dissabte, 14 de juliol del 2018

Subordinación de la libertad educativa

La tentación intervencionista del poder político


Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación” (1) afirma uno de los artículos la Convención de los Derechos de la Infancia de Naciones Unidas de 1989, enumerando a continuación un conjunto de deberes que han de posibilitar el acceso a la enseñanza primaria, secundaria y superior.

Dicho texto define a la familia “como grupo fundamental de la sociedad y medio natural para el crecimiento y el bienestar de todos sus miembros, y en particular de los niños”, indicando además que “debe recibir la protección y asistencia necesarias para poder asumir plenamente sus responsabilidades dentro de la comunidad”.

La Ministra de Educación mencionaba el documento de la ONU para afirmar “el derecho a la educación recae sobre la infancia, sobre los hijos e hijas como individuos”, para precisar más adelante “el derecho a la educación siempre recae sobre los individuos que son sujetos de aprendizaje, no recae sobre las familias, ni sobre los territorios ni sobre las religiones” –no menciona al ‘poder político’ –¿lapsus?-. El párrafo concluye: “los derechos son siempre individuales y no adscriptivos” (2).

Isabel Celaá
durante su intervención
Esas palabras entran en contradicción con la obligatoriedad estatal de escolarización. Si este derecho compete exclusivamente al individuo, él puede decidir si lo desea ejercer y de qué manera. El ‘derecho a la educación’ de los menores debería entenderse como ‘derecho a recibir educación’ “orientada a desarrollar la personalidad y las capacidades del niño, a fin de prepararlo para una vida adulta activa”, como indica el documento de la ONU.

Los menores requieren tutela. ¿Quién debe ejercerla? Según el texto de la ONU “es obligación del Estado respetar las responsabilidades y los derechos de los padres y madres, así como de los familiares, de impartir al niño orientación apropiada a la evolución de sus capacidades”. Sin embargo, la intervención de la ministra deja entrever que en materia educativa es el interés del poder político el que debe prevalecer. ¡Ellos sí que saben!

(1) Unicef: Convención sobre los derechos del niño. Fuente www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf
Artículos a los que se hace referencia: Preámbulo, 5, 28 y 29
(2) Comparecencia de la Ministra de Educación Isabel Celaá en la Comisión de Educación y Formación Profesional Congreso de los Diputados el 11 de julio de 2018. Fuente: www.ecestaticos.com/file/e0002ccb83351bde4922e4163fa9b941/1531332850-comparecencia-isabel-celaa-congreso-de-los-diputados-11-julio-2018.pdf

dimarts, 10 de juliol del 2018

Moral demoscópica

Afirmaciones pretenciosas


Hablaban dos adolescentes sobre un tema delicado que afecta a la intimidad. Uno de ellos ponía objeciones a los planteamientos que hacía el otro, y éste le respondió que un elevadísimo porcentaje de chicos como ellos coincidían con él. Tomaba como referencia las afirmaciones de un polémico –y quizá gracias a ello exitoso- libro escrito por un zoólogo a mediados de los años sesenta. En esa época también fue famoso el gancho publicitario de una marca de jabón: ‘Nueve de cada diez estrellas usan Lux’. Me comentaron que un profesor universitario utilizó esta frase para dirigirse a los estudiantes que habían irrumpido en su aula para conminar a los alumnos a sumarse a la huelga que habían convocado con el único argumento del seguimiento que –según ellos- estaban haciendo otros cursos de la facultad.

Dice el diccionario que la demoscopia es un ‘estudio de las opiniones, aficiones y comportamiento humanos mediante sondeos de opinión’. En una sociedad compleja es una herramienta útil para disponer de una visión aproximada de aquello que interesa, preocupa, inquieta… a los ciudadanos, que puede servir de referencia a gobernantes, empresarios y otros colectivos para planificar sus estrategias. No es una ciencia exacta, pese a que algunos titulares son tan taxativos que dan a entender lo contrario, como algunos de los que Google muestra al consultar “el 80% piensa”:

El 80% de los españoles piensa que los partidos políticos son la institución más corrupta”. Fuente: Encuesta de la ONG Transparencia Internacional. (1)

