Una rémora para el entendimiento
![]() |
| Frase de Alexander Pope |
Los políticos, al menos los
más relevantes, están sujetos a una gran exposición mediática. Además, la
relevancia que han adquirido las redes sociales en el debate público, que estimula
una exigencia de respuestas inmediatas, multiplica la presión que han de
soportar y aumenta las posibilidades de cometer errores de comunicación, tanto
en el fondo –el contenido- como en la forma.
El alto riesgo de cometer
deslices por respuestas o reacciones precipitadas debería conducir a tener un
discurso comedido, pero resulta poco atractivo para aquellos que entienden la
política como un espectáculo de masas que hay que estimular haciendo visible la
confrontación entre unos y otros, polarizando las posturas, alentando
exabruptos y destacando los excesos verbales o escritos.
Algunos políticos saben que
para ser protagonistas necesitan hacer gala de actitudes extravagantes y
afirmaciones contundentes, aunque carezcan de fundamento. Con su discurso habitualmente
demagógico consiguen atraer la atención en las redes y en los medios de
comunicación. Representan el personaje preconizado por Salvador Dalí y Oscar
Wilde: lo importante es que se hable de ellos.
La notoriedad social que se
les otorga, ejerce un efecto contagio en algunos de sus colegas, que
radicalizan sus planteamientos hasta el punto de dificultar o hacer prácticamente
imposible un punto de encuentro. Cuando se estigmatiza o se hacen
descalificaciones categóricas –aquellas cuyo significado no admite matices- no
se puede esperar una posibilidad de entendimiento, salvo que se esté dispuesto
a retractarse públicamente de los calificativos injustos que se han proferido.
Lamentablemente, es demasiado corriente en política la alergia a reconocer
errores o excesos, porque se considera un síntoma de debilidad que no se pueden
permitir; antes bien se procurará quitar importancia a lo dicho –Parole,
parole- (1), o se utilizarán circunloquios, justificaciones inverosímiles u otras
formas de enmascaramiento. La palinodia * es una palabra tabú: entiendo que sea
tan poco conocida por falta de práctica.
Rebajar el tono del
discurso para posibilitar el entendimiento, con la mirada puesta en el bien
común de los ciudadanos, y también para ganarse la confianza de estos, que en
muchos casos están cansados de tanto fuego de artificio dialéctico: ahí se
juegan el prestigio los políticos, pero quizá algunos se encuentren más cómodos
ejerciendo el papel de bufón o vedette, a costa del erario público.
* palinodia:
1. f. Retractación pública que alguien hace de lo que ha dicho.
cantar la palinodia:
1. loc. verb. Retractarse públicamente, y, por ext., reconocer el yerro propio, aunque sea en privado.
(1) Alusión a la canción interpretada por la cantante italiana Mina. Letra e interpretación en el siguinete enlace: https://www.letras.com/mina/261830/


Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada