dimarts, 1 de setembre del 2015

Experiencia y docencia

Enviado a Diari de Sabadell el 1 de septiembre de 2015

A las puertas de un nuevo curso escolar

Bien avanzada la redacción de su libro Las tres edades de la vida interior, Réginald Garrigou-Lagrange comenta*: «Al comenzar a tratar de esta materia, que es muy superior a nuestras fuerzas, viénenos a las mientes aquello que se suele decir de los profesores en sus diversas edades: ‘Los profesores jóvenes enseñan más de lo que saben, es decir enseñan muchas cosas que ignoran. Los de mediana edad enseñan lo que saben. Los viejos, en cambio, enseñan las cosas que son útiles a sus oyentes’». Humildad y experiencia, dos aspectos necesarios para el desarrollo profesional.

La humildad es la puerta que conduce a mejorar la aptitud, no supone detenerse sino reconocer que todavía queda mucho por aprender y estar dispuesto a instruirse adecuadamente. La experiencia, que no se debe confundir con la permanencia, es conocimiento vivido y para adquirirla hace falta tiempo y dedicación, es decir, formación y atención.

La formación no es simple acumulación de conocimientos para incorporar a un currículum, sino selección de aquellos que mejoran la capacidad profesional y asimilación de los mismos para poderlos transmitir, como dice Pericles**: «El que sabe y no se explica claramente, es igual que si no pensara».

La atención supone aprender de la convivencia con la comunidad profesional y precisa salir del ensimismamiento, estar con los ojos abiertos a lo que sucede alrededor.

Garrigou-Lagrange hace especial mención de los profesores. ¡Qué importante es su función en la sociedad!, y ¡qué poco se valora tan a menudo! A los padres nos conviene colaborar con ellos, que no supone dar un cheque en blanco. Su tarea es difícil, la podríamos comparar con lo que nos cuesta educar en casa a nuestros hijos, y necesitan de nuestro soporte además del que le proporcione el centro educativo.

Estamos a las puertas de un nuevo curso escolar y de la actitud con que lo afrontemos todos los que estamos implicados dependerá que sea una provechosa experiencia.

*Réginald Garrigou-Lagrange: Las tres edades de la vida interior (1944). Cuarta parte. Capítulo XIV. Sección 3ª. Página 1073.
**Julián Marías: Lo que dijo Pericles, artículo publicado en ABC el 7/5/1998: “Conviene recordar lo que dice Tucídides, el gran historiador, en el discurso justificativo que pone en boca de Pericles: «El que sabe y no se explica claramente, es igual que si no pensara».” Recogido de http://www.conoze.com/doc.php?doc=1926. Aunque la versión más repetida de la frase es: "El que sabe pensar, pero no sabe cómo expresar lo que piensa, está en el mismo nivel del que no sabe pensar.", por ejemplo en https://es.wikiquote.org/wiki/Pericles

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada