dimecres, 3 de juliol del 2019

Aversión a la palinodia


Una rémora para el entendimiento


Frase de Alexander Pope
Los políticos, al menos los más relevantes, están sujetos a una gran exposición mediática. Además, la relevancia que han adquirido las redes sociales en el debate público, que estimula una exigencia de respuestas inmediatas, multiplica la presión que han de soportar y aumenta las posibilidades de cometer errores de comunicación, tanto en el fondo –el contenido- como en la forma.

El alto riesgo de cometer deslices por respuestas o reacciones precipitadas debería conducir a tener un discurso comedido, pero resulta poco atractivo para aquellos que entienden la política como un espectáculo de masas que hay que estimular haciendo visible la confrontación entre unos y otros, polarizando las posturas, alentando exabruptos y destacando los excesos verbales o escritos.

Algunos políticos saben que para ser protagonistas necesitan hacer gala de actitudes extravagantes y afirmaciones contundentes, aunque carezcan de fundamento. Con su discurso habitualmente demagógico consiguen atraer la atención en las redes y en los medios de comunicación. Representan el personaje preconizado por Salvador Dalí y Oscar Wilde: lo importante es que se hable de ellos.

La notoriedad social que se les otorga, ejerce un efecto contagio en algunos de sus colegas, que radicalizan sus planteamientos hasta el punto de dificultar o hacer prácticamente imposible un punto de encuentro. Cuando se estigmatiza o se hacen descalificaciones categóricas –aquellas cuyo significado no admite matices- no se puede esperar una posibilidad de entendimiento, salvo que se esté dispuesto a retractarse públicamente de los calificativos injustos que se han proferido. Lamentablemente, es demasiado corriente en política la alergia a reconocer errores o excesos, porque se considera un síntoma de debilidad que no se pueden permitir; antes bien se procurará quitar importancia a lo dicho –Parole, parole- (1), o se utilizarán circunloquios, justificaciones inverosímiles u otras formas de enmascaramiento. La palinodia * es una palabra tabú: entiendo que sea tan poco conocida por falta de práctica.

Rebajar el tono del discurso para posibilitar el entendimiento, con la mirada puesta en el bien común de los ciudadanos, y también para ganarse la confianza de estos, que en muchos casos están cansados de tanto fuego de artificio dialéctico: ahí se juegan el prestigio los políticos, pero quizá algunos se encuentren más cómodos ejerciendo el papel de bufón o vedette, a costa del erario público.

palinodia
1. f. Retractación pública que alguien hace de lo que ha dicho.
cantar la palinodia:
1. loc. verb. Retractarse públicamente, y, por ext., reconocer el yerro propio, aunque sea en privado.

(1) Alusión a la canción interpretada por la cantante italiana Mina. Letra e interpretación en el siguinete enlace: https://www.letras.com/mina/261830/

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