dijous, 26 de maig del 2016

El poder de una imagen

Un galardón más para James Nachtwey
Hace unos meses nos sobrecogía una foto en la que aparecía un niño muerto en una playa turca. Se llamaba Aylan Kurdi, tenía tres años y era una de las innumerables víctimas que ha provocado la guerra civil en Siria. (1) La imagen era un reflejo del drama que viven los refugiados sirios y tuvo un gran impacto en la opinión pública de todo el mundo. La instantánea fue tomada el 2 de setiembre de 2015 por la reportera gráfica Nilüfer Demir, que trabaja para la agencia turca de noticias Dogan.
¿Qué tenía de especial esta foto respecto a tantas otras similares que retratan el drama humanitario que se vive en las costas mediterráneas?  En un artículo, que forma parte de un reportaje donde se glosa la figura del reportero gráfico James Nachtwey, el periodista Javier Marrodán (2) nos aporta algunas claves. Cita a Roland Barthes, que distinguía en cada fotografía dos temas: el studium y el punctum (3); y había escrito:  “Muchas fotografías permanecen inertes bajo mi mirada. Pero, incluso entre aquellas que poseen alguna clase de existencia ante mis ojos, la mayoría tan solo provocan un interés general (…). Me complacen o no, pero no me marcan (...). El punctum de una fotografía es ese azar que despunta en ella. Surge de la escena como una flecha que viene a clavarse… puede llenar toda la foto (...) aunque muy a menudo solo es un detalle (...), algo íntimo y a menudo innombrable”.
James Nachtwey
Nachtwey ha sido galardonado con el premio Princesa de Asturias de la Comunicación y Humanidades 2016 (4) por su trabajo fotográfico en zonas de conflicto. Ha explicado, en palabras del artículo mencionado, que “es necesario que alguien asuma la responsabilidad de ir a la guerra para mostrar a los demás —a los que se quedan en casa— la naturaleza y el alcance de los peores instintos de la Humanidad.” Una tarea que ha ido acompañada de multitud de riesgos y de renuncias personales.
El famoso reportero Ryszard Kapuściński, también citado por Marrodán, preguntándose qué significa «una buena fotografía» dijo: “Es una propiedad misteriosa e intensa, a menudo fruto de un detalle concreto, que emana de la fotografía misma y que es para nosotros, para quienes la miramos, fuente de profunda vivencia, de meditación, de reflexión.” Nachtwey ha dedicado su vida a captar imágenes que aportan ese plus que permite traspasar la barrera de la indiferencia, de la insensibilidad que provoca la lejanía física o moral. Pero para ello no basta con estar en los sitios y saber hacer fotografías, sino que hay que tener el ingenio que capacita para saber transmitir y remover las conciencias.
(2) Javier Marrodán: Conciencia y esperanza en Revista Nuestro Tiempo número 689. Texto completo en http://www.unav.es/nuestrotiempo/es/temas/despiece/conciencia-esperanza
(3) Adolfo de los Santos Sánchez Barbudo: Ejemplo de Studium y Punctum en una fotografía cualquiera: “Según Roland Barthes, en cualquier fotografía se puede distinguir dos temas: el studium y el punctum. El primero de ellos, tiene que ver con la imagen captada por el fotógrafo y al contemplarla sacamos deducciones de ella. Cuando el artista elige un tema, siempre lo hace porque le atrae y le interesa. Todo esto tiene que ver con la cultura y el gusto. Y la foto en sí es interpretable por todo el mundo que la contempla. Sin embargo, el segundo de ellos, el punctum, es el impacto, el pellizco que sentimos al contemplarla. Este tema está íntimamente relacionado con las vivencias personales del observador de la fotografía. El punctum, que siempre es íntimo y personal, se sale del campo ciego de la fotografía.” Texto completo en: http://unrinconparalahistoria.blogspot.com.es/2012/10/ejemplo-de-studium-y-punctum-en-una.html




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