dissabte, 24 d’agost del 2019

Una palabra incómoda

Tratamiento subjetivo de lo objetivo


Me pregunto por qué me sorprendo al leer que una periodista escribe “‘la realidad’, unívoca y objetiva, no existe… los hechos no ocurren ni se ordenan de forma ajena a nuestra interpretación” mientras contemplo la posibilidad de responder (1). Entonces recuerdo la estrofa más conocida de Las dos linternas (2) de Campoamor: “Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / «todo es según el color del cristal con que se mira», que conviene leer en su totalidad para situarla en el contexto; también los postulados del inmanentismo: “Teoría (filosófica) según la cual lo representado como contenido de la consciencia es la única realidad en oposición a lo que está fuera de ella (3); incluso la respuesta que me dio un profesor de filosofía –del que guardo un buen recuerdo- al comentario que había hecho durante la sesión introductoria de la asignatura: ‘todo es fuzzy (4).

Cuando te separas de la reacción espontánea, esa que suele ser tan habitual en las redes sociales, empiezas a descubrir matices y analizas si tu primera impresión está fundamentada. ¿Lo que chirría en la frase es un oxímoron o un lapsus de su autor? La firmeza con que se expresa parece descartar el uso de un recurso retórico o un error involuntario, más bien traslada un convencimiento. ¿Acaso hay alguna acepción del diccionario que me he perdido? Consulta obligada al diccionario del vocablo ‘realidad’: “1. f. Existencia real y efectiva de algo. / 2. f. Verdad, lo que ocurre verdaderamente. / 3. f. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.” De ‘real’ dice “Que tiene existencia objetiva.” (5)

La realidad –tal como la define el diccionario-, sin apelativos que la complementen, tiene al menos dos características que la hacen antipática en el ambiente social predominante. La primera de ellas es la objetividad: la cualidad que le niega la periodista en su aseveración. El auge del subjetivismo -con tendencia a convertirse en imperante-, el apogeo de la sofística impulsada por la profusión de las redes sociales y la presión hacia la inmediatez de respuesta facilitan que algunos conceptos se utilicen inadecuadamente; el discurso que se hace sobre ellos y la percepción apriorística prevalecen sobre su significado específico. Además prima la arrogancia de considerar igualmente válida cualquier opinión, tanto da si carece de fundamento. Sin embargo, no tener claro de lo que se habla dificulta la posibilidad de entenderse.

La segunda característica es la incertidumbre en la que nos sume su riqueza. El ser humano es incapaz de aprehenderla en su totalidad y, por tanto, no la puede dominar plenamente. Sin embargo, sí que puede conocer lo suficiente, lo necesario para vivir y convivir. Su amplitud inalcanzable es un acicate para la humildad y la prudencia, aunque la tentación escéptica y relativista también se hace presente.

La realidad del pasado es estática; la del presente continuo, dinámica. El futuro es irrealidad, tan solo se trata de una expectativa. La virtualidad es apariencia. La realidad no se transforma, ni se cambia, si acaso pueden modificarse las condiciones, el statu quo –estado de las cosas- (6), el orden establecido… Los dictadores y totalitarios la detestan: la ocultan, la enmascaran, la pervierten, la distorsionan, la tergiversan. También recelan los poderosos sin escrúpulos, los sabios ensoberbecidos, los pretenciosos, los cínicos, los timoratos y los pusilánimes. La honradez y honestidad son sus mejores aliados.

Poema Las dos linternas
(1) Ver La realidad sobrevive a los bulos en https://txukim.blogspot.com/2019/08/la-realidad-sobrevive-los-bulos.html
(2) Ver poema completo y origen inspirador en https://www.biblioteca.org.ar/libros/6769.pdf
(3) Definición del diccionario de la RAE
(4) Fuzzy: Borroso, difuso. “La lógica difusa (también llamada lógica borrosa) se basa en lo relativo de lo observado como posición diferencial.” Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Lógica_difusa
(5) Definiciones de ‘real’ y ‘realidad’ en el diccionario de la RAE
(6) Statu quo: “Estado de cosas en un determinado momento.” Definición en el diccionario de la RAE.

dissabte, 17 d’agost del 2019

Malquistar no es buena opción

Artimañas perturbadoras


En No es un día cualquiera, programa radiofónico que ha dirigido Pepa Fernández durante veinte años, había una sección dedicada a las palabras moribundas, vocablos cuyo uso se ha extinguido o convertido en residual. Participaban los ‘escuchantes’ que tenían alguna noción del significado de la palabra en cuestión por el determinado uso que antaño se hacía en su entorno. Quizá en alguna ocasión se trató del término malquistar, que descubrí en un libro de Juan Manuel de Prada, definido en el diccionario de la RAE como “indisponer o enemistar a alguien con otra u otras personas”.

La estrategia que está siguiendo el PSOE con el objetivo de lograr la investidura de Pedro Sánchez parece más orientada a desgastar a sus principales adversarios políticos que a esforzarse por obtener los apoyos que necesita asumiendo compromisos explícitos. La obsesión por conformar un gobierno monocolor sin ataduras externas prevalece y, para ello, les dice a unos que lo apoyen para que pueda haber un 'gobierno progresista' –palabra talismán y ambigua- y a otros que se abstengan para evitar que tenga de depender de los votos de diputados nacionalistas e independentistas.

Muñidores y ejecutores
de la estrategia
Las maniobras de la formación socialista han originado tensiones internas especialmente en Ciudadanos –deserciones y contestación de miembros significados- y en la amalgama de grupos que conforman Podemos cuestionando el liderazgo de Iglesias. En menor medida en el PP, que también padece las presiones de los que tienen prisa para que finalice la situación de interinidad del ejecutivo, a poder ser con un 'gobierno moderado’.

El discurso socialista y las reuniones con un gran número de colectivos –que a lo sumo se traduce en declaración de intenciones y tomar nota; muchos a la vez es como nadie a la hora de concretar- parece ir dirigido exclusivamente a ejercer presión sobre aquellos a los que se les pide –exige- que den su apoyo, sin necesidad de moverse un ápice de la posición de partida, aunque se quiera dar la impresión de lo contrario.

Quizá malquistando Pedro Sánchez y su partido consigan lo que se proponen, pero es mal augurio para que la acción de gobierno se desarrolle en un clima favorable que redunde en beneficio del conjunto de los ciudadanos.