El 80% de los próximos publicistas piensa que las agencias digitales y los social media tienen sus días contados”. Fuente: Encuesta paneuropea del Grupo Mediaschool. (2)

El 80% de los millennials españoles piensa que su generación está forzada a alquilar”. Fuente: Informe de la compañía de consultoría y servicios inmobiliarios CBRE. (3)

Frases grandilocuentes que no se corresponden con la realidad, sino con una visión extrapolada de unos datos obtenidos de una muestra –habitualmente muy pequeña respecto al total- del colectivo que se analiza. Sin embargo, conclusiones de este estilo, se pretenden utilizar por algunos colectivos –políticos, mediáticos, sociales…- como prueba para crear un estado de opinión que favorezca a sus intereses. Se trata de que el dato estadístico influya en el comportamiento, tanto para sumar adeptos como para neutralizar o eliminar resistencias, alimentando el sentimiento adolescente –chantaje emocional en muchos casos- del temor a quedar marginado: ‘todos mis compañeros hacen, tienen, van… no voy ser el único ‘pringao’ del grupo’.

Ahora que se está debatiendo en el Congreso la despenalización de la eutanasia proliferará la publicación de encuestas como la que publicaba el año pasado la agencia Metroscopia, que titulaba: “El 84% de los españoles apoya el derecho a una muerte digna” y cuyo primer párrafo decía: “¿Debería tener derecho un enfermo incurable a que los médicos le proporcionaran algún producto para poner fin a su vida sin dolor? El 84% de los españoles cree que sí, según la última encuesta de Metroscopia llevada a cabo a finales de febrero de este mismo año.” Se pregunta a quien no está afectado directamente y se utiliza el eufemismo “muerte digna” (4). Si la pregunta implicase directamente al encuestado: ‘¿suministraría usted fármacos a un enfermo terminal que se lo pidiese para que le provocasen la muerte?’ probablemente el resultado sería bastante diferente. Pero ni en uno ni en otro caso convierte a la demoscopia en fuente de moralidad.

El papa Francisco
predicando en la
casa Santa Marta
Hace unos días leía un fragmento de las palabras que pronunció el papa Francisco en una de sus homilías en la residencia de Santa Marta: “El diablo convence para hacer las cosas con relativismo, tranquilizando la conciencia. Tranquilizar la conciencia. Anestesiar la conciencia. Y esto es un gran mal. Cuando el mal espíritu consigue anestesiar la conciencia, se puede hablar de una verdadera victoria suya, se convierte en propietario de esa conciencia. Y así vive esta mundanidad que es hija del mal espíritu”. (5)

A veces el diablo se viste de dato estadístico profusamente difundido para hacer más digerible una propuesta y conseguir, entre otros objetivos, aquietar conciencias. Para quien valore la suya y no se refugie en la mediocridad –ser del montón- puede servir la receta del Santo Padre: “Discernir y vigilar, para no dejar entrar a quien engaña, seduce, encanta”. (5)

(5) Comentario incluido el 4 de julio en el libro de José A. Martínez Puche Evangelio 2018. Homilía pronunciada por el papa Francisco el 9 de octubre de 2015, resumida en w2.vatican.va/content/francesco/es/cotidie/2015/documents/papa-francesco-cotidie_20151009_tentaciones-vuelven.html

divendres, 6 de juliol del 2018

Les conseqüències d’una badada

Projectes vitals ensorrats en un instant


Una distracció al volant pot ser la causa d’una tragèdia i a les ciutats ens trobem amb un munt d’elements que reclamen atenció –aparadors, cartells publicitaris, anuncis, pancartes...- i múltiples víctimes potencials que es mouen per les voreres i els carrers.

Una de les moltes històries que inclou Ramon Solsona en Línia blava (1), on descriu imaginativament les vivències passades i futures dels passatgers d’un vagó de metro mentre el comboi fa el recorregut de tot el trajecte, relatarà fictíciament el procés mental que possibilitarà una distracció en la conducció de conseqüències tràgiques i la seva repercussió personal i social.

El protagonista és un incòmode veí de qui és el pal de paller de totes les històries: “l'home ample d'espatlles que seu al teu costat” del que “no t'alliberes del seu contacte enganxós”. ¿Què hi entreveu el guru del relat? Es tracta d'un comercial que a més entrena un equip de barri on juga la seva filla: “du el verí del bàsquet a la sang... És ambiciós, té una meta que no ha confessat a ningú. Però no l'aconseguirà.

¿Què li passarà? La família celebrarà efusivament que la filla gran ha estat escollida per representar a la selecció catalana: “En el transcurs de la gresca, el fill mitjà coronarà la gran amb un mitjó blanc d'esport. Dirà: Ets la reina del bàsquet. Tots riuran i la petita dirà: Sembles la de l'anunci. Quin anunci? El de roba interior. Es referirà a un anunci de roba interior protagonitzat per una noia amb aspecte de hawaiana.

Ramon Solsona
L’entusiasme s’apoderarà de la seva ment: “Pensa en la filla. S'alegra dels seus èxits... Pensarà sovint en això. També el dia que, anant amb cotxe, li semblarà veure en un aparador la foto de la noia que anuncia roba interior amb una estètica vagament hawaiana... Girarà el cap per fixar-se en l'anunci... Quan tornarà a mirar endavant s'adonarà que el... el cotxe està a punt de topar amb el motorista del davant... farà un cop de volant a la dreta per no envestir la moto. El cotxe s'enfilarà inopinadament a la vorera, toparà contra el semàfor i el partirà en dos... Tot serà molt ràpid, sense temps per refer-se de la sorpresa i de rectificar els errors. Sentirà crits i quan baixi del cotxe, esglaiat i pàl·lid, veurà un home estès a terra. Mort.” Primer acte explícit de la tragèdia.

El segon acte fa referència al soroll mediàtic: “Tots els diaris relacionaran la distracció del conductor amb l'anunci.” “L'accident serà trompetejat pels mitjans de comunicació i la imatge de l'entrenador de bàsquet... s'associarà als fets de sang, als assassinats, als esdeveniments escabrosos que agraden a la gent. La presència de càmeres... quan el traslladin... als jutjats dinamitarà el confortable anonimat d'avui i el convertirà en carn de la premsa groga, la rosa i la negra.Durant uns dies se'n parlarà molt. A la ràdio i a la televisió es faran debats sobre la falta de seguretat dels vianants, sobre els límits ètics de la publicitat, sobre erotomania i fetitxisme...”.

El tercer acte te a veure amb la reacció de l’involuntari victimari i el seu entorn: “Tornarà a casa traumatitzat. No es podrà treure del cap el mort, el pobre home mort absurdament.” “Se sentirà perseguit i tacat per sempre.” “No podrà sortir al carrer sense sentir-se assenyalat per tot de dits acusadors... No farà cap activitat, ni esportiva ni laboral... Li rescindiran el contracte... Es tancarà a casa i no en sortirà durant dies i setmanes senceres.”

El relat encara li afegeix més penalitats al “veí de seient”, que acabarà tenint un final esgarrifós. La fantasia de l’autor és especialment cruel amb aquest personatge, però en la seva narració, a banda de la incertesa que acompanya l’esdevenidor, que pot modificar tots els paràmetres de la nostra vida en un tres i no res, surten a relluir tot un seguit d’actituds que són molt presents a la nostra societat, tant a nivell individual com col·lectiu, quan s’emeten frívolament judicis sense solta ni volta on el prejudici és el que predomina.

Probablement en elaborar aquesta història Solsona va tenir present el que va passar fa vint anys i escaig a Barcelona quan un cotxe va atropellar tres adolescents que esperaven que el semàfor els dones pas per creuar el carrer Aragó en envair la vorera, una noia va morir. El conductor va al·legar que s’havia distret mirant el cartell publicitari d’un establiment regentat per famoses top model d’aquell moment. (2) Desconec si el que va esdevenir al causant am posterioritat té alguna similitud amb el que relata Solsona en el llibre.

(1) Ramon Solsona: Línia blava (2004). Editorial Columna - Col•lecció clàssica, número 596 - 2ª edició 2004. 263 pàgines. Fragments triats dels capítols 'Horta', 'Virrei Amat' i 'Maragall'
(2) elpais.com/diario/1997/11/29/espana/880758024_850215.html