Artur Mas y CDC
Hace unas semanas comentaba
en Diari de Tarragona que la formación del próximo gobierno catalán dependía de
lo que se considerase prioritario. Si lo era la independencia Junts pel sí (JxS) pactaría con la CUP
al precio que hiciera falta. Si lo era la investidura de Artur Mas habría
nuevas elecciones. Otras opciones de gobierno eran poco probables por la
desconfianza de las otras formaciones hacia JxS,
que una vez conseguida la presidencia y con mayoría parlamentaria
independentista, orientase su acción de gobierno a consumar la secesión.
El 30 de octubre
publicaba La Vanguardia una información de su subdirectora M. Dolores García*
en la que daba cuenta de las tensiones vividas en el Consell Executiu de la Generalitat tras conocer los consellers el contenido de la
declaración que JxS y la CUP han propuesto para debatir y aprobar
en el Parlament, que supone de hecho una
proclamación de independencia, pues estiman que el Govern sólo está supeditado al Parlament,
no reconociendo legitimidad a ningún órgano del estado español. Es significativa
la respuesta del president Mas a los
reparos de sus consellers: "Entonces,
¿qué me estáis pidiendo?, ¿que haya elecciones?".
En esta tesitura
política, me sorprende que, aparentemente, los profundos cambios que se han
producido en el discurso político de Convergència
Democràtica de Catalunya (CDC) durante los últimos años y la sangría de
diputados que han padecido desde que volvieron al gobierno tras las elecciones
de 2010 no hayan hecho mella en la militancia de la formación, al menos por lo
que se refiere a miembros relevantes.
Se rompió la coalición
con Unió Democrática de Catalunya (UDC),
partido que ha sufrido una división en sus filas y que a duras penas sobrevive
en solitario. Probablemente le costará librarse de la rémora que le supone la
vinculación a CDC durante tantos años y auguro que tendrá que superar una
travesía del desierto antes de que resuene con nitidez en la sociedad su propio
mensaje.
¿Por qué hasta ahora no
se atisban de forma pública y notoria discrepancias en CDC? ¿Están todos de acuerdo
en la línea política que sigue la dirección o temen algo? El político
socialista Alfonso Guerra popularizó la frase: “El que se mueve no sale en la
foto.”** ¿Es el poder o mantener un estatus económico el que retiene a aquellos
que piensan que se está yendo demasiado lejos? Para mí es un misterio, porque
me extrañaría que los pasos que la dirección está dando sean del agrado de
buena parte de la militancia.
Un chiste soviético
cuenta que estaban reunidos varios miembros significativos del PCUS (partido
comunista ruso) en una sala y entró un militante diciendo: “El camarada Stalin
ha muerto” y uno de los presentes manifestó: “Uf. ¿Y quién se atreve de
decírselo?” A tenor de sus declaraciones, los dirigentes de CDC quieren la
investidura de Mas a toda costa y, aunque hoy por hoy parece muy difícil que se
produzca, no tiran la toalla. ¿Qué están dispuestos a consentir a la CUP?
Pienso que no hay techo si se consigue lo que pretenden. La frase de Mas (ver
segundo párrafo) en el Consell Executiu es bastante elocuente. Pero, ¿el futuro
político de CDC ha de estar tan condicionado por Artur Mas?
*http://www.lavanguardia.com/politica/20151030/54437553579/mas-consellers-pidiendo-elecciones.html
**http://www.elmundo.es/especiales/2007/10/espana/25aniversario_triunfo_psoe/ayeryhoy/02.html

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