dimecres, 2 de desembre del 2020

La estrategia del cuco

Un apetito insaciable

Fue una solución de emergencia, o quizá no tanto si se tiene en cuenta la rapidez con que se concretó. El hecho es que le permitió tener un puesto en el ejecutivo, relevante además. Ávido, intrépido y ambicioso no se conforma con ser uno más en el equipo, debe visibilizarse con profusión: en los medios o urdiendo cambalaches. No le preocupa demasiado la gestión de su departamento, pero es hiperactivo en generar polémicas y proferir amenazas. Se siente cómodo provocando a propios y extraños. El sigilo que está obligado a mantener en las deliberaciones del gabinete se convierte en una opción. El respeto a las competencias de sus compañeros, una posibilidad que no evita sentirse con derecho a entrometerse y afearles públicamente alguna de sus decisiones. Compromete la acción del gobierno con sus manifestaciones y enredos, condicionando una y otra vez el rumbo político. Estigmatiza a todo aquel que le molesta, asignándole un lugar en el averno social: políticos, jueces, agentes sociales, medios de comunicación, instituciones… No admite oposición, ni discrepancia y con machacona insistencia consigue en su entorno –o lo parece- salirse siempre con la suya. Está que se sale, dando la impresión de tener tomada la medida al presidente -y su consejero áulico- obteniendo la mayor parte de lo que se propone.

La conveniencia coyuntural puede motivar que algunos no duden en nutrirle porque piensan que les favorece en sus pretensiones o ensoñaciones. Sin embargo, deberían tener en cuenta la insaciabilidad de su apetito por dominar todo el escenario donde se asienta: un ansia de poder que se engrandece empequeñeciendo lo que le rodea y permanece al acecho para encumbrarse tan pronto tenga una oportunidad para ello. He pensado en el comportamiento del cuco en nido ajeno a su especie y en tristes ejemplos del turbulento siglo XX para recelar de las consecuencias que conlleva incubar a quien una vez situado en el nido busca denodadamente cómo apoderarse de él.




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