dissabte, 30 de gener del 2016

Aprofitar l’oportunitat

Cal canviar el xip

Les eleccions del 20D ens han deixat un trencaclosques difícil de lligar. La tendència a repetir el que sembla que va anar bé en altres escenaris recorda el relat del reeixit llibre de Spencer Johnson Qui s’ha endut el meu formatge? Les obsessions aritmètiques per aconseguir la presidència del govern que en un altre temps suposaven petites esgarrinxades en el projecte polític, ara poden significar ferides obertes molt difícils de suturar.

Què es pot fer aleshores per a que hi hagi un govern amb garantia d’estabilitat, capaç de millorar la convivència i augurar més prosperitat? Desfer el bloqueig actual requeriria tornar a situar-se a la casella de sortida i encetar un nou camí per fixar objectius que puguin aglutinar una àmplia majoria parlamentària. Aleshores, afrontar les negociacions fent un exercici d’amnèsia general (deixar de banda tota mena d’enfrontaments esdevinguts) i centrar-se en allò que es consideri més convenient per al país. Un cop això estigui clar serà el moment de fer la alineació que ha de governar i escollir el capità.

Impensable? Amb les postures exterioritzades fins ara per descomptat. Ara bé, l’aritmètica que impedeix que governi un sol partit, encara que el deixessin constituir estaria abocat al fracàs, obre una gran oportunitat, perquè la manca d’una clara hegemonia al parlament dóna la possibilitat d’afrontar des de una posició socialment més equilibrada reformes legislatives que actualitzarien i consolidarien el marc jurídic comú, eina necessària per l’estabilitat i el benestar.

Saint-Exupéry apunta alt i el món del política és més prosaic, però no està de més reproduir una de les seves reflexions: “Lligats als nostres germans per un objectiu comú que se situa fora de nosaltres, només aleshores respirem i l’experiència ens ensenya que estimar no és pas mirar-nos l’un a l’altre, sinó mirar plegats en la mateixa direcció. Només hi ha companys si s’uneixen en la mateixa cordada, cap al mateix cim en el qual es retroben.”*

*Antoine de Saint-Exupéry: Terra dels homes (Terra des hommes) ‘1939’- La llar del Llibre – Colecció Nova Terra número 32 – 2ª edició ‘1984’ – Traducció: Santiago Alberti –Capítol VIII. Els homes. 3. Pàgina 148.


dijous, 28 de gener del 2016

Ideales prosaicos

El poder como agencia de colocación

Después de celebrarse las elecciones catalanas de 2006 cabía la posibilidad de reeditar el triparto; sin embargo la experiencia previa de la coalición había acabado con ERC fuera del gobierno de la Generalitat presidido por Pasqual Maragall. En este escenario un sketch de Polònia parodiaba al dirigente de ERC Carod Rovira dando razones de peso para adherirse de nuevo a la coalición: los cargos a los que podían optar los militantes y afines.

Durante las campañas electorales se exponen los proyectos y las pretensiones ideológicas de las partidos para mejorar o transformar la sociedad: justicia, convivencia, cohesión social, solidaridad, trabajo, sanidad, educación…, pero cuando una vez conocidos los resultados existen posibilidades de acceder al poder o influir en la composición del gobierno, quedan al descubierto intenciones más prosaicas que cuestionan hasta qué punto son importantes los principios que se defienden.

Muchos puestos de trabajo cualificado en la Administración y organismos dependientes quedan a expensas de quien detente el poder. Es comprensible que aquellos que comparten un proyecto político y han luchado para hacerlo realidad aspiren a ocupar un cargo cuando se presenta la oportunidad; supone en muchos casos un salto cualitativo en su estatus social. Pero para ejercer un cargo no basta con compartir un proyecto o sintonizar con los superiores jerárquicos, sino que se precisa disponer de la competencia necesaria para llevarlo a cabo, es decir, formación suficiente y capacidad de gestión. Lamentablemente en muchas ocasiones no se cumple este requisito y la eficacia de los organismos de la Administración se resiente, pese al buen hacer de muchos funcionarios.

