dissabte, 28 de novembre del 2015

Rifirafe político por los recursos del FLA

El arte de desviar la atención

Artur Mas
A nadie le gusta que le riñan en público, por eso entiendo el enfado de Artur Mas con el ministro de Hacienda. El diseño de la financiación autonómica facilita que haya conflictos de intereses, pero ahora se trata de dirimir cómo se utilizan los recursos que la Generalitat recibe del estado.

Cristóbal Montoro
Hay personas menesterosas cuyos recursos son insuficientes para atender las necesidades básicas y precisan que alguien aporte lo que les falta. Las hay que ajustan sus gastos a los recursos que disponen, salvaguardando en primer lugar las necesidades básicas y reclamando, si es preciso, los recursos que le corresponderían en justicia. Por último, las hay manirrotas que utilizan los recursos que disponen anteponiendo otros dispendios a la atención de las necesidades básicas y se quejan constantemente de estar maltratadas. Lo mismo puede aplicarse a las administraciones y otros colectivos.

Al distribuir sus recursos la Generalitat hace patente su orden de prioridades. La queja de los proveedores farmacéuticos y de servicios sanitarios y sociosanitarios por los impagos acumulados constata que estos colectivos no se encuentran entre los que ocupan un lugar preferente entre los acreedores de la administración autonómica.

Quizá estos retrasos estén favorecidos por una estrategia del govern, consciente de que la ciudadanía es muy sensible a la actividad de los sectores afectados, encaminada a dirigir el malestar de la población hacia el gobierno central, atribuyéndole la responsabilidad de la situación. Una actitud que, de confirmarse, rozaría la mezquindad, porque no se ha de jugar con la salud de los ciudadanos.


Soy de los que piensan que el mejor aval de un proyecto político es que vaya acompañado de una buena gestión. Pretender sostenerlo amparándose exclusivamente en la confrontación dialéctica y el rasgado de vestiduras tiene la expectativa de quedarse en agua de borrajas.



divendres, 27 de novembre del 2015

Performance antibelicista

Parodia pacifista

«No en mi nombre» es el lema escogido para la manifestación convocada en protesta por la intervención militar en los territorios ocupados en Siria e Irak para combatir al ISIS o Daesh, a la que han evidenciado su apoyo algunos cargos políticos y profesionales de la cultura haciendo valer su notoriedad. Probablemente su apoyo será un estímulo para que la concentración sea más multitudinaria.

La convocatoria, abogando por una resolución pacífica del conflicto, que en estos momentos parece muy alejada de poder producirse, es digna de respeto. Exponer el rechazo al belicismo y proclamar la paz son objetivos loables que merecen ser expresados por aquellos que se sienten sensibilizados por estos acontecimientos, dentro de los cauces exigibles a cualquier acto de protesta ciudadana.

Pero el anhelo por la paz no se acaba con la exteriorización de un clamor popular, el lanzamiento de palomas blancas, enviar mensajes ligados a un globo o exhibir símbolos alegóricos. Es bueno pedir la paz, pero mejor aún ser hombres y mujeres de paz que colaboran a que su entorno habitual sea más amable. El reto que nos concierne a todos es ser sembradores de paz.

Por eso me sorprenden actitudes de algunos personajes que reclaman la paz y procuran que su presencia en la manifestación sea visible, que compatibilizan esta escenificación con la justificación de la violencia física, verbal o mediática en otros escenarios. Algunos ejemplos: insultos y amenazas en redes sociales, mofas corrosivas, difamaciones, calumnias, escraches, ocupaciones de fincas, robos y destrozos en comercios…

El pacifismo es atractivo, vende bien, pero cuando se queda exclusivamente en un gesto para salir en la foto y vender una imagen que no se corresponde con el espíritu que guía la vida ordinaria, es tan solo ‘postureo’, una expresión hueca, sin consistencia.


Construir la paz es afirmar la convivencia.




dijous, 26 de novembre del 2015

Poder político y libertad

El riesgo de una tutela excesiva

Gómez Marín
En un debate en el que se abordaba la relación libertad-seguridad, el periodista y escritor José Antonio Gómez Marín comentó que más que de libertad prefería hablar de libertades. Me pareció pertinente la apreciación en dicho contexto, porque cuando se habla de libertad en singular se trata de un concepto antropológico aplicable a cada ser humano. La RAE la define como la “facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.”

Por analogía se utiliza el concepto libertad en el ámbito político. Determina el marco de actuación que permite el poder político institucional a los ciudadanos. Para distinguir las distintas manifestaciones en las que éstos actúan o se pronuncian se añade al término un calificativo: de expresión, de asociación, de manifestación, de prensa, política, económica, educativa, sindical… Por eso se habla de libertades.

