Pasa el tiempo y siguen en sus trece
Ha pasado un mes des de las
últimas elecciones y parece que la situación política apenas avanza. Más bien emerge
una gran dosis de susceptibilidad, como el ocurrido tras la constitución de la
mesa del Congreso de los Diputados. Parece que buena parte de nuestros
políticos más que interesados en ‘Juego de Tronos’, serie que no sigo, se
encuentren más cómodos con los ‘Juegos de niños’ -“con éste no juego”, “no me ajunto”, “que
salga el que ha sido que no le pasará nada” (?)…- obviando lo que debería ocupar
el lugar preferente: trabajar para hacer factible la formación de gobierno.
Si hay una actividad en la
que está claro que no debe dominar ni el blanco ni el negro, al menos en
democracia, es la política. Nunca lloverá a gusto de todos, ni hay decisiones o
fórmulas mágicas que sean eficaces y perdurables indefinidamente, ni todo lo
que hacen los gobernantes está mal –pese a los recurrentes mensajes descalificantes
de los opositores-. Es más, la mejor
manera de crecer socialmente es aprovechar las experiencias positivas de los predecesores
–seguro que las hay-, actualizándolas si es preciso, y corregir o eliminar lo pernicioso,
infructuoso u obsoleto. Las tabulas rasas,
además de injustas y muestra de soberbia de quien se cree superior, son causa
de mucho sufrimiento, provocando divisiones y enfrentamientos.
Nuestros políticos han de ser
conscientes que manteniéndose en sus trece la situación continuará enquistada e
instalada en un bucle del que será imposible salir. Habrá que dejar de lado el
blanco o negro y considerar que tonalidad de gris es posible para que se
produzca el desatasco. Los que no quieran asumir riesgos sería mejor que se
dedicasen a otra cosa por el bien de los ciudadanos. Los que estén dispuestos a
dar el paso para desencallar la situación es posible que, pese a las
dificultades, consigan que vayan apareciendo en el horizonte los colores que
revitalizan y alegran la vida social.
Si ,opino el mateix esta mol ben descrit.
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