Las expectativas que se abren cuando se accede al poder suelen ser un elemento de cohesión en los partidos y de consolidación del liderazgo, pero el respeto debido a los ciudadanos debería ser razón suficiente para impedir conseguirlo a cualquier precio.

diumenge, 24 de gener del 2016

Apalancamiento político

Quién o para qué

Formar gobierno obliga al entendimiento de diversas formaciones políticas. Esta premisa debería ser suficiente para erradicar cualquier asomo de arrogancia. Los resultados no han sido buenos para ninguna de las fuerzas punteras, o por los escaños que han perdido o porque se han quedado cortos respecto a sus expectativas. O sea, no hay nada de lo que presumir y sí mucho en lo que trabajar.

Hay empresas que para crecer se endeudan, lo que se denomina apalancamiento financiero. Cuanto mayor es la deuda mayor es el riesgo y la solvencia queda más expuesta al éxito de la inversión.

En el plano político también se puede producir apalancamiento. La deuda en este caso son las promesas y compromisos que se han adquirido para alcanzar el poder. Cuantos más acreedores políticos tenga el ejecutivo más complicado será cumplir con lo acordado, tanto por la dificultad que suponga aplicar las medidas precisas como por el orden en que estas se lleven a cabo. Los rumores demandando ‘que hay de lo mío’ o ‘a los de mi pueblo cuando les toca’ se pueden volver ensordecedores.

Pienso que es muy importante que todas las fuerzas políticas se hablen entre sí con el fin de que cada una pueda captar las distintas sensibilidades que están presentes en la sociedad española. Además de enriquecedor, ayuda a abandonar estereotipos, presunciones o prejuicios. Suena a utópico pero es necesario si se quiere prestar un servicio a la sociedad en su conjunto.

Ser presidente del gobierno puede ser muy atractivo para los que aspiran a serlo, pero la notoriedad que comporta va acompañada de una enorme responsabilidad que trasciende nuestras fronteras. El éxito de su tarea depende de muchos factores y gran parte de ellos escapan a su estricto control.


Se pone mucho énfasis en quién debe presidir el gobierno, pero lo importante es saber para qué: qué se quiere hacer y cómo. Y conviene que los que lo apoyen se pringuen; la complicidad coyuntural e interesada no es suficiente para la estabilidad.


dissabte, 23 de gener del 2016

Prudencia para gobernar (y 5)

“¿Otra ayuda todavía? La previsión… todos tenemos que tratar de descubrir desde lejos los resultados de nuestras acciones y calcular anticipadamente los esfuerzos y los gastos que serán necesarios para llevar a cabo determinada iniciativa… Puede suceder, sin embargo, que, a pesar de todas las precauciones tomadas, el asunto vaya mal. El hombre público se prepara también para esta eventualidad con medidas adecuadas.”

“Un último consejo. No te desanimes demasiado. «Hace años que sudo y trabajo por el Ayuntamiento. Me he metido hasta el cuello, he dejado de lado incluso intereses y familia, acortando mi vida con preocupaciones graves y continuas. Y ¿qué pasa? Me hacen el vacío, me ponen la zancadilla, me atacan y despedazan. ¡Que lo hagan ellos si tanto saben: yo me retiro y se acabó! » La tentación es fuerte, pero no siempre es prudente ceder. Es verdad que es necesario dejar paso a los relevos, pero también es cierto que el bien público exige a veces que quien ha comenzado aguante hasta el final, que quien tiene cualidades y experiencia permanezca en su puesto. Si es un deber prestar atención a las críticas justas (¡nadie es infalible!), hay que recordar también que ni siquiera Cristo pudo contentar a todos. Cuando se trabaja para el público, es preciso no soñar con demasiados reconocimientos y aplausos, sino prepararse para la indiferencia y las críticas de los mismos ciudadanos, que tienen una psicología realmente curiosa.”

divendres, 22 de gener del 2016

Prudencia para gobernar (4)

Otro medio es el método, que nos hace poner el fin antes que los medios, coordinar los medios entre sí y dar a cada uno la importancia que merece.

