diumenge, 14 de juliol del 2019

Al alcance de todos

Aunque requiera esfuerzo


Era la última sesión de la temporada del estudio de la Biblia que se realiza en la parroquia, donde las lecturas correspondientes a la Misa del domingo siguiente sirven de base para repasar el texto sagrado. Se lee la primera lectura (1) y mossèn Alfons nos pregunta qué hemos sacado en claro; divagamos sin acertar en el mensaje que nos quiere transmitir: ‘cumplir los mandamientos’: Escucha la voz del Señor, tu Dios, observando sus preceptos y mandatos”. ¿De cualquier manera? Entonces nos advierte del riesgo de que el cumplimiento se convierta en ‘cumplo y miento’.

Ejemplo de planificación
de preparación física
Reflexionando esta mañana sobre esto, recordaba mi experiencia en la clase de preparación física mientras realizaba el curso de entrenador de fútbol. El profesor se esforzaba en inculcarnos los fundamentos sobre los que debería sustentarse la materia y la mayoría de sus alumnos solo querían recetas, disponer de una pauta para planificar la temporada en los equipos que tenían que dirigir, sin tener que preocuparse en cada momento la conveniencia de llevarlo a práctica sin más.

No es mera manifestación pública del seguimiento de unos rituales, como advierte otro fragmento bíblico: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está muy lejos de mí” (2); sin embargo la lectura referida señala que el cumplimiento es asequible a todos: “este precepto que yo te mando hoy no excede tus fuerzas, ni es inalcanzable”. ¿Cuál es el motivo entonces de que nos cueste tanto seguirlo? –pienso en mí-. Dejando de lado las actitudes rebeldes como la del ángel caído -‘non serviam’- (3) o el pasotismo escéptico de Pilatos –‘¿qué es la verdad?'- (4), lo más habitual es que no nos enteremos porque andamos distraídos en tantos asuntos -muchos de ellos insustanciales y prescindibles- que nos olvidamos de cultivar nuestro interior, una actividad que requiere disponer de espacio en nuestra vida y nos puede conducir a lo que proclama el aforismo griego ‘conócete a ti mismo’ y, también, a descubrir que “el mandamiento está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca, para que lo cumplas”.

Dos refranes concatenados dan pie a otro obstáculo: ‘el que no sabe es como el que no ve’ y ‘ojos que no ven, corazón que no siente’. Saber a veces compromete, motivo por el cual hay quien prefiere ignorar. Es necesario estar bien dispuesto: “vuelve al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma”; es decir, la conversión, el ‘trending topic’ permanente de la vida cristiana, aunque no se reconozca, o no apetezca, u opte por desentenderse. Aunque a simple vista no lo parezca, nos jugamos la felicidad.



(1) Deuteronomio, capítulo 30, versículos 10-14
(2) Evangelio de Mateo, capítulo 15, versículo 8 y libro de Isaías, capítulo 29, versículo 13
(3) Expresión referida también en el libro de Jeremías, capítulo 2, versículo 20
(4) Evangelio de Juan, capítulo 18, versículo 38

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