Los tentáculos del poder político en los estados democráticos tienden a inmiscuirse cada vez más en la vida de los ciudadanos. En cierta medida esta actitud esta favorecida por la pretensión cada vez más arraigada en los ciudadanos de los países occidentales de reclamar a la administración pública que le solucionen todos sus problemas y, al mismo tiempo, hacerle responsable de lo que pueda incomodarles dentro de la sociedad. Es elocuente en este sentido la expresión italiana: Piove, porco governo! Esta delegación de responsabilidad supone, a la vez, renunciar a espacios de libertad individual, es decir, el individuo se torna cada vez menos protagonista de lo que acontece en su propia vida.

Dice Claudio Magris en Otro mar*: “son los esclavos quienes presumen de derechos, quien es libre tiene deberes”. Los derechos de unos son deberes para otros. Además si se admite que alguien tiene la potestad de conceder derechos, le está facultando para derogarlos.

El ejercicio de la libertad tiene sus riesgos. El uso que de ella haga cada ser humano es una incógnita. Por ello los estados se dotan de mecanismos regulatorios para procurar encauzar la conducta de los ciudadanos con el pretexto de beneficiar a la comunidad.

Sin embargo, la cohesión de una sociedad no la determina las estructuras sino los individuos que la componen. En la medida que éstos actúen éticamente, es decir buscando el bien, la sociedad civil será más consistente. Pero sólo pueden ser éticos los actos realizados por seres humanos libres.

Dice el filósofo Leonardo Polo en Quién es el hombre** que para poder realizar lo ético el ser humano ha de ser dueño de sus actos y se cometería la mayor de las insensateces si para programar una “buena” sociedad se eliminara la libertad. Por ello es preferible que haya libertad, aunque la gente se porte mal, a tratar de implantar la ética a costa de la libertad.

En las sociedades occidentales, tan preocupadas por el bienestar que es capaz de proporcionar el poder político (estado del bienestar), sería bueno que cada ciudadano se preguntase hasta qué punto quiere ser tutelado por la administración pública.

*Claudio Magris: Otro mar. IV
**Leonardo Polo: Quién es el hombre (1991) - Ediciones Rialp (1991) - VI. La ética. La importancia de la libertad ética, páginas 106-108

dilluns, 23 de novembre del 2015

Sociedad y poder

Una intervención radiofónica instructiva

José María Fidalgo
Mientras llevaba al colegio a mis hijas el pasado jueves 19 de noviembre, oí fragmentos de la tertulia del programa radiofónico Herrera en Cope. Me parecieron especialmente interesantes los comentarios de José María Fidalgo, que luego he escuchado más detenidamente en el ‘podcast’ del espacio.* El tema tratado inicialmente hacía referencia a los atentados terroristas en París del pasado 13 de noviembre y las reacciones que había suscitado.

En primer lugar se abordó el debate abierto en la sociedad sobre si debe prevalecer la seguridad o la libertad. Fidalgo inició su intervención teniendo presente la reacción social tras los atentados, la multitudinaria manifestación patriótica del pueblo francés entonando repetidamente su himno nacional, La marsellesa, comentando: “El terror a la gente más que juntarla la amontona y luego, cuando hay mucho tiempo de amontonamiento, empieza a cuartearse esa unidad que crea el terror.” El rechazo general, casi unánime, a los atentados no impide que más adelante se hagan palpables las diferencias, de carácter político o ideológico, sobre la respuesta que cabe tomar.

Mancur Olson
Respecto a las reticencias que se plantean al endurecimiento de las medidas de seguridad estima necesaria una tarea pedagógica: “Las sociedades tienen que ilustrarse. Las sociedades tienen que saber porque las cosas son como son. Las sociedades tienen que saber porque alguien tiene que mandar”. Glosó a continuación una metáfora del politólogo Mancur Olson** sobre el origen del poder constituido***, cuyo objeto es, precisamente, la primacía de la seguridad.

La intervención del moderador haciendose eco de la petición de diálogo para solucionar el conflicto que preconizan algunos, orientó su discurso hacia la postura que deben mantener los países que se proponen combatir el ISIS o Daesh en el terreno que ocupan entre Irak y Siria: “En la cuestión operativa, en relación con como destruir las bases materiales del Daesh, hace falta diálogo, porque hace falta una coalición. Diálogo entre operativos tácticos que se pongan de acuerdo en cómo repartirse el trabajo para evitar también otras fracturas sociales, precisamente, porque esta es una cuestión meramente táctica.” Y posteriormente: “Diálogo del poder con la sociedad que les explique claramente, cuando habla el poder, qué ventajas tiene la existencia del poder.”

Por último, habló de los occidentales que se incorporan a las filas del Daesh: “no todos son marginados” para añadir después una afirmación que a mí me ha dejado a medias: “Esta gente posiblemente destruyen lo que añoran”, insistiendo posteriormente: “el problema que tienen es que odian lo que añoran”, aclarando que aunque no era psicólogo tenía esa intuición. Me surgió la pregunta: ¿qué añoran? Quizá la vida que llevaban antes de incorporarse al grupo terrorista. He enviado un ‘tuit’ al programa para aclararlo, pero no sé si tendré respuesta.

Sin desmerecer a los otros contertulios, destaco esta intervención porque me ha resultado especialmente instructiva.

*www.cope.es/player/herreraencope_191115_8-9&id=2015111909210002&activo=10
**Mancur Olson (22 de enero de 1932–19 de febrero de 1998) fue un destacado economista y sociólogo estadounidense que, en el momento de su muerte, trabajaba en el College Park de la Universidad de Maryland. Realizó importantes contribuciones a los estudios de economía política en temas como las funciones de la propiedad privada, los impuestos, los bienes públicos, las acciones colectivas y el desarrollo económico. (es.wikipedia.org/wiki/Mancur_Olson)
***En su último libro, publicado tras su muerte, Poder y prosperidad, Olson distinguió los efectos económicos de diferentes tipos de gobierno, en particular la tiranía, la anarquía y la democracia. Olson argumentó que un "bandido nómada" (bajo la anarquía) sólo tiene incentivos para robar y destruir, en tanto que un "bandido sedentario" (un tirano) tiene un incentivo para propiciar cierto grado de prosperidad económica, dado que esperará permanecer en el poder el tiempo suficiente para sacar provecho de ella. Así que el bandido sedentario se hace cargo de la principal tarea de gobierno: la protección de sus ciudadanos y de sus propiedades frente a los bandidos nómadas. Olson vio en el tránsito de los bandidos nómadas a los bandidos estacionarios el germen de la civilización; lo que, a su vez, inició el camino a la democracia, la cual proporciona incentivos al buen gobierno, que es el que atiende los deseos del conjunto de la población. (es.wikipedia.org/wiki/Mancur_Olson)




diumenge, 22 de novembre del 2015

El desafío continúa

Gran victoria… pero sólo tres puntos

Comentario de un barcelonista que sólo vio reportajes del partido.

Una gran victoria del Barça en Madrid 0-4. Sólo un eslabón más en la cadena que conforma la liga. Un paso importante y una buena dosis de autoestima para afrontar las siguientes jornadas del campeonato. A los barcelonistas nos toca ahora disfrutar de lo ocurrido, nunca más apropiado el carpe diem, hasta la próxima jornada. Sin embargo, todavía queda mucho para llegar a la cima.

El Barça ganó sin la aportación de Messi, que salía de una lesión y en los minutos que jugó tuvo una presencia testimonial. ¿Cambiará mucho la sintonía del equipo cuando el jugador argentino vuelva a ser el centro neurálgico del juego? Es uno de los retos para Luís Enrique y su cuerpo técnico.

¿Y el Madrid? Mal trago para Rafa Benítez, que tendrá de hacer valer su veteranía en los banquillos para gestionar la situación. Basta que le dejen. Esta derrota es de la que escuecen por el guarismo y por el rival. La afición y los directivos de los clubs acostumbrados a ganar digieren mal los fracasos.

Para los entrenadores de los equipos deportivos de élite es fundamental creer en lo que hacen y empatizar con sus afamados, multimillonarios y, en algunos casos, egocéntricos jugadores para conseguir que se crean el proyecto y lo pongan en práctica en el terreno de juego. Si lo logran están en condiciones de conseguir todos los objetivos que se propongan, pero esto no es el Monopoly, tener más dinero no quiere decir ganar seguro. La superioridad hay que hacerla valer en el campo cada partido y dar por seguro que el rival opondrá resistencia.

El desafío liguero continúa para ambos equipos.


divendres, 20 de novembre del 2015

Elogio del pacífico

Una actitud, no una ideología

Tras los atentados de París y las medidas tomadas por el gobierno francés, se han alzado voces que de nuevo entonan el eslogan “no a la guerra”. Una opinión respetable siempre y cuando vaya acompañada de una coherencia de vida en la que al mismo tiempo que se enarbola la bandera el pacifismo, se ejemplariza la actitud pacífica en la vida cotidiana, no usando ni justificando en ningún caso la violencia física, psíquica, verbal o mediática.