Las normas que el método sugiere… helas aquí:

1) Al deliberar ten en cuenta únicamente los hechos comprobados. Digo hechos, y no opiniones ni habladurías; digo comprobados, y no meramente ciertos, porque, si soy un administrador público, no basta que existan pruebas válidas para mí; se necesitan pruebas válidas para todos, que mañana puedan mostrarse y se mantengan a prueba de bomba…

2) Ten presente un epifonema* muy usado de nuestros medievales: ¡Distingue frequenter

Luís XIV de Francia,
el Rey Sol
En la corte del Rey Sol, una dama era capaz de saludar con una sola reverencia a sus buenas diez personas; la reverencia era única, pero la mirada enviaba fulgores distintos y múltiples para dar a cada uno -fuese duque, conde o marqués- lo que él esperaba.

Distinguiendo se dice: este asunto es muy importante, le daré precedencia absoluta; este otro es menos importante, le doy un puesto secundario. ¡Las famosas «opciones prioritarias»!

3) Puede servirte también el divide et impera de los romanos. Aquí, sin embargo, se trata de dividir las acciones en diversos momentos y no a las personas entre sí. ¿El motivo? No puede hacerse bien más de una cosa al mismo tiempo.

El divide, por lo tanto, debe aplicarse también al trabajo; dividir, distribuyendo las tareas entre los distintos colaboradores. Pero luego, ¡servirse de estos colaboradores!

* El Epifonema es una figura retórica que consiste en una exclamación al final de la exposición que sirve para resumir una idea anterior. Frecuentemente suele ser una exclamación de lamento.


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dijous, 21 de gener del 2016

Prudencia para gobernar (3)

“Me parece justo que la prudencia sea dinámica, es decir, que mueva a la acción. Sin embargo, hay que distinguir tres momentos: la deliberación, la decisión y la ejecución.

Deliberar quiere decir buscar medios que conduzcan al fin; se hace a base de reflexión, de consultas, de un examen detenido…

Decidir quiere decir: después de examinar los distintos medios posibles, quedarse con uno: «Elijo éste; es el más adecuado o el único posible». No es prudencia el eterno vacilar, que todo lo deja en suspenso y sume al alma en la incertidumbre; tampoco es prudente esperar, para decidir, la presencia de condiciones ideales…

La ejecución es el más importante de los tres momentos; la prudencia se asocia aquí a la fortaleza para hacer frente al desaliento ante las dificultades o los impedimentos. Es el momento en que uno se revela jefe y guía. A este momento aludía Filipo de Macedonia cuando afirmaba: «Es preferible un ejército de tímidos ciervos conducidos por un león, que un ejército de feroces leones conducidos por un ciervo».
Filipo de Macedonia

Como monje que soy, me urge destacar que la prudencia es, ante todo, una virtud; por lo tanto, sirve únicamente a causas nobles y adopta tan sólo medios lícitos.”

“El astuto habla y sus palabras no son vehículo, sino velo del pensamiento, haciendo que parezca verdadero lo falso y falso lo verdadero. A veces obtiene resultados. Por lo general, sin embargo, la cosa no dura mucho.”

“El sagaz no se deja deslumbrar por las apariencias ni por las adulaciones: adivina el temperamento y las ambiciones de la gente por la expresión de la cara, por los gestos; le impulsan a intervenir en seguida, pero él sabe que no ha llegado el momento; le dicen que lo mejor es esperar, y él, con un sexto sentido, olfatea que, por el contrario, es necesario actuar inmediatamente, y los hechos vienen a darle más tarde la razón.


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dimecres, 20 de gener del 2016

Prudencia para gobernar (2)

Bernardo de Claraval
“Los grandes principios tienen que aplicarse a la vida de los hombres, y los hombres son como las hojas de un árbol: todas semejantes, pero ninguna completamente igual a otra. Se nos presentan como diferentes unos de otros, en cultura, temperamento, procedencia, circunstancias y estado de ánimo.

Ojo, pues, a las circunstancias, a los estados de ánimo: si cambian, cambia también tú, no los principios, sino la aplicación de los principios a la realidad del momento.”

“Sin embargo, no llamo prudencia a la excesiva desenvoltura en el cambiar. La verdadera táctica de una justa dosificación y adaptación no es el oportunismo, la adulación, el volver la espalda a quien llega a su ocaso, el jugar a la esgrima con la propia alma y con los principios. Cae el ministro, cae el alcalde -cuántas veces sucede a nuestro alrededor-, e inmediatamente se produce el vacío. ¡Y cuántas veces cambia la gente de chaqueta!”

“Tampoco es prudencia la actitud de quien se obstina en no darse cuenta de la realidad evidente, y cae en la rigidez excesiva, en el integrismo, haciéndose más papista que el papa.

Sucede realmente. Hay quienes habiéndose aferrado a una idea, la entierran y siguen custodiándola y defendiéndola durante toda la vida, sin volver a repensarla, sin molestarse en comprobar qué le ha sucedido después de tantas lluvias, vientos y tempestades de acontecimientos y cambios.

Corren el riesgo de no ser prudentes los que se andan por las nubes y, ahítos de ciencia puramente libresca, no saben separarse ni un momento de lo escrito, siempre cortando pelos en el aire, metidos en interminables y sutiles análisis, siempre dispuestos a analizar, a sutilizar, buscándole siempre cinco pies al gato.”

“Tratad de saber y al mismo tiempo de comprender. Como decía antes: poseer los principios y aplicarlos a la realidad. ¡He ahí el fundamento de la prudencia!”


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dimarts, 19 de gener del 2016

Prudencia para gobernar (1)

Consejos intemporales

El patriarca de Venecia Albino Luciani, que en 1978 se convirtió en el papa Juan Pablo I, colaboró mensualmente durante unos años con la revista El Mensajero de San Antonio, publicación oficial del santuario de Padua, con un artículo en forma de carta dirigida a un ilustre personaje. Estos escritos se recogieron posteriormente en el libro Ilustrísimos señores (Illustrissimi)*. Son unos textos didácticos con una exposición amena, sugerente e ilustrativa.

Una de las cartas la dirige a San Bernardo, abad de Claraval, monje cisterciense que en su época, nació el año 1090 y murió en 1153, tuvo gran influencia en el ámbito eclesiástico y político. El escrito versa sobre la virtud de la prudencia, especialmente importante para aquellos que han de ejercer la tarea de gobierno.

En estos momentos de incertidumbre sobre el próximo gobierno de España, me ha parecido oportuno reproducir algunos fragmentos de este documento que pueden ayudar a valorar una virtud que suele ser incomprendida. ¡En cuántas ocasiones se puede llegar a confundir con indecisión o pusilanimidad! La exposición se desarrollará en cinco entradas.

El formato que utiliza para la carta referida es un intercambio epistolar entre el autor y el santo. En los párrafos iniciales se refiere un hecho ocurrido durante el proceso de elección de un papa:

“Fue en un cónclave. Los cardenales andaban dudosos entre tres candidatos que se significaban uno por la santidad, otro por su elevada cultura y el tercero por el sentido práctico.

A la indecisión puso fin un cardenal citando precisamente tu carta. «Es inútil titubear más -dijo-; nuestro caso está ya considerado en la carta 24 del Doctor Melifluo.* Basta aplicarla y todo saldrá a las mil maravillas. ¿Que el primer candidato es santo? Pues bien, oret pro nobis, que diga algún padrenuestro por nosotros, pobres pecadores. ¿Es docto el segundo? Nos alegramos mucho, doceat nos, que escriba cualquier libro de erudición. ¿Es prudente el tercero? Iste regat nos, que éste nos gobierne y sea designado papa».”

El patriarca de Venecia le pide al santo que le envíe una carta llena de buenos consejos que le ayuden en su tarea de gobierno episcopal y éste responde:

“Acepto, y comienzo por invertir mi propia afirmación.  «Si eres prudente, gobierna», escribí entonces. «Si gobiernas, sé prudente», escribo ahora. Es decir: ten muy metido en la cabeza algunos principios básicos y trata de adaptarlos a las circunstancias de la vida.

