Enviado a Diari de Tarragona el 30 de octubre de 2015
Opinión y ecuanimidad
Cuentan que a un
muchacho le preguntaron al salir de Misa de qué había hablado el cura. “Del
adulterio”, contestó. Y a continuación le requirieron: “¿Y qué ha dicho?” Respondiendo:
“que no era partidario”.
¿Qué piensa Antoni Coll
de Rajoy? Ateniéndome a sus columnas diría que no es muy partidario, p.e. “Rajoy
en TVE”.* ¿Y de Mas? Que es un político con gran habilidad para engatusar, p.e.
“Mas ganará el pulso”.**
Desde Catalunya es muy
fácil utilizar a Rajoy y el PP como chivo expiatorio de la situación política
que vivimos, pero la responsabilidad hay que achacarla también a otros actores
que han colaborado activamente: Administraciones, Parlamentos, Tribunales, fuerzas
políticas, medios de comunicación –sobre todo los públicos-, ANC, Omnium...
Admiro al señor Coll por
su dilatada trayectoria periodística y el tono que imprime habitualmente a su
veterana columna, de la que soy un seguidor asiduo desde hace unos meses, pero
al hablar de Rajoy aflora un atisbo de prejuicio o animadversión. A una columna
de opinión no se le puede pedir objetividad, pero sí ecuanimidad.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada