestà li professa a la seua patrona», la celebració de l’aniversari rodó se’l va emportar les restriccions per la pandèmia (1). Pregonava Juan Manuel Cotelo, que fent esment a l’advocació de la Mare de Déu venerada al poble va dir: «Un miracle és, com tots els miracles, per a qui vulgui creure. Cap miracle ens obliga. Cap gràcia de Déu ens obliga. L’amor de Déu no ens obliga... Perquè l’amor mai no obliga. L’amor, invita. L’amor, serveix...» (2). Es podria afegir: l’amor suggereix; l’amor proposa; l’amor insinua... L’amor no fa xantatge: si m’estimessis... em complauries, em compraries, em donaries, em deixaries, em permetries... N’hi hauria prou amb repassar el que escriu sant Pau als corintis en el capítol 13 de la primera carta per adonar-nos del que suposa l’amor –el bon amor, aquell ingredient que fa excel·lir tot allò que fem amb la millor disposició que està al nostre abast-.

Continua Cotelo: «l’amor es dóna sense esperar no res a canvi». L’amor no és do ut des –dono per a que em donis-; no passa la factura, ni el full de serveis, ni el llistat de greuges... Diu també: «l’amor és més pur quan és més sacrificat»; pot transformar qualsevol obligació en donació, en possibilitat de servir l’altre. Potser perquè ens costa copsar l’amor de debò ens resulta difícil entendre la lògica divina. Tants cops m’adono llegint l’Evangeli que els meus esquemes mentals s’esmicolen: ¿costa tant de vegades de sincronitzar el que llegeixo amb el que visc? I això que sembla deixar-ho ben clar una carta de sant Joan: «estimem-nos els uns als altres, perquè l’amor ve de Déu; tothom qui estima ha nascut de Déu i coneix Déu. El qui no estima no coneix Déu, perquè Déu és amor» (3).

Tornant a fer referència al títol de la Mare de Déu constentana diu Cotelo: «En tots els miracles fa falta un acte d’humilitat, per acceptar el miracle, per acceptar que som estimats. I alhora tot miracle és un do, per a qui vulgui rebre, per a qui vulgui ser servit.» ¡Quants cops els que estan acostumats a servir se senten incòmodes quan són servits! ¡Quants cuidadors es resisteixen a ser cuidats! L’amor també està en deixar-se estimar. Estimar Déu suposa també deixar-se estimar per Ell. Els miracles sempre són actes d’amor. Si parem atenció a les nostres tendències més íntimes, qualsevol manifestació d’amor –donada o rebuda- és un miracle, tot i que acostumem a no fer-ne gaire cas, perquè associem els miracles a fets espectaculars, enlluernadors. Si ens hi fixéssim prou, ¡trobaríem tants motius per ser agraïts!, ¡descobriríem tantes atencions immerescudes!...

L’escrit sembla haver cobrat vida pròpia, quan m’hi vaig posar no pensava que prendria aquest rumb, és el que ocorre de vegades quan el guió mental només està embastat. El pregó de Cotelo dura 51 minuts; no tenia intenció de veure’l sencer quan Youtube me’l va plantejar com opció de visualització: el títol i l’orador m’atreien però no la durada. La curiositat, però, donà pas a incitar l’interès i trobar prou suggeridora i reveladora la proposta per engrescar-me a veure el vídeo sencer en dos tongades. El que he referit és una petita mostra d’una intervenció enriquidora i estimulant.


(1) https://www.copealcoy.es/juan-manuel-cotelo-pregona-les-festes-de-la-mare-de-deu-del-miracle/

(2) Juan Manuel Cotelo: Las 27 lágrimas de la Virgen María (youtube): https://www.youtube.com/watch?v=h_wZjON1OsQ

(3) 1ª carta de Joan, capítol 4, versets 7-9. Referència: https://www.bci.cat/biblia/capitol/1370

dijous, 1 d’abril del 2021

Testimoniatge guiat per l'Esperit

Becket i el martiri

Fa uns dies es va llegir a la Missa un fragment del llibre de Daniel on es narra que el rei de Babilònia, Nabucodonosor, «va fer una estàtua d’or» i manà tothom que es prosternessin davant d’ella i l’adoressin. Els que no ho fessin serien llançats immediatament a la fornal ardent. Tres joves no van seguir aquestes ordres i foren denunciats: «hi ha uns jueus, a qui tu has confiat càrrecs administratius de la província de Babilònia... que no han fet cas de tu. Aquests homes, oh rei, no donen culte als teus déus ni adoren l’estàtua d’or que tu has erigit.» El rei, enfurismat, va comminar els joves a complir les seves ordres i ells li respongueren: «Si el Déu que nosaltres adorem pot salvar-nos de la fornal i de la teva mà, ell, oh rei, ens en salvarà. I encara que no ho faci, sàpigues, oh rei, que nosaltres no donarem culte als teus déus ni adorarem l’estàtua d’or que has erigit.» El rei aleshores va voler que se’ls apliqués un càstig encara més esgarrifós del previst, del que miraculosament van sortir indemnes, no així els botxins que els arrossegaren a la fornal, que moriren a conseqüència de la flamarada. (1)