¿Qué principios? Mencionaré alguno de ellos. Un éxito aparente, aunque clamoroso, es en realidad un fracaso si se ha conseguido pisoteando la verdad, la justicia y la caridad. El que está por encima, está al servicio de quien está por debajo: tanto valen los señores como los súbditos.”

*Albino Luciani: Ilustrísimos señores (Ilustrissimi) ‘1976’ – Biblioteca de Autores Cristianos ‘1978’ – Si gobiernas sé prudente (a San Bernardo, abad de Claraval) Páginas 37 a 50
La revista El Mensajero de San Antonio, publicación oficial del santuario de Padua
**A san Bernardo de Claraval lo llamaban Doctor Melifluo.
Melifluo: Dulce, suave, delicado y tierno en el trato o en la manera de hablar. (definición de la RAE)

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divendres, 15 de gener del 2016

O caixa o faixa

Clar i català

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha estat prou clar en el debat d’investidura i en la presa de possessió del càrrec esmentant quin és el seu propòsit en acceptar el càrrec i amb qui se sent obligat a retre comptes. És d’agrair aquesta nitidesa en el missatge, on s’abandonen les mitges tintes i es parla sense embuts, acostumats com estàvem a estratègies de donar passes i esmerçant recursos a base d’anar marejant la perdiu.

Ara bé, aquesta manera tan explícita de manifestar-se es un repte que interpel·la el govern espanyol a donar una resposta, de no ser així suposaria un reconeixement de fet, acomplint-se la dita: qui calla atorga.

N’estic convençut de que el molt honorable és coherent i no vol enganyar ningú en dissenyar l’acció de govern. Tanmateix, deu ser conscient del risc, intern i extern, que això comporta, tot i que no dubto que lluitarà aferrissadament per tirar endavant el seu propòsit.

El procés suposa per defensors i detractors un conflicte de legitimitats que enterboleix el marc institucional. A fi de donar estabilitat a la situació política i social fora bo que s’obrissin clarianes. Ara s’han posat sobre la taula unes cartes i s’ha fet un envit. No val a badar; com es diu a les noces: si algú té res a dir que parli ara o calli per sempre.

dijous, 14 de gener del 2016

Estar en su sitio

Un ejercicio de vanidad

La asunción de un cargo comporta derechos y obligaciones. Es algo de sentido común y no requeriría de muchas explicaciones, pero hay políticos que parecen impermeables a esta norma social y confunden la inmunidad parlamentaria con la impunidad. Se olvidan que están representando a la sociedad y ponen énfasis en el lucimiento personal, en dar la nota, en actitudes esperpénticas, o sea, montar el numerito. Se creen con derecho a hacer lo que les venga en gana, pero es muy difícil que renuncien a alguno de los privilegios que les confiere su cargo.

Estar en su sitio es lo que se les debe exigir a los diputados y senadores. Hay cauces para cambiar leyes y procedimientos, aprovéchenlos, busquen complicidades para hacerlo. Respeten las reglas del juego que les han permitido obtener su escaño y dejen de lado el narcisismo. Los ciudadanos se merecen un respeto, y ello es muy difícil que lo desempeñe quien está permanentemente mirándose el ombligo.

Se pueden hacer grandes cosas cuando hay una sincera voluntad de servicio. Sin embargo, cuando se pretende servirse del cargo, lo menos malo que se puede ofrecer es mediocridad.

dilluns, 11 de gener del 2016

Governar per a tots

Canvi de perspectiva

Uns companys de feina em comentaven d’un altre company, que tenia fama de ser en ocasions descarat, que va anar a despatxar uns expedients amb un subdirector. Durant el tràmit li va dir al directiu si li deixava seure a la seva cadira, hi va accedir i després li va preguntar perquè li ho havia demanat: “és que volia saber si des d’aquí es veien les coses diferent”.

Carles Puigdemont ha esmentat que no podia negar-se a la proposta que li va fer Artur Mas de ser candidat a presidir la Generalitat, tenint en compte el sacrifici que aquest havia fet i la lleialtat que li professa. El seu perfil de sobiranista convençut fa pensar que no s’estarà per romanços i tirarà pel dret en el desenvolupament del procés, diferint de l’estratègia que seguia del seu antecessor en el càrrec.

