dilluns, 3 de desembre del 2018

Pedagogía low cost

La autoestima como pretexto



Cursaba COU. Era el segundo año desde su implantación y no se exigía que las optativas estuvieran relacionadas con los estudios universitarios que se querían realizar. El centro donde estudiaba no restringía las posibilidades de elección y se producían bastantes incoherencias en los alumnos entre lo que querían estudiar y las asignaturas que escogían. ‘Ya se estrellarán en la Universidad’, fue la respuesta aproximada que recibió un profesor al mostrar reparos en el claustro por las incongruencias que observaba. En la misma línea Jordi Puntí escribía hace unos años: “Tuve un profesor en la universidad que el primer día de clase nos dijo: «Desde ahora mismo tienen el curso aprobado. Sepan que yo no les examinaré. Vienen aquí a aprender. Ya les aprobará o suspenderá la vida»”. (1)

Isabel Celaá
La Ministra de Educación considera que “el peor castigo que puede tener una persona es la rebaja de la autoestima” (2) y por ello propone, entre otras medidas, que se pueda aprobar el bachillerato con una signatura suspendida. Se trata de “que nadie se quede atrás, que todo el mundo consiga sacar el máximo de sus potencialidades” y que “no salgan del sistema personas sin titular, porque es condenar a esas personas a un empleo no digno durante tu vida desde los 14 o 15 años” (3). El Bachillerato no forma parte de la enseñanza obligatoria y la pregunta que cabe hacerse es si se puede ‘sacar el máximo de potencialidades’ rebajando la exigencia y si basta con poseer un título para obtener un empleo digno.

Fuenciscla Clemares
directora general de Google en España y Portugal
En contraposición resulta significativa la respuesta de la responsable de Google para España y Portugal a la pregunta sobre qué habilidades buscaban en los candidatos a incorporarse a su empresa: “Lo primero es que traigan una muy buena formación. Solemos valorar en qué escuelas han estudiado y en qué materias. Los resultados académicos son un modo de filtrar cuando hablas con jóvenes para los que este es prácticamente su primer trabajo, pero también damos mucha importancia a otro tipo de habilidades. Durante los procesos de entrevista nos fijamos en la capacidad intelectual del candidato -cómo piensa, cómo aborda problemas complejos- y qué liderazgo y talento tiene para la comunicación… Buscamos a profesionales con curiosidad, interés por la tecnología, que sepan trabajar en equipo y que tengan facilidad para moverse en entornos cambiantes, porque nuestra industria evoluciona muy rápido.” (4)

Los planes de la Ministra harán más asequible a priori la obtención del título de bachiller. Otra cosa es el grado de capacitación emocional y académica que obtendrán los estudiantes para afrontar los retos que se les plantearán en los estudios superiores y en la actividad profesional.

(4) Fuenciscla Clemares, entrevista de Blanca Rodríguez Gómez Guillamón, publicada en Nuestro Tiempo, número 699, verano 2018. Páginas 78-81

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