L’actitud d’aquests joves podia provocar admiració -¡què ben parits!, ¡els tenen ben posats!- i merèixer un emoji amb la boca badada, o bé considerar-se que no n’hi havia prou motiu per agafar-s’ho a la valenta –no sempre s’ha de fer el que a un li agrada-, o que eren un mal exemple per la ciutadania –tenien càrrecs administratius-, o que eren uns superbs perquè no feien el mateix que tothom -¡què s’havien cregut!-, o que contemporitzant se’n treu més profit...

Aquestes diverses actituds són les que reflecteix T. S. Eliot en l’obra teatral Assassinat a la catedral (2), on dramatitza la tornada de l’arquebisbe Thomas Becket de l’exili francès a la seva seu de Canterbury. Becket havia estat canceller del rei Enric II, que cercant un poder absolut al seu territori va forçar el seu nomenament com arquebisbe pretenent que compatibilitzés ambdós càrrecs. Però la resposta de Thomas no fou l’esperada, dimitint com a canceller per poder-se dedicar-se plenament a la tasca eclesiàstica que li havia estat encomanada. Les desavinences amb el rei el van obligar a exiliar-se i quan se li va permetre que tornés l’opinió pública estava dividida, segons narra Eliot i sol passar.

Thomas Stearns Eliot
El beneplàcit del rei no li assegurava lliurar-se del risc de que li llevessin la vida, n’era prou conscient, i aquest fet l’escenifica Eliot en forma de temptació amb la insinuació de que amb la seva possible mort cercava una glorificació: una mena de xantatge emocional a l’Església per fer-lo sant o una manera de provocar Déu. Eliot escenifica la resposta de Becket: «La darrera temptació és la traïció més gran: fer el que s’ha de fer per una falsa raó.»

En el sermó que pronuncia Becket el dia de Nadal de 1170, que inclou Eliot en l’interludi, queda reflectit el que suposa el martiri; un fragment intens i prou clarificador per entendre aquest fet pel han passat una munió de cristianes i cristians al llarg dels segles:

Vitrall que representa l'assassinat de Becket
«Estimats, no penseu en un màrtir simplement com en un bon cristià que ha estat privat de la vida pel fet d’ésser cristià: ja que en aquest cas no faríem altra cosa que plorar. No pensem en ell simplement com en un bon cristià que ha estat enlairat a la companyia del sants: ja que en aquest cas no faríem si no alegrar-nos: i ni el nostre plor ni la nostra joia són com les del món.

Un martiri cristià no es dóna mai per casualitat, perquè un sant no neix mai per casualitat. I encara menys un martiri cristià és el resultat de la voluntat d’un home que vol esdevenir sant, com podria succeir amb aquell que volgués arribar a governar els homes. Un martiri és sempre voluntat de Déu, del seu amor vers els homes, per tal d’aconsellar-los i conduir-los, a fi de tornar-los a portar als seus camins. Mai no depèn de la voluntat humana; perquè el veritable màrtir és aquell que ha esdevingut instrument de Déu, que ha lliurat la seva voluntat a la voluntat de Déu, i que res ja no desitja per a ell mateix, ni tan sols la glòria d’ésser màrtir. És així com a la terra l’Església plora i frueix al mateix temps d’una manera que el món no pot entendre; és així com en el cel, el sants tenen un lloc elevat, perquè es tingueren pels més petits, i se’ls veu no pas com nosaltres els veiem, sinó a la llum de Déu d’on arrenca el seu mateix ésser.» (3)

 (1) Veure llibre de Daniel, capítol 3. Extret de https://www.bci.cat/biblia/capitol/847

(2) T. S. (Thomas Stearns) Eliot: Assassinat a la catedral. Títol original: Murder in the Cathedral (1935). Edicions 62 – Col·lecció: El Galliner, número 81 – 1ª edició (1984). Traductor: Josep Urdeix. 103 pàgines

(3) El fragment complet del sermó en castellà el trobareu a Alfa & Omega, 27/12/2006: Homilía de Navidad de Thomas Becket en 1170, según T.S. Eliot. Enllaç: https://www.eltestigofiel.com/index.php?idu=nt_3334