He sentit a dir que el millor governant és aquell que no pretén ser-ho, però sap desenvolupar amb competència la tasca que li ha estat confiada. Cal, però, que sigui conscient de la seva responsabilitat. Ni ha de pagar favors, ni actuar com a testaferro, ni com a president honorari. Un cop prengui possessió, veurem què jura o promet, a qui ha de ser lleial és als ciutadans que li pertoca governar.

Potser en ocupar el seu despatx al Palau de la Generalitat la seva perspectiva canviï i se’n adoni que no és ben bé el mateix que formar part d’una candidatura o ser membre actiu d’un projecte. És bo tenir anhels i objectius elevats, però es governa per a tota la comunitat, no per als de la colla, i és altament probable que la majoria prefereixi que prioritzi la millora de la convivència i de les condicions de vida dels catalans.

dissabte, 9 de gener del 2016

Cercant la recepta

Objectiu: encapçalar el govern

Quan feia els curs d’entrenador de futbol fa més de trenta anys, el professor de preparació física orientava les classes a explicar els fonaments de la seva assignatura, que haurien de servir de base per dissenyar un pla de treball quan els alumnes exercissin d’entrenadors. Això no agradava gens ni mica a molts dels alumnes, que només estaven interessats en disposar d’una plantilla que els servís de pauta per desenvolupar la seva tasca.

Em temo que en la recent visita de Pedro Sánchez a Portugal per parlar amb el primer ministre António Costa, el secretari general del PSOE només hagi anat a buscar receptes per aconseguir ser president del govern, sense parar atenció a la resta d’assumptes vinculats amb la governació que podrien ser interessants de tractar.

divendres, 8 de gener del 2016

Polítiques comercials i vinculació

Adaptar-se al mercat

Les cavalcades de Reis als pobles de les que gaudeixen petits i grans esdevenen també punt de trobada. Aquest cop mentre la meva dona parlava amb una amiga seva, vaig poder fer el mateix una estona amb el seu marit. Després de la encaixada i les paraules rituals per encetar la conversa, em va comentar que la seva empresa familiar lloga locals industrials i que habitualment les tenien totes amb llogaters, però que degut a la crisi se’n havien desocupat algunes. Valorant la situació van fer el següent raonament, per llogar-les de nou haurem d’abaixar preus, però d’alguna manera això suposa un greuge per als llogaters que romanen. Aleshores van decidir abaixar els preus a tots els llogaters per un temps determinat fent-ho constar en un contracte. Ara tornen a tenir totes les finques llogades, tot i que a preus de 2004, però està content i esperançat de que sigui un indicador de confiança en l’evolució positiva de l’economia.

Contrasta aquesta manera d’actuar amb els clients amb la que adopten moltes empreses, especialment en el sector financer, que llencen campanyes amb ofertes destinades a captar nous clients, als que s’ofereixen condicions més favorables que les que disposen els que ja ho són, que no hi poden tenir accés. És la aversió al canvi dels que ja són clients el que estimula aquesta política comercial? El cas és que cada cop hi ha més alternatives i els vincles amb la marca s’han afeblit força.

De què serveix aconseguir un gran captació de clients gràcies a una promoció, si després no se’ls atén adequadament? Ens agrada a tots ser tractats com a persones i no païm gaire bé que se’ns utilitzi com eina per a complir uns objectius. L’agressivitat comercial sovint esberla la confiança i obre escletxes de desafecció.

Moltes polítiques comercials estan orientades al carpe diem, no miren més enllà, i així es molt difícil aconseguir consolidar la relació amb els clients.

dilluns, 4 de gener del 2016

Palabras mágicas

El calificativo “social”

Hay palabras mágicas que absorben un significado que las hace incontestables para el que las pronuncia. A compañeros de trabajo los destituyeron de su cargo argumentando que su “perfil” no era el adecuado para esa función, aunque en muchos casos la decisión no era cuestión aptitud sino de arbitrariedad.

