dilluns, 4 de gener del 2016

Palabras mágicas

El calificativo “social”

Hay palabras mágicas que absorben un significado que las hace incontestables para el que las pronuncia. A compañeros de trabajo los destituyeron de su cargo argumentando que su “perfil” no era el adecuado para esa función, aunque en muchos casos la decisión no era cuestión aptitud sino de arbitrariedad.

En el ámbito político varios vocablos actúan con ese efecto: progresista, reaccionario, fascista, franquista... Últimamente está en boga “social”, que concentra todas las bondades emanadas del poder político. Oímos hablar de políticas sociales, derechos sociales, rescate social... y parece que, tras de sí, aparezca un panorama idílico y benefactor, sin atender a la interpretación que le da quien lo menciona. Porque así como en el entorno político se puede considerar social la redistribución de la riqueza y la solidaridad, también pueden serlo la expropiación, la nacionalización, la monopolización, la expoliación, la conculcación de derechos...; aunque dichas acciones provoquen división, estigmatización o conduzcan a “pan para hoy y hambre para mañana.”

Puede haber algo todavía más perverso: que en la sociedad cunda la percepción, alentada por el poder político, que sólo lo que emana de él es propiamente social; dejando entrever que las iniciativas que surgen de los ciudadanos, individualmente o asociados, sólo persiguen un interés lucrativo o, peor aún, actuar como contrapoder.

Hay canciones cuyo sonido nos resulta atractivo, tarareamos su música y no prestamos atención a la letra, sobre todo si no dominamos el idioma en que se expresan. Conociéndola nuestra percepción sería diferente, mejor o peor.

El discurso político suele servirse de eslóganes, gestos, latiguillos, titulares, mantras... Se consideran herramientas más eficaces que el contenido de las propuestas, pero convendría a los ciudadanos no dejarse arrastrar por señuelos y ser capaces de desentrañar en cómo se van a concretar estos mensajes antes de emitir juicio o tomar decisiones.


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