Buscaba argumentos para diferenciar el pacifismo ideológico de la actitud pacífica cuando me he topado con un fragmento estimulante en el libro Mesa redonda con Dios del periodista y escritor, declarado beato por la Iglesia Católica, Manuel Lozano Garrido (Lolo), en la que nos habla de los pacíficos. Lo considero un texto de gran belleza en el que nos dibuja las pautas sobre las que ir depositando los sentimientos de paz que anidan en cada uno de nosotros para que se vean reflejados en la vida ordinaria:

 “Pacifico es el que sonríe ocho horas detrás de una ventanilla y, también, cuando los niños le rozan con el balón el pernil de los pantalones; el que valora la remuneración de su sudor y se conforma con lo justo, y el que a su vez cotiza con holgura el de los que le fabrican las mercancías.
Pacíficos son los que se sacan del pecho su gavilla de ternura, de ocurrencias de Gila, de palabras de algodón o de ganas de hacer algo por los otros y lo van desparramando por la acera o la oficina, como una lluvia de «confetti».
Pacíficos son los que con la mágica varita de la caridad piden y consiguen que pongan las bombillas del barrio O que arreglen las zanjas; los que renuncian a la ambición para que su parte ponga a ras el desnivel de ricos y pobres.
Pacíficos son los que echan el brazo por el hombro y dicen: «¿Qué pasa, Fulano?», dan cigarrillos sin cortarles la cabeza cobrándose en amistad, no son concejales y se preocupan de que lean los analfabetos, blanquean a gusto la fachada, buscan trabajo y arreglan papeles para sanatorios y pensiones.
Pacíficos son los que se callan cuando le zurran a su equipo y reconocen la labor de los volantes del contrario, ven a otro un traje o unos zapatos bonitos y se lo dicen, el jefe que encaja la indicación correcta de su error y todos los que usan en el trato una coletilla de «gracias».
Pacíficos son los que no ven al boche, mameluco, o mister en el alemán, francés o extranjero, sino hermanos de corazón, criaturas de la única patria que crearon Tus manos.
Los pacíficos, por último, son tus soldados, los comandos de esa guerra al revés, como un calcetín vuelto que es tu cruzada de mansedumbre, esa tan buena, tan bienaventurada, tan escalofriante como es verte a Ti siempre por la calle y sentir que nos hablas sencillamente como se nos dirigen los guardias de la circulación o el que pide lumbre para el cigarro, pero con mucho amor, con una inefable delicia en los labios.
Cristo: mantennos la paz, danos la paz, concédenos la locura de la paz. Aunque me digan pesado te repetiré lo de la paz, la paz, la paz, como un tartamudo de la misericordia. Ea, ya lo sabes, la paz, paz…»”*


* Manuel Lozano Garrido (Lolo) - Mesa redonda con Dios (1963) – Edibesa (2001) – Colección: Vida y misión nº 77 - Con gafas de sol. El avispero. Páginas 161-162



dijous, 19 de novembre del 2015

Tomar decisiones tras un atentado

Enviado a El Periódico de Catalunya el 19 de noviembre de 2015

Ars longa, vita brevis

Francia ha declarado la guerra al ISIS, de acuerdo con las declaraciones del presidente de la república. No es una declaración formal, porque no está hecha sobre un estado reconocido, pero sí a efectos operativos. Como consecuencia, se han realizado operaciones militares y policiales, gestiones diplomáticas buscando apoyos y puesto en marcha iniciativas legislativas.

Los atentados del 13 de noviembre en París obligaron a actuar con determinación al gobierno francés, ejerciendo las facultades que tiene conferidas. Las medidas que se han tomado en el interior del país han permitido evitar otros atentados que se iban a realizar de forma inminente. La eficacia de otras actuaciones está todavía por determinar. Sin embargo, también será preciso tener en cuenta que el problema no es sólo todo el entramado que envuelve al ISIS, sino la capacidad de fascinación que ejerce sobre muchos jóvenes europeos que se unen a sus filas dispuestos a atentar en sus países de origen e inmolarse si es preciso.

La envergadura de los acontecimientos ha generado, como es lógico un intenso debate social. El debate enriquece siempre que se haga desde el conocimiento de los hechos y sus ramificaciones y con ánimo de aportar un punto de vista enraizado en las convicciones de cada cual, aunque estas puedan ser muy dispares.

En situaciones como la que nos ocupa, aquel que tiene la responsabilidad de actuar de inmediato no puede estar pendiente de que el debate, que puede eternizarse, llegue a un punto de consenso. El gobierno ha de tomar decisiones para frenar la hemorragia producida y mantener las constantes vitales de la sociedad, aun a riesgo de cometer errores que una reflexión más serena podría haber evitado.

Ars longa, vita brevis dice un aforismo de Hipócrates. Para los que teorizan y especulan no hay tiempo definido (ars longa). Para los que tienen la responsabilidad de decidir el tiempo es limitado (vita brevis). Muy apropiado para valorar la tragedia de París y sus secuelas.

Hipócrates
La cita completa en latín es: Vita brevis, ars longa, occasio praeceps, experimentum periculosum, iudicium difficile y en griego βίος βραχς, δ τέχνη μακρ, δ καιρς ξς, δ περα σφαλερ, δ κρίσις χαλεπή (La vida es breve, el arte, largo; la ocasión, fugaz; la experiencia, confusa; el juicio, difícil).*


*Hipócrates: Aforismos, I, 1 (citas-latinas.blogspot.com.es/2008/05/ars-longa-vita-brevis.html)





dilluns, 16 de novembre del 2015

Aprender a procrastinar

Filtrar la irrelevancia

Leí el ‘palabro’ en el titular de un artículo de opinión de Enrique García-Máiquez*. Me sonaba de algún texto en latín y efectivamente procrastinatio quiere decir dilación y en el diccionario de la RAE dice que procrastinar es diferir, aplazar.

Buscando imágenes por internet relacionadas con esta palabra la connotación del concepto es peyorativa.  Se la asimila a la pereza, como la de aquel miembro de la nobleza elegante, cortés y alérgico al trabajo, que comentaba que a veces tenía la tentación de ponerse a trabajar y cuando le preguntaban: “y entonces, ¿qué haces?”,  contestaba, “me echo en la cama y espero a que se me pase”.

Conocemos el refrán: “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Una invitación a ser diligentes. Pero, a veces, el problema está en detectar qué es lo que realmente debes hacer en cada momento.

Estuve unos años trabajando como operador en el centro de cálculo de una entidad financiera. Nos llegaban órdenes de trabajo que había que procesar, pero solía pasar que los responsables después de atender una llamada telefónica interferían en la organización del operador con una orden de trabajo: “dale prioridad a esto sobre todo lo demás”. Pero no era extraño que poco después se cursase otra orden del mismo cariz, que suponía la pérdida de prelación de la anterior. En alguna ocasión la acumulación de órdenes prioritarias hizo exclamar al operador: “En qué quedamos, hay todas estos trabajos acumulados que son prioritarios sobre todos los otros”. La respuesta solía ser: “tú mismo, haz lo que puedas”.

Sin embargo, hay quien lo tiene más claro. En una reunión en Santiago de Compostela me sorprendió el comentario de uno de los asistentes hablando de los documentos que llegaban a su despacho para ser tratados con urgencia. Su lema era “lo urgente puede esperar, lo muy urgente debe esperar”. Su argumento era que entendía la urgencia como importancia, lo que significaba que cuanto más perentorio era el asunto con más detenimiento se había de tratar.

A los funcionarios de las administraciones públicas se les cuelga el sambenito de usar con bastante asiduidad la frase “vuelva usted mañana”, que inmortalizó Mariano José de Larra, para desembarazarse del sufrido contribuyente. También a algunos políticos se les atribuye el mérito de haber aprendido a tener en su despacho dos montones de papeles: “problemas que el tiempo aún no ha resuelto” y “problemas que el tiempo resolvió”. Se supone que es propio de los problemas que escampen.

Nicholas Carr
Pero las nuevas tecnologías han incidido para dar otra valoración del tiempo. Las facilidades de comunicación que nos ofrecen se traducen para muchos usuarios en esperar respuestas inmediatas a sus requerimientos, una impaciencia que afecta a su capacidad de concentración. Es un virus contagioso por mimetismo. Nicholas Carr** lo expresa de esta manera: “Durante los últimos años he tenido la incómoda sensación de que alguien (o algo) ha estado cacharreando con mi cerebro, rehaciendo la cartografía de mis circuitos neuronales, reprogramando mi memoria. No es que ya no pueda pensar (por lo menos hasta donde me doy cuenta), pero algo está cambiando. Ya no pienso como antes. Lo siento de manera muy acentuada cuando leo. Sumirme en un libro o un artículo largo solía ser una cosa fácil. La mera narrativa o los giros de los acontecimientos cautivaban mi mente y pasaba horas paseando por largos pasajes de prosa. Sin embargo, eso ya no me ocurre. Resulta que ahora, por el contrario, mi concentración se pierde tras leer apenas dos o tres páginas. Me pongo inquieto, pierdo el hilo, comienzo a buscar otra cosa que hacer. Es como si tuviera que forzar mi mente divagadora a volver sobre el texto. En dos palabras, la lectura profunda, que solía ser fácil, se ha vuelto una lucha.”

Para alcanzar la cumbre espiritual Josemaría Escrivá da un consejo: “¿Quieres de verdad ser santo? -Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces.” (Camino, 815) Si estamos dispuestos a seguirlo, quizá hará falta en bastantes ocasiones aprender a procrastinar un montón de ‘ineludibles’ asuntos irrelevantes.

* Enrique García-Máiquez: Procrastinación, Revista Nuestro Tiempo, número 685, otoño de 2014.



dissabte, 14 de novembre del 2015

Dilema profesional

Cuando el cuerpo advierte del riesgo

Hace unos meses le detectaron a G. un tumor cancerígeno y tuvo que someterse a varias operaciones y al posterior tratamiento para eliminar cualquier vestigio de células anómalas. Las revisiones muestran una evolución positiva, pero las secuelas le han dejado débil y se siente como un inválido, porque no puede llevar el mismo ritmo de trabajo que antes.

G. es un empresario de la restauración que ha trabajado intensamente para sacar adelante sus negocios, una dedicación en la que ha implicado también a su familia, que ahora ha de soportar su mal humor, porque el negocio no va como le gustaría y no acaba de asimilar que sus facultades han mermado y no está en condiciones de desarrollar su profesión con la misma intensidad.

Mientras me lo contaba su hermana recordé varios casos similares. Uno de ellos afectó a un directivo de la empresa donde yo trabajaba y del que dependía orgánicamente. Era una persona inquieta e impetuosa que había ido asumiendo responsabilidades profesionales cada vez mayores. Su trabajo le obligaba a desplazarse a menudo por toda la geografía española y estar permanentemente conectado. Se le diagnosticó un cáncer de colon del que fue intervenido y tras unos meses de recuperación y tratamiento volvió a ocupar el mismo cargo en la empresa con la exigente dedicación que dicha función precisaba. Al poco tiempo tuvo una recaída en la enfermedad de la que ya no se repuso.

Conocemos casos similares en reconocidos profesionales. Pedro Toledo, banquero con proyección; Francisco Fernández Ordóñez, ministro de asuntos exteriores con Felipe González; Encarna Sánchez, líder en la comunicación radiofónica; Tito Vilanova, entrenador del F. C. Barcelona...

Confiemos en que G. relaje su actitud, perciba las señales que su cuerpo le manda y sepa adaptar su vida a las nuevas circunstancias, superando la resistencia interior propia de quien es un gran emprendedor. Su salud y la de sus familiares saldrán beneficiadas.


dijous, 12 de novembre del 2015

Mendigando la presidencia

Enviado a El Periódico de Catalunya el 12 de noviembre de 2015

¿Dónde hay que firmar?

La investidura del president está otorgando a la Cup un protagonismo que, supongo, no esperaban. Su actitud firme, al menos hasta ahora, de votar en contra de la investidura de Artur Mas les ha situado en el ojo del huracán político catalán. Esta situación también nos ha permitido evidenciar hasta donde es capaz de llegar el president con tal de repetir en el cargo. Parece haber asumido la sentencia de Groucho Marx: “estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”.

Si la Cup estuviera estructurada como lo están habitualmente los partidos políticos es muy posible que ya hubieran llegado a un acuerdo con Junts pel sí, pero son sus peculiares características las que les permiten en este caso mantenerse en su posición inicial, pese a las constantes presiones que están recibiendo.

Desde hace bastante tiempo, Artur Mas está mostrando una actitud camaleónica, donde los hechos van desmintiendo muchas de sus declaraciones. No sé si esto es lo que él entiende por astucia. Por ejemplo, en el primer debate de investidura dijo que no estaba dispuesto a todo para ser presidente y luego Jordi Turull declaró que no sería un presidente ‘florero’, pero los últimos movimientos ofreciendo una presidencia debilitada y moción de censura dentro de diez meses ponen en entredicho las afirmaciones anteriores.

Quizá al final consiga erigirse de nuevo como president, pero los continuos vaivenes en la conducta de Artur Mas sólo pueden generar desconfianza, y, en este contexto, el govern que pueda formar estará en una situación de permanente inestabilidad, un escenario poco propicio para afrontar los retos políticos y sociales que demanda la ciudadanía.

dilluns, 9 de novembre del 2015

Desconnexió i l’article 26

Enviat a El periódico de Catalunya el 9 de novembre de 2015
Compte enrere?
El Parlament de Catalunya ha posat en marxa la desconnexió. No sé si en finalitzar la votació i fer el recompte de vots, la presidenta ha activat el botó del compte enrere.
La independència s’ha convertit per a la majoria parlamentària en un mantra* polític que a mesura que es va repetint, es va perdent contacte amb la realitat.
He sentit que no s’ha fet res d’il·legal perquè hi ha una nova legalitat, quina principal característica és que encara està per definir, o sigui, virtual. I, a més, té la qualitat de que tot el que decideixi la majoria parlamentària ho aixopluga.
Tot plegat em recorda la tornada del famós article 26 de la cançó de La Trinca El califa.** Ho recorden? “Diu l’article vint-i-sis, diu l’article vint-i-sis, que en un cas de compromís, que en un cas de compromís, el califa pot si cal, refregar-se l’engonal i passar-se pels dallonses totes les lleis del país.”

