dimarts, 10 de juliol del 2018

Moral demoscópica

Afirmaciones pretenciosas


Hablaban dos adolescentes sobre un tema delicado que afecta a la intimidad. Uno de ellos ponía objeciones a los planteamientos que hacía el otro, y éste le respondió que un elevadísimo porcentaje de chicos como ellos coincidían con él. Tomaba como referencia las afirmaciones de un polémico –y quizá gracias a ello exitoso- libro escrito por un zoólogo a mediados de los años sesenta. En esa época también fue famoso el gancho publicitario de una marca de jabón: ‘Nueve de cada diez estrellas usan Lux’. Me comentaron que un profesor universitario utilizó esta frase para dirigirse a los estudiantes que habían irrumpido en su aula para conminar a los alumnos a sumarse a la huelga que habían convocado con el único argumento del seguimiento que –según ellos- estaban haciendo otros cursos de la facultad.

Dice el diccionario que la demoscopia es un ‘estudio de las opiniones, aficiones y comportamiento humanos mediante sondeos de opinión’. En una sociedad compleja es una herramienta útil para disponer de una visión aproximada de aquello que interesa, preocupa, inquieta… a los ciudadanos, que puede servir de referencia a gobernantes, empresarios y otros colectivos para planificar sus estrategias. No es una ciencia exacta, pese a que algunos titulares son tan taxativos que dan a entender lo contrario, como algunos de los que Google muestra al consultar “el 80% piensa”:

El 80% de los españoles piensa que los partidos políticos son la institución más corrupta”. Fuente: Encuesta de la ONG Transparencia Internacional. (1)

El 80% de los próximos publicistas piensa que las agencias digitales y los social media tienen sus días contados”. Fuente: Encuesta paneuropea del Grupo Mediaschool. (2)

El 80% de los millennials españoles piensa que su generación está forzada a alquilar”. Fuente: Informe de la compañía de consultoría y servicios inmobiliarios CBRE. (3)

Frases grandilocuentes que no se corresponden con la realidad, sino con una visión extrapolada de unos datos obtenidos de una muestra –habitualmente muy pequeña respecto al total- del colectivo que se analiza. Sin embargo, conclusiones de este estilo, se pretenden utilizar por algunos colectivos –políticos, mediáticos, sociales…- como prueba para crear un estado de opinión que favorezca a sus intereses. Se trata de que el dato estadístico influya en el comportamiento, tanto para sumar adeptos como para neutralizar o eliminar resistencias, alimentando el sentimiento adolescente –chantaje emocional en muchos casos- del temor a quedar marginado: ‘todos mis compañeros hacen, tienen, van… no voy ser el único ‘pringao’ del grupo’.

Ahora que se está debatiendo en el Congreso la despenalización de la eutanasia proliferará la publicación de encuestas como la que publicaba el año pasado la agencia Metroscopia, que titulaba: “El 84% de los españoles apoya el derecho a una muerte digna” y cuyo primer párrafo decía: “¿Debería tener derecho un enfermo incurable a que los médicos le proporcionaran algún producto para poner fin a su vida sin dolor? El 84% de los españoles cree que sí, según la última encuesta de Metroscopia llevada a cabo a finales de febrero de este mismo año.” Se pregunta a quien no está afectado directamente y se utiliza el eufemismo “muerte digna” (4). Si la pregunta implicase directamente al encuestado: ‘¿suministraría usted fármacos a un enfermo terminal que se lo pidiese para que le provocasen la muerte?’ probablemente el resultado sería bastante diferente. Pero ni en uno ni en otro caso convierte a la demoscopia en fuente de moralidad.

El papa Francisco
predicando en la
casa Santa Marta
Hace unos días leía un fragmento de las palabras que pronunció el papa Francisco en una de sus homilías en la residencia de Santa Marta: “El diablo convence para hacer las cosas con relativismo, tranquilizando la conciencia. Tranquilizar la conciencia. Anestesiar la conciencia. Y esto es un gran mal. Cuando el mal espíritu consigue anestesiar la conciencia, se puede hablar de una verdadera victoria suya, se convierte en propietario de esa conciencia. Y así vive esta mundanidad que es hija del mal espíritu”. (5)

A veces el diablo se viste de dato estadístico profusamente difundido para hacer más digerible una propuesta y conseguir, entre otros objetivos, aquietar conciencias. Para quien valore la suya y no se refugie en la mediocridad –ser del montón- puede servir la receta del Santo Padre: “Discernir y vigilar, para no dejar entrar a quien engaña, seduce, encanta”. (5)

(5) Comentario incluido el 4 de julio en el libro de José A. Martínez Puche Evangelio 2018. Homilía pronunciada por el papa Francisco el 9 de octubre de 2015, resumida en w2.vatican.va/content/francesco/es/cotidie/2015/documents/papa-francesco-cotidie_20151009_tentaciones-vuelven.html

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