dimecres, 1 d’agost del 2018

El coste de la pasividad

Protagonismo necesario


Si no quieres complicarte la vida, la vida acabará complicándote’. Lo dijo un amigo. No iba dirigido a mí, pero me ha dejado huella. Es una especie de recordatorio ante situaciones en las que detectas que conviene hacer algo, por poco que parezca o por limitado que uno se encuentre, por banal que parezca el esfuerzo a corto plazo. ‘Si hay que ir se va, pero ir para ’, decía un compañero de trabajo tras una reunión con uno de los jefes en la que no abrió el pico, pese a que por los comentarios que hacía entre los compañeros podía tener motivos para hacerlo.

Antes de iniciarse los títulos de crédito al final de la película Hannah Arendt se cita a Martin Luther King (1929-1968): “lo peor del siglo XX no han sido los crímenes de los malvados, sino el silencio escandaloso de las buenas personas”; una frase que me llamó la atención tanto por el contenido como por su semejanza con lo expresado por otras citas famosas. “Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada”, dice Edmund Burke (1729-1797). “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”, dice Albert Einstein (1879-1955). La actividad de los ‘malos’ unida a la pasividad de los ‘buenos’ se convierte en un cóctel social explosivo.

Hurgando en la red sobre la cita de Luther King me encuentro con un artículo del sociólogo y escritor Salvador Cardús de hace cinco años que aplicaba la sentencia a la situación social que se vivía en aquel momento: “hipersensibilizados por la crisis económica y política actuales, descubrimos escandalizados -no sin un cierto fariseísmo- que abundan los comportamientos malvados, al por mayor y al por menor. Una maldad para la que buscamos responsables estructurales, no fuera el caso que también nos salpicara personalmente. Se culpa al sistema, al capitalismo salvaje, al neoliberalismo y a las élites extractivas que se aprovechan de todos ellos, con una retórica que permita distinguir, con toda claridad, a los buenos de los malos, a las víctimas de los verdugos. A diferencia de aquella vieja y tan lúcida idea del ‘pecado original’ que señalaba la frágil naturaleza de todos los individuos, ahora nos inclinamos por diferenciar maniqueamente a los inocentes -nosotros- de los pecadores, que serían las minorías beneficiadas por el mal estructural.” (1)

Salvador Cardús
No va conmigo’, ‘estoy muy ocupado’, ‘tengo otras prioridades’, ‘no se puede hacer nada’, ‘todo está muy mal’, ‘¡sálvese quien pueda!’…, distintas manera de eludir implicarse, como las excusas que ponen los niños cuando se les pide que hagan algo: ‘¿y mi hermano o hermana?’, ‘¿por qué no lo haces tú?¡Cuántas situaciones se deterioran por inacción!, ¡cuántas posibilidades de mejora no ven la luz por temor a significarse!, ¡cuántos cargos son ocupados por incompetentes o sectarios, por la voluntaria ausencia o renuncia de los competentes!, ¡cuántas denuncias alimentadas por silencios culpables son lideradas por demagogos que buscan protagonismo!

Protagonistas reales y
de ficción de
Figuras ocultas
Recientemente he visto dos películas basadas en hechos reales que suponen dos ejemplos de ruptura positiva del status quo. Figuras ocultas (2) narra la historia de tres mujeres científicas afroamericanas que trabajaron en la NASA a comienzos de los años sesenta que con audacia, talento y tesón fueron capaces de romper en su ámbito las barreras raciales que las condicionaban profesionalmente. El juego perfecto relata el éxito conseguido por un modesto equipo infantil de los suburbios de Monterrey en la liga americana de béisbol de su categoría logrando contra todo pronóstico el campeonato, teniendo que superar a rivales mucho más bregados y, paralelamente, dificultades económicas, prejuicios raciales, políticas de inmigración… La gran unidad del grupo en torno a su manager, el entusiasmo para afrontar las exigencias del juego, y la valiosa colaboración desinteresada de algunos personajes permitieron que se produjera lo impensable a priori.

Equipo de béisbol de Monterrey
que consiguió el título
Paso a paso en la buena dirección se puede llegar a la cumbre, pero para ello es necesario abandonar la ‘zona de confort’.

(1) Salvador Cardús i Ros: El silencio de la buena gente. Publicado el 8 de agosto de 2013 en La Vanguardia. Fuente: www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20130808/54379262356/el-silencio-de-la-buena-gente.html
(2) Figuras ocultas. Título original: Hidden Figures. Año: 2016. Duración: 127 min. País: Estados Unidos. Dirección: Theodore Melfi. Fuente: www.filmaffinity.com/es/film947523.html
(3) El juego perfecto. Título original: The Perfect Game. Año: 2009. Duración: 118 min. País: Estados Unidos. Dirección: William Dear. Fuente: www.filmaffinity.com/es/film599631.html





Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada