Un gran reto
Era un matrimonio con el
que teníamos muy buena relación desde que se convirtieron en los suegros de mi
primo. Siendo ya nonagenarios, la suegra tenía fama de gruñona y quien mayormente
padecía y soportaba pacientemente su mal humor era su esposo. En una de las
visitas que les realizamos, poco después de una de sus regañinas, me comentó: “Sabes,
no me soporto, y como no me soporto, me he vuelto insoportable.” Una frase que
ha permanecido imborrable en mi memoria desde entonces.
¡Cuántas veces el mal
humor, la agresividad verbal… son consecuencia de no aceptar nuestras
limitaciones! Hacemos pagar a los demás que no seamos capaces de dar más de
nosotros mismos.
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| Wayne W. Dyer |
Wayne Dyer nos da un
diagnóstico: “La lamentación de uno mismo es una actividad inútil que impide
que vivas tu vida en forma positiva y eficiente. Te impulsa a tenerte pena a ti
mismo e inmoviliza tus esfuerzos por dar y recibir amor. Más aún, disminuye tus
oportunidades de mejorar tus relaciones afectivas y aumentar tus relaciones
sociales.”*
Alguien me comentó que
cuando estaba muy enfadado se miraba al espejo y al ver su cara reflejada le
entraban ganas de reírse y se le pasaba el enfado. Quizá sea el momento de
hacer caso al conocido refrán: “A mal tiempo, buena cara”.
* Wayne W. Dyer: Tus zonas erróneas -Your Erroneous Zones-
(1976) – Editorial Grijalbo (1994) - Autoayuda y superación – Traducción: María
Pilar Donoso - 2. El primer amor – Páginas 64 a 66

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