...Siempre
que dependa de nosotros
Estaba
haciendo COU, pero tenía pendiente la Física de sexto de bachillerato.
Excepcionalmente, aquel curso hubo una convocatoria para examinarse de las
asignaturas pendientes de bachillerato en febrero. Si no se aprobaba se perdía
el curso, ya que para examinarse de COU era imprescindible haber completado el
bachillerato. El director de la academia organizó clases especiales para
preparar el examen que teníamos que realizar en el instituto, que
resultaron muy provechosas. El día anterior al examen nos dio unos consejos, el
que más me sorprendió era que durmiésemos nueve horas. Le hice caso y superé el
examen con notable. Pude acabar COU ese curso y empezar en la universidad el siguiente.
Me
contaron del presidente de un organismo internacional de ámbito mundial que al
aceptar el cargo reclamó disponer de diez horas diarias para él, y con esta
premisa organizaba su día. Permaneció más de veinte años en el cargo y lo dejó
siendo ya octogenario.
Buena
preparación y descanso suficiente para afrontar los momentos importantes de
nuestra vida. ¿Y los otros?, en la medida de lo posible, también.
*Louis
de Wohl, La luz apacible (The Quiet
Light) 1950 – Ediciones Palabra 3ª edición 1984. Libro tercero, capítulo XV,
páginas 298-305. Traductor: Joaquín Esteban Perruca.

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