dilluns, 7 d’agost del 2017

Autonomía en entredicho

El peso del entorno


Tengo la impresión de que tanto si se trata de un partido de competición como de una pachanga Neymar se divierte jugando a fútbol. Su estilo de juego preciosista revela a alguien que disfruta y quiere dar realce a lo que hace, unas cualidades muy valoradas para el espectáculo –especialmente orientado a la televisión- en que se ha convertido el fútbol profesional de élite.

Pero tanto para él como para su entorno la marca Neymar es, hoy por hoy, una mina de oro que pretenden explotar al máximo mientras puedan. Son unos cuantos los que se enriquecen a expensas del astro brasileño. Su polémico fichaje por el Barça -con frentes judiciales todavía abiertos- desveló la gran cantidad de intereses que se movían en torno al jugador y obligó a la directiva azulgrana a corregir (casi doblar) el montante de la operación anunciado inicialmente.

El interés de un cazador de estrellas por adquirir notoriedad en el mundo del fútbol ha posibilitado el cambio de aires de Neymar a cambio de una cifra astronómica, porque si nos atenemos a los antecedentes, la operación superará con creces los 222 millones de la cláusula de rescisión, salvo que sorprendentemente el entorno del jugador renuncie a lucrarse con el traspaso.

El rol de Neymar en el PSG, obviamente, va a ser mucho más exigente que el que tenía en el Barça. Messi le relegaba en el podio de figuras, pero también le permitía un grado menor de responsabilidad y una mayor posibilidad para adornarse en el terreno de juego. En su nuevo equipo centrará toda la atención y su evolución en el campo acarreará el peso de su costoso de su fichaje, una responsabilidad que puede mermar las opciones para lucirse con florituras.


Neymar ya es historia del Barça, una página para el recuerdo. Apelar a los sentimientos, tal como está hoy el mundo del fútbol, es ocioso. Tiene todo el derecho a elegir dónde quiere jugar, aunque su grado de autonomía parece lastrado por la influencia de su entorno.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada