Protagonismo necesario
‘Si no quieres complicarte la vida, la vida acabará complicándote’. Lo dijo
un amigo. No iba dirigido a mí, pero me ha dejado huella. Es una especie de
recordatorio ante situaciones en las que detectas que conviene hacer algo, por
poco que parezca o por limitado que uno se encuentre, por banal que parezca el
esfuerzo a corto plazo. ‘Si hay que ir se va, pero ir para ná’, decía un
compañero de trabajo tras una reunión con uno de los jefes en la que no abrió
el pico, pese a que por los comentarios que hacía entre los compañeros podía
tener motivos para hacerlo.
Antes de iniciarse los títulos de crédito al final de la película Hannah Arendt se cita a Martin Luther
King (1929-1968): “lo peor del siglo XX no han sido los crímenes de los malvados,
sino el silencio escandaloso de las buenas personas”; una frase que me llamó la
atención tanto por el contenido como por su semejanza con lo expresado por otras
citas famosas. “Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres
buenos no hagan nada”, dice Edmund Burke (1729-1797). “La vida es muy
peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a
ver lo que pasa”, dice Albert Einstein (1879-1955). La actividad de los ‘malos’
unida a la pasividad de los ‘buenos’ se convierte en un cóctel social explosivo.
Hurgando en la red sobre la cita de Luther King me encuentro con un
artículo del sociólogo y escritor Salvador Cardús de hace cinco años que
aplicaba la sentencia a la situación social que se vivía en aquel momento: “hipersensibilizados
por la crisis económica y política actuales, descubrimos escandalizados -no sin
un cierto fariseísmo- que abundan los comportamientos malvados, al por mayor y
al por menor. Una maldad para la que buscamos responsables estructurales, no
fuera el caso que también nos salpicara personalmente. Se culpa al sistema, al
capitalismo salvaje, al neoliberalismo y a las élites extractivas que se
aprovechan de todos ellos, con una retórica que permita distinguir, con toda
claridad, a los buenos de los malos, a las víctimas de los verdugos. A
diferencia de aquella vieja y tan lúcida idea del ‘pecado original’ que
señalaba la frágil naturaleza de todos los individuos, ahora nos inclinamos por
diferenciar maniqueamente a los inocentes -nosotros- de los pecadores, que
serían las minorías beneficiadas por el mal estructural.” (1)![]() |
| Salvador Cardús |
‘No va conmigo’, ‘estoy muy ocupado’, ‘tengo otras prioridades’, ‘no se
puede hacer nada’, ‘todo está muy mal’, ‘¡sálvese quien pueda!’…, distintas
manera de eludir implicarse, como las excusas que ponen los niños cuando se les
pide que hagan algo: ‘¿y mi hermano o hermana?’, ‘¿por qué no lo haces tú?’ ¡Cuántas
situaciones se deterioran por inacción!, ¡cuántas posibilidades de mejora no
ven la luz por temor a significarse!, ¡cuántos cargos son ocupados por
incompetentes o sectarios, por la voluntaria ausencia o renuncia de los competentes!,
¡cuántas denuncias alimentadas por silencios culpables son lideradas por
demagogos que buscan protagonismo!…
![]() |
| Protagonistas reales y de ficción de Figuras ocultas |
Recientemente he visto dos películas basadas en hechos reales que suponen
dos ejemplos de ruptura positiva del status quo. Figuras ocultas (2) narra la historia de tres mujeres científicas
afroamericanas que trabajaron en la NASA a comienzos de los años sesenta que
con audacia, talento y tesón fueron capaces de romper en su ámbito las barreras
raciales que las condicionaban profesionalmente. El juego perfecto relata el éxito conseguido por un modesto equipo
infantil de los suburbios de Monterrey en la liga americana de béisbol de su
categoría logrando contra todo pronóstico el campeonato, teniendo que superar a
rivales mucho más bregados y, paralelamente, dificultades económicas,
prejuicios raciales, políticas de inmigración… La gran unidad del grupo en
torno a su manager, el entusiasmo para afrontar las exigencias del juego, y la
valiosa colaboración desinteresada de algunos personajes permitieron que se
produjera lo impensable a priori.![]() |
| Equipo de béisbol de Monterrey que consiguió el título |
Paso a paso en la buena dirección se puede llegar a la cumbre, pero para
ello es necesario abandonar la ‘zona de confort’.
(1) Salvador Cardús i Ros: El
silencio de la buena gente. Publicado el 8 de agosto de 2013 en La
Vanguardia. Fuente: www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20130808/54379262356/el-silencio-de-la-buena-gente.html
(2) Figuras ocultas. Título
original: Hidden Figures. Año: 2016. Duración: 127 min. País: Estados Unidos. Dirección:
Theodore Melfi. Fuente: www.filmaffinity.com/es/film947523.html
(3) El juego perfecto. Título
original: The Perfect Game. Año: 2009.
Duración: 118 min. País: Estados Unidos. Dirección: William Dear. Fuente: www.filmaffinity.com/es/film599631.html


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