*Mantra (en devanagari तन्त्र ) és un mot d'origen sànscrit format pels termes manaḥ i trāyate, que es tradueixen com a "ment" i "alliberació". És un concepte del pensament de l'Índia que es presenta com un instrument per alliberar la ment del flux constant de pensaments que la confonen. Un mantra pot ser una síl·laba, una paraula, una frase o un text llarg, que en ser recitat i repetit va portant a la persona a un estat de profunda concentració (dhāraṇā). (ca.wikipedia.org/wiki/Mantra)
**https://traduccionmedicatecnicaliteraria.wordpress.com/2012/06/08/califa-una-cancion-de-la-trinca/

Estel·lades al Camp Nou

Futbol i política

¿Què farà la UEFA després de l’exhibició massiva d’estel·lades al Camp Nou en el partit del Barça amb el Bate Borisov? Ves a saber. Els antecedents són multes de 30.000€ i 40.000€ per aquest motiu motiu, sancions recorregudes davant del TAS.

La directiva barcelonista no pot fer l’orni i responsabilitzar del fet exclusivament a les entitats promotores de la campanya de distribució d’estel·lades. ¿Motius? N’estava assabentat i no ha fet res per evitar-ho i, també, perquè hi eren a la llotja representants dels promotors i dels partits polítics que recolzen l’acció, que es pot interpretar com condescendència.


Penso que un estadi de futbol no és l’àmbit adequat per les reivindicacions polítiques, malgrat no sigui novetat a la història del Barça. El prestigi del club prové de la gestió esportiva i la intromissió de la política només el pot malmetre.

dissabte, 7 de novembre del 2015

Vanos prejuicios

Enviado a El Periódico de Catalunya el 7 de noviembre de 2015

La esterilidad del desprecio

En la entrevista que dio origen a la película La silla de Fernando, dirigida por David Trueba y Luís Alegre, el actor Fernando Fernán Gómez hablaba de la envidia, calificada como principal defecto de los españoles. Consideraba que no era lo que predominaba, porque para él la envidia suponía querer emular los éxitos de otro, por ejemplo tener la capacidad de escribir El Quijote. Sin embargo, hacía hincapié en el desprecio por la excelencia, que se traducía en menosprecio o un deseo de que le vaya mal al que triunfa. Para él ese era el mayor defecto de los españoles.

Siempre me había molestado oír el desdén con que José María García trataba a algún jugador o entrenador: “Este, a quién ha ganado o con quién ha empatado”. Esa manera de querer ser alto a base de empequeñecer a los demás, ese aire de perdonavidas que repele. No pongo en duda las grandes dotes periodísticas de este comunicador y quizá con esos comentarios lograse aumentar la audiencia de su programa, aunque fuese a costa de mermarle éticamente.

De la esterilidad de los comentarios difamatorios también se nutren muchos colectivos. Se confunde el amor a un lugar de nacimiento, una patria, una raza, un equipo, una entidad… con el derecho a menospreciar a los que no comparten ese estatus. Aunque haya culturas que lo tengan institucionalizado, el resultado no puede ser otro que el empobrecimiento de las personas y una mella en la convivencia.


Cuando en el ámbito político se afronta la conquista del poder como una competición y se olvida que lo que debería prevalecer es el servicio a los ciudadanos, la convivencia y la cohesión social se resienten. El menosprecio al adversario no engrandece y la vana presunción de que no se puede aprender nada de él sólo es una muestra de insolencia. Quizá algún día muchos partidos dejen de lado la altanería que les caracteriza, miren con otros ojos a sus adversarios y aprovechen las sinergias que puede ofrecer el debate político.

dijous, 5 de novembre del 2015

Dispuestos a pagar un alto precio

Artur Mas y CDC

Hace unas semanas comentaba en Diari de Tarragona que la formación del próximo gobierno catalán dependía de lo que se considerase prioritario. Si lo era la independencia Junts pel sí (JxS) pactaría con la CUP al precio que hiciera falta. Si lo era la investidura de Artur Mas habría nuevas elecciones. Otras opciones de gobierno eran poco probables por la desconfianza de las otras formaciones hacia JxS, que una vez conseguida la presidencia y con mayoría parlamentaria independentista, orientase su acción de gobierno a consumar la secesión.

El 30 de octubre publicaba La Vanguardia una información de su subdirectora M. Dolores García* en la que daba cuenta de las tensiones vividas en el Consell Executiu de la Generalitat tras conocer los consellers el contenido de la declaración que JxS y la CUP han propuesto para debatir y aprobar en el Parlament, que supone de hecho una proclamación de independencia, pues estiman que el Govern sólo está supeditado al Parlament, no reconociendo legitimidad a ningún órgano del estado español. Es significativa la respuesta del president Mas a los reparos de sus consellers: "Entonces, ¿qué me estáis pidiendo?, ¿que haya elecciones?".

En esta tesitura política, me sorprende que, aparentemente, los profundos cambios que se han producido en el discurso político de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) durante los últimos años y la sangría de diputados que han padecido desde que volvieron al gobierno tras las elecciones de 2010 no hayan hecho mella en la militancia de la formación, al menos por lo que se refiere a miembros relevantes.

Se rompió la coalición con Unió Democrática de Catalunya (UDC), partido que ha sufrido una división en sus filas y que a duras penas sobrevive en solitario. Probablemente le costará librarse de la rémora que le supone la vinculación a CDC durante tantos años y auguro que tendrá que superar una travesía del desierto antes de que resuene con nitidez en la sociedad su propio mensaje.

¿Por qué hasta ahora no se atisban de forma pública y notoria discrepancias en CDC? ¿Están todos de acuerdo en la línea política que sigue la dirección o temen algo? El político socialista Alfonso Guerra popularizó la frase: “El que se mueve no sale en la foto.”** ¿Es el poder o mantener un estatus económico el que retiene a aquellos que piensan que se está yendo demasiado lejos? Para mí es un misterio, porque me extrañaría que los pasos que la dirección está dando sean del agrado de buena parte de la militancia.

Un chiste soviético cuenta que estaban reunidos varios miembros significativos del PCUS (partido comunista ruso) en una sala y entró un militante diciendo: “El camarada Stalin ha muerto” y uno de los presentes manifestó: “Uf. ¿Y quién se atreve de decírselo?” A tenor de sus declaraciones, los dirigentes de CDC quieren la investidura de Mas a toda costa y, aunque hoy por hoy parece muy difícil que se produzca, no tiran la toalla. ¿Qué están dispuestos a consentir a la CUP? Pienso que no hay techo si se consigue lo que pretenden. La frase de Mas (ver segundo párrafo) en el Consell Executiu es bastante elocuente. Pero, ¿el futuro político de CDC ha de estar tan condicionado por Artur Mas?

*http://www.lavanguardia.com/politica/20151030/54437553579/mas-consellers-pidiendo-elecciones.html

**http://www.elmundo.es/especiales/2007/10/espana/25aniversario_triunfo_psoe/ayeryhoy/02.html




diumenge, 1 de novembre del 2015

La reforma de la Constitución

Conocer la historia ayuda a orientarse

Uno de los temas candentes en el debate político es la reforma de la Constitución. El PP dice que no lo va a llevar en su programa electoral, el PSOE presentó hace unos días su proyecto de reforma, UPyD también y el líder de Podemos lo propone sin concretar sus propuestas.

En torno a este escenario giró parte de la entrevista que Carlos Herrera le hizo a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, expresidente de la Junta de Extremadura y miembro del PSOE, el pasado 29 de octubre.

En ella recomendaba a los actuales dirigentes políticos “preguntarnos cómo lo hicimos”, y que, como entonces, tendrían que “sentarse los grupos parlamentarios y las fuerzas políticas presentes en España para ver cuáles son las exigencias de cada uno para poder convivir de nuevo juntos y cuáles son las renuncias que están dispuestos a hacer”, poniendo ejemplos sobre exigencias y renuncias que afectaron al rey, la derecha, la izquierda y los nacionalistas. Y teniendo en cuenta  la situación política que se vive en España en estos momentos reiteraba “creo que hay que volverse a sentar y volver a preguntar a cada uno: Qué exige usted para continuar en un proyecto común y cuáles son sus renuncias. Si alguien dice que yo sólo exijo y no estoy dispuesto a renunciar a nada, se tendrá que decirle ‘lo siento mucho pero no hay más remedio que aplicarle la ley’.”

Respecto a la reforma que propone su partido decía que todavía no la había leído, pero añadía: “una reforma constitucional para dar respuesta al desafío independentista en este momento no tiene sentido” y más adelante apostillaba: “Constitución que cuesta mucho trabajo reformarla. ¿Sabe usted por qué? Porque la izquierda no nos fiábamos de la derecha de entonces y dijimos ‘pongamos todas las trabas habidas y por haber para que no se pueda reformar la Constitución, porque si viene esta gente la va a modificar’.”

Más allá de lo que cada uno piense sobre la reforma de la Constitución, si basta con un lifting (retoque) o hay que meterla en el dique seco (reforma profunda), dejarla como está o hacer una nueva, las palabras de Rodríguez Ibarra ayudan a orientarse para formar un criterio, y es algo que se agradece.