En el ámbito político varios vocablos actúan con ese efecto: progresista, reaccionario, fascista, franquista... Últimamente está en boga “social”, que concentra todas las bondades emanadas del poder político. Oímos hablar de políticas sociales, derechos sociales, rescate social... y parece que, tras de sí, aparezca un panorama idílico y benefactor, sin atender a la interpretación que le da quien lo menciona. Porque así como en el entorno político se puede considerar social la redistribución de la riqueza y la solidaridad, también pueden serlo la expropiación, la nacionalización, la monopolización, la expoliación, la conculcación de derechos...; aunque dichas acciones provoquen división, estigmatización o conduzcan a “pan para hoy y hambre para mañana.”

Puede haber algo todavía más perverso: que en la sociedad cunda la percepción, alentada por el poder político, que sólo lo que emana de él es propiamente social; dejando entrever que las iniciativas que surgen de los ciudadanos, individualmente o asociados, sólo persiguen un interés lucrativo o, peor aún, actuar como contrapoder.

Hay canciones cuyo sonido nos resulta atractivo, tarareamos su música y no prestamos atención a la letra, sobre todo si no dominamos el idioma en que se expresan. Conociéndola nuestra percepción sería diferente, mejor o peor.

El discurso político suele servirse de eslóganes, gestos, latiguillos, titulares, mantras... Se consideran herramientas más eficaces que el contenido de las propuestas, pero convendría a los ciudadanos no dejarse arrastrar por señuelos y ser capaces de desentrañar en cómo se van a concretar estos mensajes antes de emitir juicio o tomar decisiones.


dissabte, 2 de gener del 2016

Negociación y comunicación

Actitud y aptitud

El panorama político tras las elecciones del 20D invita a la interlocución entre las formaciones políticas, todas pueden aportar. Que de ahí pueda surgir la posibilidad de formar gobierno dependerá de la actitud y aptitud con que se afronten las necesarias negociaciones. En esta situación quizá resulten familiares algunos factores que suelen acompañar a la consecución de acuerdos.

Escenario 1: Ejercicio práctico de negociación. Dos interlocutores enfrentados con una naranja de por medio, la única que existe. Ambos necesitan la naranja para conseguir sus objetivos: diferentes y desconocidos por la otra parte. Se abre la sesión: ‘me quedo la naranja’; ‘no, me la quedo yo’; ‘yo la necesito’; ‘yo también’. El diálogo se atasca y acaba el tiempo. FRACASO. Entra una nueva pareja, el escenario es el mismo, empieza igual que el anterior, pero de pronto uno pregunta: ‘¿necesitas toda la naranja?’; ‘no, contesta el otro, sólo la piel’, ‘ah, pues yo necesito el zumo’; ‘perfecto, quédate con la piel, yo me quedo con la pulpa’. ÉXITO. Factores a considerar: tener claro el objetivo principal, diálogo atento y perspicacia*.

Escenario 2: Un veterano sindicalista y político socialista comenta que hay convenios colectivos en los que conviene demorar el acuerdo, con huelgas de por medio, si es preciso, para permitir que los afectados puedan asimilarlo. Nuevos factores: control del tiempo y dar opción a los negociadores de poder defender ante los suyos el resultado.

Escenario 3: La alternativa del diablo de Frederick Forsyth cambió mi enfoque de las relaciones internacionales: la versión que escenifica el poder contrasta con lo que se cuece entre bastidores. Un ejemplo de aquel momento fueron los encuentros entre Reagan y Gorbachov: del rotundo fracaso, 1985-1986, a los acuerdos a partir de 1987. ** Un nuevo factor: gestión de la información.


Un apunte más, a menudo lo mejor (para los míos) es enemigo de lo bueno (para  la mayoría). El futuro de la gobernación está en juego.

* perspicacia: Penetración de ingenio o entendimiento. (RAE) - http://www.wordreference.com/definicion/perspicacia
ingenio: Facultad del hombre para discurrir o inventar con prontitud y facilidad. (RAE) - http://www.wordreference.com/definicion/ingenio